Hemorragia nasal, ¿cómo detenerla?

  • SyM - María Elena Moura
Hemorragia nasal, Epistaxis
Hemorragias nasales, frecuentes y fáciles de atender.

Los menores de edad y personas alérgicas son dos de los grupos más afectados por la hemorragia nasal, la cual también se relaciona con golpes, infecciones en vías respiratorias o por inhalar aire frío o contaminado. Por fortuna, generalmente es fácil de controlar a través de sencillo procedimiento.

También llamada epistaxis, la hemorragia nasal es bastante común y se debe a que el tejido que cubre el interior de la nariz (mucosa) posee gran cantidad de diminutos vasos sanguíneos que se rompen con cierta facilidad.

Nariz: zona sensible

La membrana mucosa de la nariz es una región húmeda cuya función es filtrar y calentar el aire que ingresa a los pulmones. Para cumplir este trabajo y evitar que sea dañada, está cubierta por vellosidades y una capa de líquido espeso (mucosidad) que capturan y eliminan partículas contaminantes, polvo y microorganismos.

A pesar de ello, el proceso respiratorio puede irritar estos tejidos, sobre todo cuando el aire que circula dentro de la nariz es demasiado seco, frío o posee alta concentración de sustancias irritantes.

Todo lo anterior da origen a heridas que forman costras, y cuando éstas se desprenden en forma espontánea, o porque la persona ejerce presión en la zona (por ejemplo, cuando se suena la nariz con fuerza o estornuda mucho), se presenta una hemorragia.

Resequedad nasal y otras causas

Otros factores que favorecen la resequedad del revestimiento interno de la nariz son:

  • Resfriado, gripe e infecciones bacterianas.
  • Rinitis alérgica.
  • Sinusitis.
  • Contaminación. Altos índices de sustancias tóxicas en la atmósfera son responsables de notable irritación de las mucosas y, por tanto, favorecen las hemorragias nasales.
  • Fumar. La exposición directa y prolongada al humo del cigarro es responsable de resequedad e hinchazón al interior de la nariz.
  • Falta de humedad. Ingerir bajas cantidades de agua (menos de 8 vasos al día) resta efectividad a los sistemas de defensa de las mucosas del sistema respiratorio.

¿Cómo detener el sangrado de la nariz?

Debido a que la gran mayoría de hemorragias ocurren en la punta del tabique nasal (donde éste se une con el cartílago), los pasos a seguir para detener el sangrado de la nariz comprenden:

  • Mantener la calma y/o tranquilizar a la persona afectada.
  • Pedir al afectado que se siente e incline hacia adelante para respirar a través de la boca y no tragar sangre.
  • Limpiar la nariz (sonarse) con suavidad, a fin de eliminar mucosidad y sangre.
  • Apretar con firmeza la porción blanda de la nariz con los dedos pulgar e índice, de tal manera que ambas fosas nasales (no importa que el sangrado se presente sólo en una) estén bien cerradas durante 5 a 10 minutos. De preferencia, no debe taparse la nariz con gasas o algodón.
  • Aplicar compresas frías o de hielo en la región de la nariz.
  • Si el sangrado nasal no se detiene, se debe ejercer presión durante 5 o 10 minutos más.
  • Evitar que la persona afectada se recueste mientras sangra y recomendarle que procure no estornudar ni limpiar sus fosas nasales durante 1 o 2 horas después de que se ha controlado la hemorragia.

La epistaxis es un problema que rara vez pone en riesgo a la persona afectada, no obstante, conviene aprender a controlarla mediante sencillos pasos que evitarán sobresaltos innecesarios en cualquier momento que se presente.

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