Reflujo, alergia y microorganismos, causas de faringitis - SyM
Salud y Medicinas, Sitio líder en salud y prevención de enfermedades, Cuidados de la salud

22 Octubre 2017 | Iniciar Sesión



Hacer fuente pequeña
Hacer fuente normal
Hacer fuente grande
Imprimir

Reflujo, alergia y microorganismos, causas de faringitis

Martes 31 de enero del 2017, 03:26 pm, última actualización.

La faringe o garganta es una zona del cuerpo que hemos descuidado. Ahora, además de sufrir por microorganismos y contaminación, es frecuente que se vea afectada por ácidos estomacales, los cuales la debilitan y desencadenan síntomas como ardor, irritación y tos.

Reflujo, Alergia, Faringitis
Reflujo, alergia y microorganismos, causas de faringitis

Todos los años es habitual que durante la temporada fría se hable del repunte de las enfermedades invernales, lo cual, además de ser obviedad, puede representar una desventaja porque, en vez de mantenernos informados y prevenir su aparición, ha servido para que mucha gente se confíe e ignore su impacto real.

La faringitis o inflamación de garganta es padecimiento que normalmente se asocia a una infección (invasión de microorganismos) y es tan antiguo como la humanidad misma. Muchas veces se le desestima, pero no debe ser así, ya que ha crecido en forma alarmante y ahora podemos decir que en los últimos años el porcentaje de la población afectada ha pasado de 20 a casi 30% anual, de acuerdo con información de la Federación Mexicana de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (Fesormex).

Así lo establece el Dr. Andrés Sánchez González, vicepresidente de dicha institución, quien explica que “la faringitis se asocia a diversos problemas de salud, como pacientes que tienen dificultad para respirar por la nariz y toman aire por la boca, personas con infecciones respiratorias, como gripe, e incluso, se puede presentar como condición secundaria al reflujo (paso del contenido gástrico al esófago y garganta), el cual ha crecido a partir de hace 10 años en forma por demás relevante”.

El reflujo, afirma el especialista egresado del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias, es problema que “crece a la par que lo hacen las crisis personales, familiares y económicas. En México ha habido una serie de conflictos y dificultades en los últimos 20 años, y el órgano ‘blanco’ (el más afectado) viene a ser el estómago, lo que favorece mucho la gastritis (inflamación estomacal) e irritación”.

Así, asevera el experto, “90% de los pacientes con este tipo de enfermedad ‘debuta’, por así decirlo, acudiendo al otorrinolaringólogo (especialista en padecimientos de nariz, garganta y oídos), y sucede de esta forma porque nadie sabe a qué se debe su condición; por el contrario, le dan antibióticos, medicamentos antiinflamatorios y muchos otros remedios, y rara vez les pasa por la cabeza que su problema de faringitis viene ‘de abajo’, es decir, del estómago”.

Diciembre me gusto pa’que te enfermes

La época invernal es periodo que, además de iniciar con las fiestas decembrinas (en las que son comunes los desvelos y el consumo de bebidas frías y tabaco), se distingue por la constante exposición a cambios bruscos de temperatura e intercambio de secreciones con personas enfermas. Gran parte de la población “se hace de la vista gorda” ante estos factores, pero cuando sufre las consecuencias, establece el Dr. Sánchez González, se arrepiente de no haber tenido las precauciones necesarias.

Al respecto, el galeno enfatiza que “los cigarrillos aportan gran cantidad de componentes nocivos por cada bocanada de humo que se da. Si nos centramos en uno de estos elementos, alquitrán por ejemplo, podemos afirmar que dicha sustancia irrita la garganta del fumador en forma inmediata; cuando a esto se suman otros factores como bajas temperaturas, contaminación y que en las fiestas pasadas cantó, gritó, bebió alcohol o convivió con personas enfermas, explicamos el aumento de casos de faringitis”.

Más aún, explica el experto, “otro químico del tabaco, la nicotina, tiene cierto efecto que nadie o casi nadie toma en cuenta: relaja al músculo que existe en la unión entre esófago y estómago, favoreciendo el reflujo. La situación se agrava cuando la persona también ingirió alcohol o comida abundante pues, además de irritar la garganta, promueve el aumento de secreción ácida en el estómago”.

