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Infusiones y tés: salud natural, pero con cuidado

El consumo de infusiones, tizanas o tés preparados con plantas medicinales es muy frecuente en México, tanto por motivos culturales como por su eficacia, avalada en muchas ocasiones por investigación científica. Empero, su administración requiere cuidado y conocimiento pues su mal uso puede ser contraproducente.

Colocar hierbas o sus partes en agua caliente para producir infusiones es la manera más común de acceso a las plantas medicinales, las cuales, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), son utilizadas por 80% de la población mundial para satisfacer o complementar sus necesidades de salud.

Incluso para muchos médicos es común que, en el momento en que recetan un medicamento, sus pacientes les pregunten si hay alguna alternativa natural para tratar la enfermedad; el hecho no es de extrañar si partimos de que el uso de plantas medicinales es una costumbre histórica de la humanidad y en particular de la población mexicana, que ha desarrollado una de las herbolarias más complejas del mundo, tanto porque su práctica se remonta a varios siglos antes de la conquista como por la gran diversidad de plantas de que dispone.

Mucho se ha avanzado en el manejo de hierbas para infusión, tanto porque la actual fabricación de remedios a partir de arbustos, árboles o frutos cuenta con el apoyo de tecnología avanzada, en ocasiones muy compleja, como por la preparación profesional de quienes informan adecuadamente a la gente sobre qué debe consumir con base en estudios conjuntos entre académicos y médicos tradicionales. En este sentido, destacan los esfuerzos realizados en universidades como las de Chapingo y Tlaxcala o la Nacional Autónoma de México, entre otras.

Para evitar riesgos

La adquisición de este tipo de remedios debe ser cuidadosa y prudente, basada en productos etiquetados y aprobados por organismos de salud o instituciones académicas, pues el actual auge de la medicina naturista se ha visto aparejado por el surgimiento de curanderos y fabricantes oportunistas que desconocen la administración adecuada de estos medicamentos e incluso yerran en la clasificación de las hierbas, sea porque hay especies de aspecto parecidas pero con distintas propiedades o porque un mismo nombre común denomina a distintas plantas dependiendo de la región o país.

No es exagerada esta advertencia. Hace algunos años este tipo de errores ocasionaron la muerte de varios hijos de inmigrantes en el sur de Estados Unidos, debido a que las familias de origen mexicano, fieles a sus costumbres, consumieron un té comercial empaquetado como gordolobo (Gnaphalium oxyphyllum) para tratar afecciones digestivas y respiratorias, cuando en realidad se trataba de otra hierba (Snecio longilogus) que les causó una epidemia de hepatitis tóxica.

Otro caso que actualmente sigue presentando problemas se gestó a finales del decenio 1960-70, cuando se reportó que varios lactantes manifestaron irritabilidad, llanto constante, convulsiones e inapetencia; lo único en común en ellos era que todos habían tomado infusión de anís estrella (Ilicium verum), empleado para transtornos digestivos. Los estudios realizados mostraron que se les había dado Ilicium anisatum o religiosum, variedad de anís proveniente de Asia idéntica a simple vista del comúnmente empleado, pero que contiene una sustancia dañina. Más aún, como ambas especies vegetales se han mezclado en los sembradíos, hay médicos que aconsejan dejar de emplear esta planta, ya que la adquisición del producto benéfico o tóxico es azarosa.

Entonces, tome en cuenta que para una persona que empieza a familiarizarse con las plantas medicinales es mejor saber mucho de unas pocas hierbas de las que pueda hacer uso con regularidad, que saber poco de muchas y así evitar riesgos. Por esto se aconseja que siempre que se vaya a incursionar en el uso de estos remedios se considere la asistencia de especialistas. 

Principales tés y sus aplicaciones

Aunque en sentido estricto la palabra té se refiere a la infusión obtenida de las hojas secas de la Camellia sinensis, conocida también como té negro, en México se llama té por analogía a las infusiones o tizanas de hojas como hierbabuena, cortezas como canela, flores como manzanilla, bulbos como el ajo u otras.

La elaboración de este tipo de fórmulas es básicamente la misma: en un recipiente se calienta el agua hasta el punto de ebullición, se apaga y se vierten los compuestos vegetales; la elaboración se tapa durante unos 5 minutos y se sirve. No se recomienda que el agua hierva junto con las hierbas, pues pueden adquirir sabor desagradable.

A continuación presentamos una lista de los productos más empleados en infusiones con planta medicinales, sean solos o en combinación:

Finalmente, cabe señalar que, a pesar de su efectividad, no deben considerarse inofensivos estos productos; cierto que algunas bebidas son de administración tradicional, como manzanilla o eucalipto, pero también lo es que muchas infusiones requieren de dosificación precisa y oportuna por parte de un especialista.