Infecciones pulmonares

Infecciones pulmonares

 
El entorno natural dentro de los pulmones es húmedo, condición que los hace más susceptibles a las infecciones bacterianas y virales. Estos microbios se introducen al organismo mediante la respiración, y si el sistema inmunológico (que nos protege de enfermedades) no es lo suficientemente fuerte invaden dichos órganos.

Lo anterior afecta la capacidad pulmonar para mantener determinado volumen de aire y facilitar la inhalación máxima, además de ocasionar tos, presencia de sangre en el esputo al toser, dolor en el pecho, sibilancias (silbidos), pérdida gradual del apetito, somnolencia y coloración azulada en labios y puntas de los dedos.