Alergias y faringitis

El Dr. Sánchez González, catedrático de la Universidad Autónoma del Estado de México, expone que las alergias guardan estrecha relación con la faringitis, y señala que los principales problemas de este tipo en las vías respiratorias son la rinitis alérgica (hinchazón de los tejidos internos de la nariz, casi siempre a causa de polvo, polen o pelo de animales), “y en niños, la adenoiditis crónica, que es la inflamación del tipo de angina que crece solamente en los infantes y les obliga a respirar por la boca, de modo que constantemente desarrollan faringitis o faringoamigdalitis (cuadros de garganta y anginas enfermas)”.

Por otra parte, comenta el especialista, “el paciente alérgico adulto es muy susceptible a que cualquier cambio de temperatura le ocasione congestión nasal que, a su vez, produzca mucha mucosidad y le impida respirar bien, de modo que toma aire por la boca. La consecuencia de este acto es que la faringe se irrita, aunque no fume, y esto es suficiente para empezar a desarrollar infecciones en la garganta”.

Cabe señalar que, en el caso particular de las mujeres, los problemas hormonales y algunos trastornos reumatológicos (como artritis reumatoide, que ocasiona inflamación en las articulaciones y daños en algunos órganos) favorecen la presencia de alteraciones en la garganta, ya que el sistema inmunológico (que nos defiende de efermedades) se debilita, las mucosas se resecan y, en consecuencia, son presa fácil de infecciones.

¿Sirven los remedios caseros?

Muchos enfermos recurren a los famosos “consejos de la abuela” para tratar de aliviar las molestias generadas por faringitis, y en este afán son capaces de intentar sinfín de tretas antes de visitar a un especialista.

El Dr. Sánchez González sabe mucho de este tema, y relata que uno de los casos que ha observado con mayor frecuencia es el de aquellos pacientes que se pasan un trozo de tomate asado por la garganta, como si con esto pudieran desaparecer las molestias o la infección.

Abunda el especialista: “También está el remedio de limón con miel de abeja, que se utiliza contra tos e irritación, y uno más que me comentó cierto paciente consiste en preparar una especie de caldo de rábano con el que se hacen gargarismos. Sin embargo, este preparado tiene importante problema: el vegetal utilizado es rico en yodo, que a mediano plazo resulta irritante”.

No todos estos recursos son malos, pues “un consejo que sí funciona es el de hacer gárgaras con bicarbonato, pues calma el malestar y ardor. Basta con una cucharadita de este compuesto y hacer gárgaras durante 30 segundos, 2 ó 3 veces al día durante 3 ó 4 días, para sentir mejoría. Sin embargo, puedo asegurar que aparte de esto, todos los demás remedios que escuchamos son meros comentarios anecdóticos”.

Lo mejor, asegura el entrevistado, es seguir buen régimen alimenticio y preferir los alimentos ricos en vitaminas A (presente en todas las hortalizas), C (en los cítricos) y D (leche y sus derivados). Ello, concluye el vicepresidente de Fesormex, porque “estos tres nutrientes tienen mucho que ver con la fortaleza del epitelio respiratorio, es decir, el tejido que recubre nariz, garganta, laringe, tráquea y bronquios, por lo cual favorecen el trabajo de las defensas en la zona afectada”.

SyM - Juan Fernando González G.

 

Comenta el tema desde Facebook... Si tienes alguna consulta médica, regístrate gratuitamente en Pregunta al Médico. Nuestros especialistas te responderán en forma privada sólo a través de dicha sección.

Comenta el tema desde Facebook... Si tienes alguna consulta médica, regístrate gratuitamente en Pregunta al Médico. Nuestros especialistas te responderán en forma privada sólo a través de dicha sección.

Hoy en Asma y EPOC

ABC del asma


Ver más...

Sabías que...

El cáncer de mama es la principal causa de muerte por cánceres en la mujer mexicana. Su detección oportuna posibilita una sobrevida de más de 5 años en la mayoría de pacientes.




Comscore