Centro de Acidez Estomacal / Análisis y Estudios de Laboratorio

Esofagogastroduodenoscopia o endoscopía

Examen del revestimiento del esófago, estómago y porción superior del duodeno (primera parte del intestino delgado), mediante diminuta cámara (denominada endoscopio flexible) que se introduce a través de la garganta; la imagen captada se transmite a un monitor, donde puede observarse a detalle para su análisis. 

Para qué sirve

La endoscopía digestiva alta o gastroscopía, identifica diversas lesiones, como úlceras, erosiones y/o neoplasias (tumores) en los órganos observados. Puede solicitarse cuando se presentan dolor abdominal, enfermedad hepática, acidez gástrica, anemia inexplicable, vómito que no desaparece o con sangre y se sospecha de cáncer en esófago o estómago. Asimismo, el examen se puede efectuar para obtener muestra de tejido. 

En qué consiste

La esofagogastroduodenoscopía corre a cargo del médico endoscopista o el gastroenterólogo. Al paciente se le administran tranquilizantes por vía intravenosa para que no perciba dolor alguno, además de anestésico local en la boca para evitar la sensación de náuseas o tos al momento en que se introduce el endoscopio. 

Una vez que los medicamentos hacen efecto, el endoscopio o sonda se introduce por el esófago hasta alcanzar el estómago y duodeno; después, se aplica aire por medio del dispositivo para incrementar la visualización. Luego se procede a examinar el revestimiento de los órganos mencionados y se pueden tomar muestras de tejido para observarlas, posteriormente, en el microscopio. 

Cuando el estudio ha finalizado, se restringe la ingesta de alimentos sólidos y líquidos hasta que se normalice el reflejo nauseoso, para prevenir que el paciente se ahogue. Cabe destacar que el procedimiento descrito se efectúa en un periodo de 5 a 20 minutos. 

Preparación del paciente

Se solicita a la persona no consumir alimento desde la noche anterior (6 a 12 horas antes del examen). También se le pide suspender la administración de ácido acetilsalicílico y otros medicamentos anticoagulantes antes del análisis; el tiempo será determinado por el médico, dependiendo del fármaco utilizado y con qué fin se haya prescrito, aunque en promedio pueden ser 3 a 7 días. 

Riesgos

Existe mínima posibilidad de perforación del esófago, estómago o duodeno durante la realización del estudio, así como hemorragia en el lugar donde se toma la muestra de tejido. Por otra parte, los individuos sensibles podrían presentar reacción a los medicamentos anestésicos o tranquilizantes, lo que se manifiesta mediante apnea (falta de respiración), bradicardia (descenso de la frecuencia cardíaca), sudoración excesiva, presión arterial baja, espasmo (contracción involuntaria) de la laringe o depresión respiratoria (dificultad para respirar).

También es importante tener presente que el anestésico local dificulta la deglución, aunque esta molestia desaparece poco después del procedimiento. Asimismo, es posible que las biopsias no se sientan en el momento de tomarlas y, debido a la sedación intravenosa, es probable que no se experimente malestar alguno y no se recuerden los detalles del examen realizado. 

En general, se trata de procedimiento muy seguro, de modo que las complicaciones son muy raras; de cualquier forma se debe acudir al médico si surge alguno de estos síntomas después del examen (hasta 48 horas después):

Resultados

Esófago, estómago y duodeno deben estar lisos y de color normal (entre rojizo y rosado brillante); no deben existir hemorragias, neoplasias (multiplicación anormal de células), pólipos (masas anormales), úlceras ni inflamación. 

Es importante saber que una esofagogastroduodenoscopía anormal puede ser consecuencia de:

La interpretación de los resultados, nuevamente, corre a cargo del gastroenterólogo y del médico endoscopista. Cualquier duda o inquietud sobre la evaluación debe consultarse a ellos. 

Fuentes: