Bronquitis crónica, inflamación de la mucosa - SyM
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Bronquitis crónica, prefiere a la tercera edad

Miércoles 11 de enero del 2017, 04:18 pm, última actualización.

La bronquitis crónica se relaciona con el tabaquismo y casi siempre se presenta en mayores de 45 años; por lo general, se detecta en otoño e invierno, clima húmedo con frío y zonas muy contaminadas. Requiere cuidados especiales para evitar el deterioro en la salud.

Bronquitis crónica

Se llama bronquitis a la inflamación de la mucosa o capa que cubre a los conductos encargados de transportar el aire a los pulmones (bronquios y bronquiolos) y, por lo general, se desarrolla luego de padecer gripe, resfriado e infecciones en garganta; esto se debe a que los virus o bacterias que generan la enfermedad se extienden a otras regiones del sistema respiratorio, ya sea porque el padecimiento no se atiende adecuadamente o porque las defensas del organismo son débiles, como ocurre en niños y personas de la tercera edad.

Sin embargo, no es esta la única causa del mal. En contraposición al padecimiento anteriormente descrito, que es temporal (bronquitis aguda), hay casos en los que, además de la inflamación de las vías aéreas, se presenta abundante producción de moco, ahogo y silbidos al respirar, mismos que se padecen todos los años de manera cada vez más aguda hasta incapacitar el movimiento del enfermo debido a la asfixia que sufre.

Esta terrible enfermedad se conoce como bronquitis crónica y casi siempre es consecuencia de intensa vida de fumador, por lo que no es propia de niños o adolescentes; se estima que la padece 1 de cada 10 personas mayores de 45 años, y junto con el enfisema (ruptura irreversible de los alvéolos o bolsas en donde se da el intercambio de oxígeno y bióxido de carbono) forma parte de la denominada enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

Síntomas y factores de riesgo

Ya que este padecimiento se debe a daño latente e irreversible de las estructuras internas del pulmón, se manifiesta con tos persistente acompañada de mucosidad que surge sin causa aparente y se acentúa en climas húmedos y fríos, temporada invernal, al aspirar sustancias irritantes y en ambientes con elevada contaminación atmosférica, ya que todos estos factores generan inflamación en vías aéreas.

El mayor problema que se deriva de esta sobreproducción de moco, generada por el organismo para tratar de dar protección a los tejidos irritados, es que disminuye el flujo de aire y convierte a los pulmones en lugar ideal para la incubación de infecciones por virus y bacterias. Este problema se acentúa todavía más en ancianos, ya que su sistema inmunológico (que proporciona defensas contra enfermedades) es más débil que el de jóvenes y adultos.

Desafortunadamente, y aunque el deterioro de las funciones respiratorias puede manifestarse durante varios años, muchas personas llevan tanto tiempo conviviendo con su enfermedad que no se dan cuenta del mal que les afecta.

La presencia de tos frecuente con flemas grises o amarillentas es el síntoma distintivo de esta enfermedad, pudiéndose confundir con bronquitis aguda u otros padecimientos; sin embargo, cuando se trata de un problema crónico hay otros elementos que ayudan a distinguirla:

  • Se padecen infecciones respiratorias frecuentes y severas.
  • Es común la formación de tapones en las vías respiratorias.
  • Hay dificultad para tomar aire.
  • Suele generar incapacidad para realizar esfuerzos.
  • En casos muy severos, se observan piel y labios de color azulado, pies hinchados e insuficiencia cardiaca.

Diagnóstico y tratamiento

Siempre que se presenten enfermedades respiratorias frecuentes o intensas se deberá consultar al médico internista o neumólogo, ya que se trata de la única persona capacitada para establecer un diagnóstico.

Cuando el especialista sospeche la presencia de bronquitis crónica sugerirá una radiografía de tórax, gracias a la cual podrá determinar si hay inflamación de bronquios; igualmente recomendará un examen llamado espirometría, que sirve para medir la velocidad con que sale expulsado el aire de los pulmones, ya que la fuerza con que se exhala es adecuado indicador de obstrucción pulmonar.

Además, generalmente se solicita la medición de la concentración de oxígeno presente en la sangre del paciente para saber si logra proveerse de este vital elemento. No obstante, cuando hay tos persistente con producción de moco durante tres meses y por ciclos de dos años, sin que exista otra causa que lo explique, se habla de bronquitis crónica.

Lo primero que el médico recomienda es abandonar los factores que inciden en la aparición de bronquitis, como dejar el tabaco, retirarse de áreas contaminadas o dejar de utilizar ciertas sustancias que pudieran irritar sus vías aéreas. Luego sugerirá medicamentos que promueven la dilatación de los bronquios (broncodilatadores), y también puede sugerir antibióticos en aquellos casos en los que exista infección por bacterias.

Es posible que en algunas ocasiones se informe al paciente de la necesidad de recibir oxígeno inhalado a través de una mascarilla (oxigenoterapia) para corregir la falta de esta sustancia en sangre ocasionada por el deterioro de las vías bronquiales; asimismo, y aunque parezca contraproducente, se recomienda ampliamente la práctica de ejercicio moderado para fortalecer al sistema respiratorio.

En el tratamiento de bronquitis crónica también se ha incorporado la aplicación de sustancias inhaladas (inhaloterapia), bajo estricto control de especialistas como recurso de gran ayuda.

En realidad, la mejor medida es la prevención de la enfermedad, hecho que se logra al abandonar malos hábitos que deterioran la circulación de aire en los pulmones. Además, dado que la bronquitis se produce con mayor frecuencia durante el invierno, se aconseja no exponerse al frío sin abrigo adecuado y, sobre todo, se sugiere no exponerse a cambios bruscos de temperatura.

También deben evitarse las aglomeraciones y lugares cerrados donde la concurrencia sea numerosa, como cines y grandes almacenes, ya que en estos lugares el aire se encuentra "viciado", sea por los gases que pueden despedir los sistemas de aire acondicionado o por el humo de tabaco.

Además, el riesgo de desarrollar bronquitis disminuye al quedarse en casa cuando los niveles de contaminación atmosférica son muy elevados, así que es conveniente escuchar las noticias para conocer cuáles son los índices de contaminación y tomar precauciones.

Finalmente, considera que al seguir estas medidas es posible evitar padecimientos pulmonares, mismos que se han duplicado o hasta triplicado en algunas ciudades de México, debido a la contaminación y consumo de tabaco.

SyM - Mario Rivas

 

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