Centro de Alergias / Prevención

Rinitis alérgica estacional: ¡aléjate de las flores!

En primavera el polen de las flores abunda en el aire y se aloja en las vías respiratorias, causando alergia, cuyos síntomas son congestión, escurrimiento nasal, estornudos y lagrimeo; por ello, lo mejor es evitar este alérgeno.

Para algunas personas la entrada de la primavera es sinónimo de vida y alegría, pero para muchas otras el clima que nos invade tiene cierto inconveniente: el polen de las flores que se dispersa en el aire y fácilmente puede alojarse en las vías respiratorias, causando rinitis alérgica estacional. A este cuadro se agrega la abundancia de ácaros del polvo que, aunque están presentes todo el año, en esta época encuentran excelentes condiciones de humedad y temperatura para multiplicarse.

¡Alerta roja, alergia en el aire!

La alergia es la reacción exagerada y descontrolada del sistema inmunológico (el cual nos protege de enfermedades) que se manifiesta cuando el afectado entra en contacto con sustancias que desencadenan cuadro alérgico en su organismo (alergenos). Los síntomas de rinitis alérgica estacional incluyen: 

Prepárate para no ser víctima de la rinitis estacional

La medida más importante es evitar el contacto con la sustancia que origina la respuesta inmune:

Libérate de la rinitis alérgica estacional

Para disminuir las molestias por la alergia y ayudar a que el paciente se libere de las limitaciones debidas a esta afección, como el ausentismo laboral y escolar, existe amplia variedad de medicamentos de libre venta, como descongestionantes y antihistamínicos (de preferencia, no sedantes), los cuales deberán utilizarse siguiendo las instrucciones de uso que el laboratorio fabricante indica en su correspondiente etiqueta (para conocer estas opciones, consulta nuestro Directorio de Medicinas).

Por último, cabe señalar que si el problema perdura más allá de la temporada primaveral posiblemente se trate de rinitis alérgica perenne, lo que significa que dura todo el año. Este padecimiento produce síntomas similares, pero con intensidad distinta, manifestándose en forma impredecible.

En cualquier caso, lo mejor es acudir al médico (alergólogo/inmunólogo), quien tiene la capacitación especializada y la experiencia para diagnosticar con precisión la afección y tratar los síntomas, pues una rinitis que se complica puede producir, sinusitis, otitis o laringitis.