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Si tu bebé nació por cesárea, ¡tienes que leer esto!

Investigaciones recientes muestran que quienes nacen mediante cesárea requieren cuidados especiales para prevenir alergias o intolerancia a los alimentos, y así desarrollar todo su potencial físico e intelectual.

Durante años se pensó que los bebés nacidos por cesárea (incisión quirúrgica en el abdomen que permite el parto) no sufrían consecuencias por esta operación e, incluso, algunos padres y especialistas han dado preferencia a esta intervención por considerar que, aún sin requerirse, podría prevenir problemas en los pequeños.

Empero, estudios recientes han mostrado que los bebés que no cruzan por el canal vaginal o de parto pierden la posibilidad de entrar en contacto con ciertas bacterias que deberían colonizar su sistema digestivo, piel y organismo en general, las cuales se encargan de estimular adecuadamente su sistema inmunológico o de defensa ante las enfermedades.

“Cuando el niño pasa por el canal vaginal, se impregna de microorganismos llamados bifidobacterias, que desencadenan respuesta inmunológica determinada. En cambio, si nacen por cesárea adquieren estafilococos (habitan la piel, cuneros y otros lugares), una familia distinta de bacterias que genera una reacción diferente. Esto tiene consecuencias a mediano y largo plazo, como alergias y problemas intestinales.”

Tal es la opinión del Dr. Alberto Orozco Gutiérrez, jefe del Departamento de Neonatología del Hospital Ángeles del Pedregal, en la Ciudad de México, y quien forma parte de una campaña puesta en marcha por el Instituto de Nutrición Humana de Guadalajara (occidente de la República Mexicana), que busca crear conciencia sobre las condiciones de los bebés nacidos por cesárea.

Así, añade el galeno, las estadísticas muestran que “los pequeños cuyo parto requiere cesárea son más propensos a sufrir intolerancia a algunas proteínas o a la leche, así como a padecer enfermedades como enterocolitis necrosante (muerte de tejido intestinal), sin olvidar que presentan entre 4 y 8 veces más problemas de alergias respiratorias, como asma (estrechamiento de vías respiratorias), rinitis (inflamación de la mucosa nasal) y laringotraqueítis (en cuerdas vocales)”.

Cirugía en aumento

De acuerdo al Dr. Orozco Gutiérrez, y considerando cifras de los sectores público y privado, en la actualidad cerca de 60% de los nacimientos en México ocurren por cesárea, lo cual obedece al aumento en los últimos años de asfixia prenatal (falta de oxigenación en la placenta o los pulmones del bebé).

“Esta afección es grave, frecuente y puede tener muchas consecuencias, como parálisis cerebral, problemas de movimiento y muerte. En un intento por reducir estas secuelas se han creado técnicas de vigilancia en el embarazo y de monitorización en la sala de parto. A pesar de sus ventajas, también ha motivado mayor detección de casos en que hay daño potencial” y, por ende, un crecimiento en el número de cesáreas.

Cabe señalar que durante mucho tiempo se pensó que esta cirugía no tenía influencia en los bebés, pero en los últimos años se ha visto una relación directa entre su práctica y la aparición de problemas de salud.

Mal necesario

El pediatra reflexiona un momento sobre la importancia del contacto del bebé con los microorganismos al nacer y señala: “somos una especie que ha evolucionado en un medio lleno de microbios, por lo que hemos desarrollado mecanismos de defensa, pero si el niño carece de esta protección será más vulnerable”.

De hecho, indica, los resultados de algunas investigaciones muestran que la higiene excesiva es desfavorable para nuestro sistema inmunológico; incluso, actualmente las guarderías aceptan a niños que comparten su espacio con mascotas e incluyen en su dieta alimentos con lactobacilos, es decir, conviven con bacterias, por lo que tienen menor riesgo de presentar alergias.

“El reto que se nos presenta a padres y médicos es encontrar el punto en el que los chicos entren en contacto con bacterias y virus, pero sin alterar su salud ni afectar su formación. La esterilización absoluta puede tener graves consecuencias en 2 ó 3 generaciones más; por eso debemos adquirir conciencia de que habitamos un planeta lleno de microorganismos, y debemos aprender a convivir con ellos”, indica el especialista.

¿Qué hacer?

A pregunta expresa, el Dr. Alberto Orozco indica que los padres de un hijo nacido por cesárea deben tomar medidas para lograr una adecuada colonización bacteriana. “Esto se logra fomentando la lactancia materna, ya que la leche es un órgano vivo que tiene bacterias, células y anticuerpos; si esto no es posible, se deben consumir productos lácteos con probióticos (microorganismos benéficos)”. También es importante que el chico no crezca en un medio estéril, y que ambas indicaciones se sigan todavía con mayor apego en caso de que haya antecedentes de alergia en la familia, ya que el riesgo de desarrollar este problema es todavía mayor.

Para coordinar todas estas medidas y resolver dudas, se recomienda que los padres busquen asesoramiento médico; por fortuna “la mayoría de los pediatras están preparados y saben qué hacer en estos casos. Tal vez algunos no conozcan del todo el tema, pero seguramente se informarán para brindar la ayuda necesaria, o encauzarán al paciente con alguien más”.

Finalmente, el objetivo es que el pequeño alcance su máximo potencial de desarrollo físico y neurológico, sin problemas de salud. “Un niño con alergias o intolerancia a alimentos podría tener consecuencias físicas, como talla baja y desnutrición, pero también, a causa de afecciones como el asma, puede presentar ausentismo escolar, dificultad para convivir con otros chicos por no practicar deportes o acampar, sin olvidar que la familia podría enfrentar alguna emergencia por una crisis respiratoria”, advierte el Dr. Orozco Gutiérrez.