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Cómo lograr una lactancia exitosa

La lactancia materna es el mejor regalo que puede darle a su bebé, pues además de aportarle los nutrientes y anticuerpos que lo mantendrán sano, se generará fuerte lazo afectivo. Este proceso requiere paciencia y dedicación, ¿cómo lograrlo?

Cuando tenemos un bebé y decidimos alimentarlo al seno materno nos enfrentamos a gran cantidad de mitos sobre la lactancia que pueden obstaculizar este maravilloso periodo. Es por ello que consultamos a expertas en el tema, quienes además de poseer amplios conocimientos teóricos han tenido la experiencia de amamantar a sus hijos y ayudar a otras mujeres a lograr que su lactancia sea exitosa.

Beneficios

Amamantar al bebé está pasado de moda”, “darle únicamente leche materna durante los seis meses ya no se usa” o “las fórmulas es lo último en alimentación”, son frases que con frecuencia se escuchan. Nada más falso; tan sólo consideremos que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses de edad y la continuación de la misma —con introducción gradual de alimentos sólidos— hasta el segundo año de vida. Ello se debe a que le brinda al bebé todos los nutrientes que necesita y le aporta protección contra infecciones en oído y vías respiratorias, problemas gastrointestinales y alergias.



De acuerdo a la ginecobstetra Olivia Piña Ballesteros, colaboradora de la Fundación Mexicana para la Planeación Familiar (Mexfam), “la leche materna, por ser específica para el ser humano, es más fácil de digerir que las fórmulas en polvo, amén de que se trata de fluido vivo que cambia para cubrir las necesidades del niño conforme crece y se desarrolla”.



Otra de las ventajas de la lactancia materna, es que “ayuda al niño a tener óptimo desarrollo maxilofacial, pues cuando extrae la leche del pecho utiliza más músculos faciales que con el biberón. Por lo que a la mamá respecta, su cuerpo produce la hormona oxitocina, la cual favorece que el útero recupere su tamaño original y, como todo este proceso implica un gasto calórico, permite bajar de peso”, refiere Graciela Hess Carrillo, consultora internacional certificada en Lactancia Materna.

Posiciones para lactar

El primer paso para lograr una lactancia exitosa es amamantar al bebé en posición correcta. De acuerdo con las entrevistadas, los pasos a seguir son:

En cuanto a las posiciones para amamantar al bebé, las más comunes que puedes practicar incluyen:

“Cabe destacar que debido a que la leche materna se digiere muy rápido es muy importante que alimentes al niño a libre demanda; la única regla es que el periodo entre una toma y otra no exceda tres horas”, recomienda la Dra. Piña Ballesteros.



Graciela Hess aconseja que “cuando alimentes al infante deja que vacíe el primer pecho antes de ofrecerle el otro, ya que al principio ingiere una leche con mayor cantidad de agua y lactosa que le sirve para saciar su sed, y después obtiene otra más rica en grasas que le hace ganar peso”.

Congestión mamaria

La producción de leche en los primeros 2 ó 3 días después del parto es controlada por las hormonas, pero después el mando lo toma la succión del bebé. Lo anterior incrementa el volumen de la leche y, por tanto, causa congestión mamaria, lo cual puede tornarse problemático si genera dolor.



“Sin embargo, es posible aliviarlo al amamantar al niño con mayor frecuencia. Previamente, puedes poner paños calientes sobre los senos para que se abran los conductos y la salida de la leche sea mayor. Asimismo, tras alimentar a tu hijo es recomendable colocar hojas de col en las mamas (previamente lavadas, desinfectadas y refrigeradas)”, aconseja Graciela Hess, líder de la Liga de la Leche.

Problemas en pezones

Algunas mujeres tienen los pezones levemente invertidos, y en estos casos el bebé puede traerlos hacia fuera mediante la succión normal; no obstante, hay quienes presentan el problema en forma severa. En estos casos conviene poner al bebé al pecho inmediatamente después del parto, dejando que lo busque por sí solo; es muy probable que tome el seno abriendo mucho su boquita para incluir pezón y areola.



Lo anterior se debe a que los senos están blandos todavía, y si se alimenta al bebé con frecuencia ya estarán formados cuando baje la leche al cabo de 2 a 3 días y no se presentarán problemas. Además, un bebé sano es capaz de adaptarse a cualquier tipo de pezón, siempre y cuando la madre sea asesorada por expertas.



“Una intervención efectiva para tratar los pezones invertidos es estimular y procurar formar el pezón justo antes de amamantar, para ello puede recurrir a la bomba extractora o tiraleche. Durante el embarazo, también es recomendable usar brassieres cuyas copas tengan pequeños orificios justo a la altura de los pezones, lo que permitirá que a lo largo de la gestación sobresalgan sin necesidad de estimularlos”, refiere la Dra. Piña Ballesteros.

Grietas, ¿qué hacer?

Puede prevenir este problema al procurar que el bebé no succione solamente el pezón, sino que cubra con su boca parte de la areola; asimismo, es necesario que mientras lo alimente se asegure de que sus labios no estén doblados y que su lengua se ubique debajo del seno.



“Las grietas en los pezones también se presentan cuando se asean los senos con alcohol o jabón, lo cual es innecesario porque alrededor del pezón y areola brotan especie de microgranitos conocidos como glándulas de Montgomery, los cuales segregan sustancia que lubrica la piel y la mantiene limpia. Lo único que se recomienda es el lavado con agua durante el baño y, cuando el bebé acaba de comer, untarse leche en todo el pezón y areola, dejando secar al aire”, advierte Graciela Hess.

Ahora bien, si no pudiste prevenir la aparición de grietas en los pezones, no te preocupes; lo primero que debes hacer es corregir la forma en que el bebé se afianza al seno. Pero si sientes mucho dolor, puedes envolver un hielo en una gasa estéril y colocarlo en el pezón antes de amamantar; esto adormecerá la lesión y podrás alimentar al niño sin tantas molestias. Para regenerar la piel resulta benéfico asolear los senos varias veces al día en periodos de 2 a 3 minutos.

Trabajo y lactancia

Si estamos amamantando a nuestro hijo y debemos regresar a trabajar, es común pensar que la única solución que existe es destetarlo. No obstante, Graciela Hess y la Dra. Piña Ballesteros indican que con un poco de esfuerzo se puede continuar la lactancia:

La leche materna que extraigas puede ser almacenada por diferentes periodos de acuerdo al lugar donde se guarde:

Por último, Graciela Hess sugiere a las mujeres realizar por lo menos tres comidas balanceadas y dos tentempiés al día, las cuales deberán incluir los distintos grupos de alimentos: carbohidratos, grasas, proteínas, vitaminas y minerales. A su vez, la Dra. Piña Ballesteros recomienda que ignore las creencias de que el pulque, atole y cerveza estimulan la producción de leche, pues su consumo sólo incrementará su peso corporal. Si deseas contactar a alguna líder de La Liga de la Leche para resolver tus dudas e inquietudes, consulta la siguiente dirección electrónica: www.lalecheleague.org