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Salud y prosperidad con uvas

Justo cuando las campanas anuncian que un año termina y otro inicia, muchos acostumbran comer 12 uvas para obtener alegría y prosperidad durante los meses que se avecinan. Pero más que eso, estos frutos benefician a la salud de diversas formas.

En efecto, este fruto de la vid proporciona muchos argumentos a su favor para ser consumido en estas fechas, pues además de su sabor atrayente, forma, agradable sensación al tacto y frescura siempre seductora, cumple con creces la máxima que enuncia: "Que tu medicina sea lo que comes". Veamos por qué.

La uva contiene fundamentalmente agua (80%), y aunque su composición nutricional varía según se trate de frutos claros u oscuros, en general es rica en hidratos de carbono como glucosa o fructosa (17%); también contiene fibra, de modo que posee propiedades laxantes. En cuanto a los minerales, el potasio es más abundante, sobre todo en las variedades negra y roja, e indistintamente encontramos fósforo, hierro, calcio, magnesio, manganeso, cobre y boro.

Asimismo, es rica en vitamina B6 y contiene pequeñas cantidades de las del tipo B1, B2, B3 y C, así como ácido fólico y retinol, que en conjunto ayudan al metabolismo de azúcares, "quemándolos" para que sea más fácil aprovechar su energía. Prácticamente carece de proteínas y grasas.

No obstante, los máximos beneficios de la uva, sobre todo las de color oscuro, provienen de otra serie de elementos cuyas propiedades para el organismo son objeto de estudio en investigaciones recientes: flavonoides, antocianos y taninos, que son antioxidantes (ayudan a eliminar radicales libres o moléculas que ocasionan envejecimiento o cáncer) u otras como resveratrol, que da color a la piel de la uva y es un antimicótico (impide el crecimiento de hongos).

¿Cómo consumirlas?

Las características de cada individuo condicionan cuál es la mejor forma de comer uvas; por ejemplo, para una persona con estreñimiento es recomendable comerlas con piel y sus semillas, ya que es ahí donde se encuentran las sustancias que favorecen la actividad intestinal y ayudan a regular su funcionamiento, en tanto que para quienes sufren úlcera o gastritis lo más conveniente es que tomen su jugo (mosto).

Al comprar estos frutos es importante que se encuentren bien maduros y observar que las variedades negras o rojas no presenten coloración verde, o bien, que las de color claro luzcan ambarinas. Por lo general, los racimos que se desprenden fácilmente contienen uvas más dulces y aromáticas, y para su conservación es necesario mantenerlas en el refrigerador; conviene sacarlas una hora antes de su consumo para degustarlas mejor.

Aunque en estado fresco es cuando conserva al máximo sus propiedades nutritivas, se trata de una fruta muy versátil que puede formar parte de nuestra dieta de otras maneras, como:

A pesar de que la uva es una las frutas más cultivadas en todo el mundo, sólo pequeña parte se consume fresca, pues la mayoría se destina para la elaboración de bebidas alcohólicas.

Por ello, y atendiendo a su uso final, las numerosas variedades de la uva se clasifican de la siguiente forma:

Por último, cabe mencionar que para la elaboración de las muy conocidas uvas pasas son más valorados aquellos frutos sin semilla, dulces y de acidez baja.

No nos queda más que desearte una velada emotiva en compañía de tus seres queridos, en la que se degusten estos deliciosos frutos durante las primeras horas del año. Ya lo sabes, es más que una cuestión de sabor.