Centro de Asma y EPOC / Prevención

Temporada de frío, detonadora de alergias

¡Cuidado! Síntomas como picazón en la piel, flujo nasal y estornudos frecuentes pueden ser consecuencia de alergias ocasionadas por frío, como rinitis alérgica o asma bronquial.

Estornudos frecuentes no siempre son gripe

Las alergias son respuesta exagerada del sistema inmunológico ante un estímulo ambiental. Cuando el organismo reconoce que alérgenos como polen, moho, caspa de animales o polvo entran a él, libera considerable cantidad de químicos llamados histaminas que provocan picazón en piel, nariz y ojos, así como inflamación, moco, espasmos musculares, ronchas y estornudos frecuentes, entre otros síntomas.

Las enfermedades alérgicas son más comunes de lo que se piensa, ya que 235 millones de personas en el mundo padecen asma bronquial (inflamación de la pared interna de las vías respiratorias, por lo que los pulmones reciben menos aire), según la Organización Mundial de la Salud (OMS); mientras que entre el 10% y 30% de la población mundial sufre rinitis alérgica (hinchazón de la mucosa nasal), según la Organización Mundial de Alergia (WAO, por sus siglas en inglés).

Niños y adolescentes desarrollan alergias con mayor frecuencia debido a:

Frío y humedad detonan episodios de alergias respiratorias

Días fríos con poco viento y mucha humedad favorecen la liberación masiva de esporas de hongos a la atmósfera y que el moco de vías respiratorias se haga más espeso.

Además, la inhalación de aire frío conduce indirectamente a la sequedad de los bronquios y a su contracción, haciendo más complicada la respiración, sobre todo en personas con asma bronquial.

Por si fuera poco, los congestionamiento viales y la calefacción con leña incrementan las concentraciones de gases y de partículas en el aire, ¡todo un paraíso para las alergias!

Señales de asma bronquial y rinitis alérgica

"La rinitis alérgica y el asma bronquial son las enfermedades alérgicas respiratorias que más se presentan no sólo a nivel nacional sino en Latinoamérica y todo el mundo", afirma Leonel Gerardo del Rivero Hernández, médico alergólogo e inmunólogo clínico.

El especialista especifica que la rinitis alérgica tiene cinco síntomas principales y se distingue claramente de un resfriado o gripe porque no ocasiona fiebre ni malestar general:

Al inhalar aire frío, las personas con asma pueden empeorar su estado, ya que tienen vías respiratorias hipersensibles. Algunos síntomas de asma bronquial son:

Para determinar si se tiene alguna de estas afecciones se realizan pruebas de alergia en las que a nivel de la piel (en la espalda cuando se trate de un niño o en el antebrazo en un adulto) se aplica una cantidad mínima de posibles alérgenos, como polvo del ácaro o cucarachas, extracto de polen o pelo de animales. Cuando hay alergia, la piel reacciona con la aparición de ronchas. Otro método consiste en colectar una muestra de sangre y someterla a estudios de laboratorio.

Las pruebas mencionadas sirven para obtener un diagnóstico certero y, de acuerdo con los resultados, hacer una vacuna antialergénica, proceso que consiste en adquirir el extracto de la o las sustancias en laboratorios clínicos y luego someterla a ciertas diluciones para obtener un extracto con el alérgeno en cantidad mínima.

La dosis se aumenta poco a poco, según lo permitan las defensas (sistema inmune) de la persona, y los tratamientos pueden durar de 2 a 4 años, en los que la vacuna se aplica inyectada o por vía oral de 1 a 3 veces por semana.

Alergias respiratorias bajo control

Las alergias respiratorias se controlan con un tratamiento integral que enseñe al paciente qué hacer o evitar para no tener crisis (abrigarse y mantener un ambiente libre de alérgenos); recibir adecuada prescripción médica e inmunoterapia.

De no tratarse tempranamente, la rinitis alérgica puede derivar en alteraciones de las vías respiratorias a nivel de las amígdalas (parte alta de la garganta), sinusitis (congestión de los senos paranasales), pólipos nasales (protuberancias internas de tejido semitransparente) y asma.

En tanto, es probable que el asma bronquial desencadene enfermedades crónicas, como bronquitis (inflamación de los conductos que hay al interior de los pulmones), lo que puede hacer que los pulmones pierdan efectividad y se dependa de la administración de oxígeno para respirar.

"En general, estas enfermedades son benévolas y en adultos se quitan o ya no progresan; sin embargo, lo mejor es atenderlas a tiempo porque desafortunadamente son subdiagnosticadas, es decir, se confunden con tos o gripe común, de modo que pueden pasar 10 años o más sin que se atiendan como lo que son: alergias. Por ello es importante crear conciencia sobre su diagnóstico tanto en la población como en los médicos de primer contacto, para que la detección sea oportuna y se canalice a los pacientes a hospitales de segundo y tercer nivel", concluye el Dr. del Rivero.

Alergia al frío, ¡no es broma!

Además de presentarse alergias respiratorias en invierno, es probable que se manifieste alergia al frío, condición también llamada urticaria a frigore, reacción cutánea ante la exposición a estímulos fríos como aire, agua u otros objetos, incluyendo su ingestión, que ocasiona síntomas como:

La prueba más utilizada para confirmar el diagnóstico de alergia al frío es el "test del cubito de hielo", que consiste en aplicar hielo en el antebrazo del paciente durante 5 minutos y posteriormente observar si ocurre alguna reacción.

Confirmado el diagnóstico de urticaria a frigore, hay que cubrir las zonas expuestas al frío y recurrir al tratamiento con antihistamínicos. Asimismo, no ingerir bebidas o alimentos fríos y evitar sumergirse en agua fría (en casos extremos, por ejemplo al sumergirse de golpe en una piscina o el mar, puede haber reacción aguda llamada anafilaxia, la cual es ocasionada por la liberación repentina y masiva de histamina que, incuso, puede tener fatal desenlace por ahogamiento).