EXÁMENES PARA DETECTAR DIABETES, INVALUABLE AYUDA
Rafael Mejía
Mucha gente padece diabetes y no lo sabe, de modo que los daños a su organismo avanzan en silencio hasta que son demasiado notables y afectan a distintos órganos. Esta situación puede cambiar cuando la población en riesgo se somete a oportuno diagnóstico de glucosa.
La diabetes es una enfermedad crónica (para toda la vida)
que se caracteriza por la insuficiente o nula secreción de la hormona
insulina, hecho que genera acumulación excesiva de glucosa en sangre
y daño a muchas estructuras del organismo; es muy frecuente en todo el
mundo, y se estima que 10% de la población mexicana la padece.
Sin embargo, queda mucho por hacer en cuanto a divulgar el valor
real de la prevención y detección oportuna de esta afección,
debido a que mucha gente desconoce que un examen a tiempo otorga la posibilidad
de llevar a cabo medidas que mejoren el nivel de vida.
Así, queda remarcar que si bien la diabetes puede manifestarse
con síntomas como sed y ganas de orinar constantes, hay importante número
de casos en que avanza sigilosamente, sin dar señales de su existencia
o solapada por el desconocimiento y el temor que experimenta el paciente de
someterse a tratamiento, por lo que gran número de casos se diagnostican
cuando ya existen complicaciones secundarias severas, como daños en la
visión, pies, riñones y circulación sanguínea.
Por ello, "el que se insista en diagnósticos a tiempo
no es algo fortuito, sino muy importante, ya que entre más temprano se
conozca la presencia de diabetes o de su estado previo, llamado intolerancia
a la glucosa, es más fácil controlar la enfermedad y evitar complicaciones".
Tal es la opinión del Dr. Juan Manuel Ríos Torres,
adscrito a los departamentos de Medicina Interna y Endocrinología del
Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán,
quien enfatiza en entrevista para saludymedicinas.com.mx
que "es vital que la gente conozca sobre la diabetes y su diagnóstico,
porque es la única manera de tomar conciencia y actuar".
Y es que, a decir del especialista, quien también ha
realizado importantes estudios sobre la propagación de la enfermedad
en México, la creencia social de que la diabetes es un padecimiento "poco
agresivo" ha impedido la creación de una cultura que impulse a cada
persona a reconocer el riesgo latente de sufrir este padecimiento y sus complicaciones,
responsables de elevada mortalidad.
Tipos de diagnóstico
De acuerdo al especialista en Endocrinología, egresado de la
Universidad de Texas (Estados Unidos), existen tres pruebas que miden la presencia
de azúcar o glucosa en sangre (glucemias), las cuales, además
de tener diferentes metodologías, se emplean en distintas circunstancias.
Explica que "el primer diagnóstico, y uno de los
que se realizan con más frecuencia, es conocido como glucemia al azar,
consistente en un análisis a una muestra de sangre tomada a cualquier
hora del día y en cualquier condición, por lo que se dice que
se efectúa de manera aleatoria".
A decir del Dr. Ríos Torres, la glucemia al azar se recomienda
a gente que sabe que alguno de sus familiares padeció diabetes y que
tiene obesidad, sobre todo mayores de 30 años, así como a personas
que manifiestan síntomas de la enfermedad, por ejemplo, poliuria (orinar
con frecuencia) y polidipsia (tener mucha sed), aunque también se observan
otros como polifagia (mucha hambre), pérdida de peso y cansancio extremo.
Cuando el resultado de este examen muestra niveles de azúcar
superiores a 200 miligramos por decilitro de sangre (mg/dl, que es la unidad
empleada en este tipo de estudios), se considera que el paciente tiene diabetes,
y debe consultar a un endocrinólogo para conocer cuál será
el tratamiento que exige su condición, a fin de no ver deteriorado su
organismo.
Por otra parte, el entrevistado acota que en aquellas personas
que no muestren síntomas y que no sepan necesariamente de antecedentes
de diabetes en su familia, se debe realizar una prueba llamada medición
de glucosa en ayunas, la cual consiste en analizar una muestra de sangre tomada
luego de 12 horas sin consumir alimentos, además de una confirmación,
es decir, de la realización de una prueba idéntica una semana
después.
De acuerdo a los resultados obtenidos, "se afirma que una
persona padece diabetes cuando se encuentran niveles de azúcar de 126
mg/dl o más en las dos muestras, de modo que, por ejemplo, si el primer
resultado indica 130 mg/dl y a la semana siguiente se presentan 128 mg/dl, se
diagnostica diabetes".
