Guía para el cuidado del ombligo del bebé

Miércoles 21 de junio del 2017, 03:59 pm, última actualización
  • SyM - Norma Francelia Chávez Chávez
Cómo cuidar el ombligo del bebé, Cordón umbilical, Cicatriz umbilical, Bebé, Recién nacido

Después del parto el personal médico corta el cordón umbilical por donde el bebé recibía los nutrientes indispensables para desarrollarse en el vientre materno, dejando una pequeña parte pegada al abdomen del recién nacido, que al cabo de las siguientes 24 horas se tornará de color oscuro y al paso de una o dos semanas se desprenderá. 


La cicatriz de este procedimiento se convierte en el ombligo del bebé, la cual requiere cuidados específicos a fin de prevenir infecciones y mayores complicaciones que puedan afectar la salud del pequeño. 

Las siguientes recomendaciones pueden contribuir a un buen cuidado de la cicatriz umbilical

Cómo limpiar y desinfectar los restos del cordón umbilical

  • Reúne el material de curación necesario para este procedimiento:

- Desinfectante o líquido antiséptico (alcohol de 70°)

- Gasas estériles

 

- Suero fisiológico

 

- Venda elástica (opcional)

- Compresas estériles

- Banda umbilical de baja presión (opcional)

  • Lávate las manos con agua y jabón y sécalas bien.
  • Descubre lentamente el área a tratar, sin brusquedad, ya que puede ser que las gasas o vendajes estén adheridos al trozo de cordón umbilical expuesto.
  • Limpia cuidadosamente el contorno del ombligo del recién nacido con una compresa estéril mojada con suero fisiológico.
  • Remueve muy bien impurezas y restos de tejido muerto, sin frotar demasiado.
  • Utiliza otra compresa mojada en suero fisiológico y repite el paso anterior las veces que sea necesario, hasta que el área ya no tenga impurezas.
  • Deja secar, mientras desechas las compresas usadas.
  • Aplica el antiséptico o desinfectante.
  • Deja secar al aire por un instante.
  • Evita soplar en la herida, ya que la saliva contiene bacterias que pueden provocar infección.
  • Coloca una compresa o gasa seca y estéril sobre el ombligo del bebé y, para fijarla a su vientre, puedes echar mano de una venda o banda umbilical, que debe quedar holgada para permitir el paso del aire.
  • Ponle un pañal limpio, procurando que no roce o lastime el área de curación. Para tal efecto puedes hacerle un doblez.
  • No te preocupes si el muñón del cordón umbilical sangra un poco cuando se desprenda, ya que eso es normal.

Consideraciones especiales para el cuidado del ombligo del bebé

  • Continúa limpiando el ombligo con alcohol u otro antiséptico durante algunos días hasta que esté totalmente seco y sano. 
  • Trata de mantener el pañal por debajo del ombligo para que se ventile y evitar que se moje con orina. 
  • Mantén al descubierto esta zona por unos momentos, al menos entre cada dos cambios de pañal, para favorecer la cicatrización. 
  • No bañes a tu bebé en tina con agua y jabón hasta que los restos del cordón umbilical se hayan desprendido y la cicatriz umbilical se haya curado por completo. 
  • Dale un baño de esponja para asearlo o refrescarlo; evita que el agua toque la herida; si se llegara a mojar, seca perfectamente. 
  • Consulta al pediatra si notas enrojecimiento, secreción purulenta o mal olor en el ombligo de tu bebé recién nacido. De igual forma si presenta sangrado abundante en la herida, ya que puede ser señal de problemas de coagulación. 
  • Acude por atención médica inmediata si notas salida de orina o de materia fecal a través de la cicatriz umbilical, ya que esta anomalía ocurre cuando existe comunicación anormal del intestino con el ombligo o con la vejiga. Este problema debe resolverse mediante cirugía.