Antiácidos
SyM
La acidez es una sensación de ardor en pecho, garganta o estómago que se acompaña de sabor agrio o amargo en la boca, problema que generalmente ocurre después de ingerir gran cantidad de alimentos, fumar, consumir bebidas alcohólicas o al momento de acostare.
¿Cuál es la causa? Al comer, los alimentos siguen una trayectoria de la boca a un tubo largo llamado esófago, y para ingresar al estómago debe pasar por una apertura que actúa como puerta, llamada hiato, el cual se cierra en cuanto la comida ha entrado a fin de que el bolo alimenticio no regrese, acción que recibe el nombre reflujo; no obstante, hay ocasiones en que esta labor no se realiza eficientemente y deja cierto espacio por el cual se fuga ácido estomacal.
Es importante saber que dicho ácido, denominado clorhídrico, es fundamental para que se efectúe la digestión, por lo que el estómago lo requiere en niveles pH (acidez) comprendidos entre 3, 4 y 5, ya que al ser mayores dan lugar a malestar.
Esto último suele ocurrir después de comer demasiado, ingerir irritantes (café, alcohol, frutas cítricas, chocolate, tabaco, menta, grasas, picante, condimentos y algunos medicamentos) y al vestir prendas que presionen el abdomen; asimismo, el embarazo suele favorecer este trastorno debido a que el feto en crecimiento comprime las estructuras digestivas.
En este contexto adquieren importancia los antiácidos, medicamentos cuyo mecanismo de acción consiste en aliviar las molestias originadas por exceso de ácido en el estómago. Realizan su función reaccionando con el ácido clorhídrico del estómago hasta formar sal y agua, sustancias que generan efecto neutralizante y reducen la acidez gástrica. Cabe destacar que estos productos se clasifican en los siguientes grupos:
Sistémicos. Al interactuar con el ácido estomacal una parte de ellos se absorbe para neutralizar la acidez y disminuir las molestias; su efecto es rápido e incluye al bicarbonato de sodio, el cual deberá administrarse en la cantidad establecida por el fabricante (puede variar de una marca a otra) aproximadamente entre 1 y 3 horas después de las comidas y antes de acostarse.
Hay que tomar en cuenta que el bicarbonato posee elevado contenido de sodio, por lo que su uso en personas con problemas de hipertensión (presión arterial elevada) o trastornos en riñones no es recomendable; asimismo, no es conveniente ingerirlo con grandes cantidades de leche o productos lácteos, ya que puede generar inapetencia, náuseas o vómito.
No sistémicos. Al reaccionar con el ácido clorhídrico forman una sal que no se absorbe, lo que ocasiona que su acción sea más lenta y prolongada. Este grupo incluye a las sales de calcio (son potentes y no deben administrarse durante más de dos semanas), magnesio y aluminio (sus efectos son menos fuertes y pueden utilizarse por periodos más largos).
A continuación se presenta un cuadro que incluye las sustancias activas y presentaciones farmacéuticas de libre acceso a las que se pueden recurrir en caso de acidez, así como el tiempo aproximado en que tienen efecto:
|
Ingrediente activo |
Velocidad de acción |
|
Bicarbonato de sodio (polvo) |
Muy rápida |
|
Hidróxido de magnesio (comprimido) |
Muy rápida |
|
Hidróxido de magnesio (líquido) |
Muy rápida |
|
Hidrógenocarbonato de sodio (polvo) |
Muy rápida |
|
Carbonato de bismuto, hidrogenocarbonato de sodio y carbonato de magnesio (gel) |
Rápida |
|
Carbonato de magnesio (comprimido) |
Media |
|
Hidróxido de aluminio y carbonato de magnesio (gel) |
Lenta |
|
Carbonato de calcio, hidróxido de aluminio y carbonato de magnesio (gel) |
Lenta |
Es importante tener presente que cuando la acidez gástrica se presenta en forma ocasional y cede rápidamente con algún antiácido no constituye motivo de preocupación; no obstante, cuando el malestar sea frecuente siempre consulte al gastroenterólogo y evite consumir dichos medicamentos indiscriminadamente, recuerde que todo exceso resulta nocivo para la salud.
Es importante saber que dicho ácido, denominado clorhídrico, es fundamental para que se efectúe la digestión, por lo que el estómago lo requiere en niveles pH (acidez) comprendidos entre 3, 4 y 5, ya que al ser mayores dan lugar a malestar.
Esto último suele ocurrir después de comer demasiado, ingerir irritantes (café, alcohol, frutas cítricas, chocolate, tabaco, menta, grasas, picante, condimentos y algunos medicamentos) y al vestir prendas que presionen el abdomen; asimismo, el embarazo suele favorecer este trastorno debido a que el feto en crecimiento comprime las estructuras digestivas.
En este contexto adquieren importancia los antiácidos, medicamentos cuyo mecanismo de acción consiste en aliviar las molestias originadas por exceso de ácido en el estómago. Realizan su función reaccionando con el ácido clorhídrico del estómago hasta formar sal y agua, sustancias que generan efecto neutralizante y reducen la acidez gástrica. Cabe destacar que estos productos se clasifican en los siguientes grupos:
Sistémicos. Al interactuar con el ácido estomacal una parte de ellos se absorbe para neutralizar la acidez y disminuir las molestias; su efecto es rápido e incluye al bicarbonato de sodio, el cual deberá administrarse en la cantidad establecida por el fabricante (puede variar de una marca a otra) aproximadamente entre 1 y 3 horas después de las comidas y antes de acostarse.
Hay que tomar en cuenta que el bicarbonato posee elevado contenido de sodio, por lo que su uso en personas con problemas de hipertensión (presión arterial elevada) o trastornos en riñones no es recomendable; asimismo, no es conveniente ingerirlo con grandes cantidades de leche o productos lácteos, ya que puede generar inapetencia, náuseas o vómito.
No sistémicos. Al reaccionar con el ácido clorhídrico forman una sal que no se absorbe, lo que ocasiona que su acción sea más lenta y prolongada. Este grupo incluye a las sales de calcio (son potentes y no deben administrarse durante más de dos semanas), magnesio y aluminio (sus efectos son menos fuertes y pueden utilizarse por periodos más largos).
A continuación se presenta un cuadro que incluye las sustancias activas y presentaciones farmacéuticas de libre acceso a las que se pueden recurrir en caso de acidez, así como el tiempo aproximado en que tienen efecto:
|
Ingredientes activos |
Velocidad de acción |
|
Bicarbonato de sodio (polvo) |
Muy rápida |
|
Hidróxido de magnesio (comprimido) |
Muy rápida |
|
Hidróxido de magnesio (líquido) |
Muy rápida |
|
Hidrógenocarbonato de sodio (polvo) |
Muy rápida |
|
Carbonato de bismuto, hidrogenocarbonato de sodio y carbonato de magnesio (gel) |
Rápida |
|
Carbonato de magnesio (comprimido) |
Media |
|
Hidróxido de aluminio y carbonato de magnesio (gel) |
Lenta |
|
Carbonato de calcio, hidróxido de aluminio y carbonato de magnesio (gel) |
Lenta |
Es importante tener presente que cuando la acidez gástrica se presenta en forma ocasional y cede rápidamente con algún antiácido no constituye motivo de preocupación; no obstante, cuando el malestar sea frecuente siempre consulte al gastroenterólogo y evite consumir dichos medicamentos indiscriminadamente, recuerde que todo exceso resulta nocivo para la salud.
Consulte a su médico
SyM
Última actualización: 04-2013
















