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Huevo, ¿cuándo incluirlo en la dieta del bebé?

La característica más conocida del huevo es la alta calidad de proteínas, pero también es rico en vitaminas y minerales, sustancias que fortalecen la salud de chicos y grandes. Sin embargo, al planear la dieta del bebé, lo mejor es esperar un poco para incluir en ella las cualidades nutritivas de este alimento. ¿Cuánto tiempo? Aquí, la respuesta. 

Alimento complementario en la dieta del bebé

La forma ideal de aportar nutrientes para el crecimiento y sano desarrollo del bebé es a través de la lactancia materna, la cual debe ser la única fuente de alimento durante sus primeros 6 meses de vida, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Después, expertos recomiendan complementar su dieta y uno de los ingredientes más nutritivos puede ser el huevo.

Además de que constituye excelente fuente de proteínas (12,7 g/100 g), al consumirlo también suministramos al organismo vitaminas A, E y D, y minerales como fósforo, sodio, zinc y selenio. Sin embargo, debemos reconocer que es una de las causas más comunes de alergias alimentarias en niños.

Sus componentes, es decir, clara y yema, pueden provocar sensibilización alérgica, sobre todo el primero por su mayor contenido proteico. La razón es que en la clara hay, al menos, 24 proteínas diferentes, siendo las principales causantes de este problema ovoalbúmina y ovomucoide; asimismo, se sabe que la dermatitis atópica y el asma son manifestaciones habituales de alergia causada por el huevo.

Evita las alergias

A la fecha no existe tratamiento para la alergia al huevo, sin embargo, es importante señalar que en el caso de bebés suele desaparecer de manera espontánea después de los 2 ó 3 años. No obstante, lo mejor para evitar problemas es seguir las indicaciones de expertos en el sentido de esperar hasta los 10 meses para incluirlo en su alimentación.

Por ello, antes de incorporar este producto a la dieta del bebé, toma en cuenta los siguientes consejos:

Recuerda que el primer año es el periodo de crecimiento y desarrollo más rápido en la vida del niño, además de ser más inmaduro y vulnerable, por lo que antes de incorporar el huevo como nuevo ingrediente a su dieta, habla con el médico (pediatra) para asegurarte de que se trata de un alimento adecuado a las características y necesidades de tu bebé.