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Cutis

Con este nombre se identifica a la piel que cubre el cuerpo humano, principalmente la del rostro, la cual es la más expuesta a contaminación ambiental, bajas temperaturas, humedad y la radiación del Sol, agentes nocivos que puede afectar su aspecto y también provocar graves daños, como marcas, lesiones, arrugas e, incluso, cáncer.

Es por ello que resulta de vital importancia brindar limpieza y protección adecuadas, para lo cual debemos saber reconocer cuál es el tipo de cutis antes de tomar cualquier decisión sobre el producto a emplear. Antes de entrar en materia debemos destacar que la piel está constituida por tres mantos:

Hasta hace unas décadas sólo se hablaba de tres tipos de cutis, pero los avances en Dermatología y Cosmetología han permitido ampliar el espectro, siendo los siguientes los que mejor los engloban:

Cómo proteger el cutis

En ocasiones el tipo de cutis que tenemos puede hacernos parecer algo que no somos; por ejemplo, las arrugas prematuras causadas por mala hidratación denotarán más edad de la que en realidad tenemos, o bien, un cutis graso es posible que aparente falta de higiene, cuando la realidad es distinta.

Lo mejor es brindar al rostro lo que necesita y no cometer errores al momento de elegir el producto que le brindará lozanía y frescura, por ello te sugerimos los siguientes consejos de acuerdo al tipo de piel:

Cutis normal. Aplica en la mañana productos de limpieza mediante movimientos rotatorios ascendentes y retira con pañuelos desechables o compresas de algodón húmedas. Después de la ducha aplica crema hidratante con protector solar y alguno de los siguientes compuestos:

En la noche, luego de limpiar y tonificar, cubre tu rostro con crema nutritiva o que contenga coenzima Q10, la cual reduce los signos de envejecimiento.

Cutis seco. Para hidratarlo, aplica por las mañanas después del baño crema hidratante con ácido retinoíco (derivado de la vitamina A), ya que suaviza la piel y disminuye líneas de expresión debido a que estimula la generación de colágeno, o bien, puedes recurrir a cremas con liposomas, que son bolitas de grasa microscópicas que penetran la piel y reemplazan los aceites que ésta pierde; procura que el producto contenga en su fórmula protector solar.

Por la noche, después de desmaquillar y tonificar, aplica una crema cuya fórmula incluya vitamina C, coenzima Q10, colágeno, elastina o urea, compuesto que destacada en el tratamiento de la resequedad cutánea crónica; pon especial atención en la zona que rodea a los ojos. Para el maquillaje diario procura emplear base en crema, debido a que contiene humectantes que protegen al cutis de la deshidratación.

Cutis mixto. Los expertos señalan que quien tiene este tipo de cutis debe cuidarse como si tuviera dos caras, ya que la zona “T” es grasa, pero las mejillas son secas. Aunque existen productos específicos, se puede usar una crema para piel normal y luego utilizar geles o lociones formuladas para eliminar el brillo y el exceso de grasa en la zona que lo necesita.

En la mañana aplica loción astringente en la zona “T” y una hidratante en las mejillas, y, por último, emplea crema hidratante con protección solar; antes de acostarse, limpia con gel o leche, cosmético líquido o semifluido que elimina maquillaje, suciedad y células muertas, y aplica crema nutritiva rica en vitaminas.

Cutis graso. Es importante saber que la secreción sebácea inicia en la infancia, aumenta durante la pubertad y alcanza su máximo nivel en la adultez, etapa a partir de la cual va disminuyendo progresivamente. Es así que para controlar la actividad de las glándulas sebáceas e hidratar la piel en forma adecuada se recomienda lavar dos veces al día (mañana y noche) el cutis con jabón neutro o de avena, o bien, con limpiadores en forma de espuma o gel indicados para este tipo de piel. Después se debe aplicar algún tónico hidratante (libre de aceite) y sin alcohol para cerrar los poros.

Utiliza desmaquillante de base de agua, ya que su fórmula retira el maquillaje y la suciedad del rostro con sólo pasar sobre él una esponja o algodón impregnado con el líquido; además, deja agradable sensación de suavidad y frescura. Asimismo, una vez a la semana hay que aplicar un exfoliante (siempre y cuando no se tenga acné) para retirar células muertas e impurezas, y una mascarilla, por ejemplo, elaborada a base de arcilla, ya que absorbe la grasa facial excedente y ayuda a eliminar comedones (materia compacta formada por sebo seco, sustancias contaminantes y células muertas que obstruyen los poros, debido a la acción de bacterias) y espinillas.

Cutis sensible. Ten peculiar atención en los productos y cosméticos que utilices, ya que éstos deben comprender la leyenda hipoalergénicos, es decir, que son libre de colorantes, preservantes y perfumes que pueden propiciar alguna reacción en este tipo de cutis.

Por último, vale la pena recordar que si deseas que tu cutis luzca en todo su esplendor, hay que tener otros cuidados que complementarán la labor de productos y cosméticos, como no fumar ni beber alcohol, así como procurar descanso diario de por lo menos seis horas. Asimismo, extrema precauciones ante los cambios bruscos de temperatura, ya que pueden afectarle a largo plazo, y no compartas cosméticos de los cuales no tengas referencias.

Además de las recomendaciones antes citadas es necesario beber 2 a 3 litros de agua a diario y seguir dieta balanceada, la cual puede apoyarse con suplementos alimenticios y multivitamínicos, de esta forma tu piel se mantendrá en buenas condiciones y lucirá como quieres que luzca.

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