Empero, el especialista indica que hay casos en que alguna de
las tomas de sangre arroja resultados menores a 126 mg/dl, pero superiores a
110 mg/dl, de modo que no se puede hablar de diabetes, pero sí de su
condición previa, conocida como prediabetes o intolerancia a la glucosa.
De esta situación se deriva la última prueba,
conocida como curva de tolerancia oral a la glucosa (CTOG), y sobre este punto
el Dr. Juan Manuel Ríos ahonda: "Este examen se realiza a personas
que en el estudio de glucosa en ayunas obtuvieron índices de 110 a 126
mg/dl, pues aunque se les considera intolerantes a la glucosa, la práctica
nos ha dejado ver que muchos de ellos, al ser sometidos a un examen más
minucioso, en realidad son pacientes con diabetes".
Asimismo, explica que la CTOG es útil para diagnósticos
dudosos obtenidos en individuos obesos, con historia familiar del padecimiento
y con resultados de glucosa en ayunas de 100 mg/dl, a la vez que "es muy
útil en mujeres que dieron a luz un hijo macrosómico, es decir,
que al nacer pesó más de 3.5 kilogramos, ya que hemos observado
que esta condición puede indicar la presencia de la enfermedad".
Para realizar este examen, el sujeto bebe una solución
con 75 gramos de glucosa, y se miden sus niveles de azúcar cada 30 minutos,
siendo determinante el valor tomado a las 2 horas (120 minutos); si excede los
200 mg/dl se diagnostica diabetes. Cuando oscila entre los 140 y 200 mg/dl,
se dice que es intolerante a la glucosa.
Cabe señalar que la Asociación Estadounidense
de Diabetes (ADA, por sus siglas en inglés) ha tratado de eliminar a
la curva de tolerancia oral a la glucosa (CTOG) como método de diagnóstico
de diabetes, siendo que, a decir del doctor Juan Manuel Ríos Torres,
es un mecanismo aceptado por la Organización Mundial de la Salud debido
a las múltiples evidencias que muestran su eficacia.
El endocrinólogo comenta que los especialistas de dicha
asociación califican a la CTOG como "un estudio complicado y caro
para ser extendido a la población general, pero en realidad no es ni
lo uno ni lo otro si tomamos en cuenta que permite una detección oportuna
de diabetes y prediabetes, lo que a su vez facilita el inicio temprano de un
tratamiento efectivo. En el contexto general, es muchísimo más
barato realizar este procedimiento que dejar a una persona sin diagnóstico
y que después tenga complicaciones".
Finalmente, Ríos Torres considera que "se trata
de una mala apreciación de la ADA, ya que se han realizado muchos estudios
en Europa, Asia y Latinoamérica en donde queda claro que dejar la curva
de tolerancia oral a la glucosa es inadecuado".
Reconocer el resultado
Para el doctor Ríos Torres es importante que la gente tenga un
diagnóstico temprano debido a distintos motivos, uno de ellos es la posibilidad
de identificar a tiempo a las personas con intolerancia a la glucosa, ya que
de esta manera es posible enfocar medidas de prevención para detener
el avance de la enfermedad y, por ende, de sus consecuencias.
Otra más es dar seguimiento a individuos con factores
de riesgo, como personas con obesidad o con historia familiar de diabetes, e
incluso señala que en estas circunstancias "sería muy aconsejable
medirse la glucosa en ayunas mínimo una vez al año; también
en el caso de mujeres con un hijo macrosómico o diabetes gestacional
(incremento de azúcar durante el embarazo debido a factores hormonales
que generan variaciones en la secreción de insulina)".
Además, el especialista destaca que la detección
de las personas con diabetes, entre más temprana, permite controlar no
sólo los niveles de glucosa, sino también presión arterial
y grasas en la sangre, ya que de otra manera se desencadenan complicaciones
crónicas como:
- Problemas microvasculares. Consisten en daño a vasos
sanguíneos que afectan visión y riñones.
- Neuropatía. Lesión de los nervios, que entre
otros efectos puede generar ulceraciones en los pies y obligar a su amputación.
- Macroangiopatía. Se trata de alteraciones que se producen
en las arterias grandes, y que son responsables de infarto del miocardio.
Por último, el doctor Juan Manuel Ríos concluye
que, por desgracia, "los mismos médicos minimizan el diagnóstico
de diabetes y le dicen a sus pacientes que no les pasa nada y que no hay de
qué preocuparse, tal vez por no angustiarlos. Más bien, creo que
se debe cambiar esto y tratar a las personas con tacto y delicadeza, pero con
firmeza, para decirles que se está a tiempo de actuar y que un tratamiento
a tiempo evitará problemas a futuro".