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Vacunas, infalible escudo contra enfermedades

El bebé en los primeros meses de vida posee protección natural contra enfermedades, la cual procede de los anticuerpos transmitidos por su madre a través de la placenta; no obstante, es necesario aplicar vacunas al recién nacido.

La vacunación consiste en proporcionar protección duradera contra los microorganismos responsables de ciertas enfermedades mediante la administración de pequeñas dosis de un antígeno (por ejemplo, virus muertos o debilitados) que pone a "trabajar" al sistema inmunológico (aquel que nos defiende de infecciones), lo que le permite al organismo poner en guardia a sofisticado ejército (defensas) para que estén pendientes del ataque de los enemigos (gérmenes o toxinas) antes de que le causen daño. Sigue leyendo y conocerás cuáles son las vacunas que requiere tu hijo para mantenerse sano.

Tuberculosis

Es un padecimiento cuyo agente infeccioso es conocido como Mycobacterium tuberculosis o Bacilo de Koch, el cual tiene la capacidad de permanecer en el organismo y activarse cuando el sistema inmunológico ha tenido una baja en el número de sus "soldados" (está debilitado). Se transmite de persona a persona mediante inhalación del microorganismo que se disemina en el ambiente cuando un individuo enfermo tose o estornuda; puede dañar pulmones, cerebro o columna vertebral, y sus síntomas incluyen debilidad, pérdida de peso, fiebre, sudores nocturnos, tos con expulsión de sangre e intenso dolor en el pecho.

Para prevenir esta enfermedad es conveniente aplicar la vacuna BCG desde el nacimiento, pues constituye una medida preventiva para reducir en 80% los riesgos de presentar el padecimiento. Se administra a través de inyección en el hombro derecho y, luego de ello, el pequeño puede presentar fiebre y dolor en la zona.

Poliomielitis

Es causada por el virus Polio, el cual produce infección a nivel gastrointestinal; sin embargo, puede trasladarse sin mayor complicación al cerebro e invadir la médula espinal dañando a las neuronas que controlan el movimiento. Se transmite al consumir agua o alimentos contaminados con heces o vómitos de personas enfermas.

Aunque es una enfermedad prácticamente erradicada, es conveniente aplicar la vacuna SABIN debido a que previene cualquier riesgo de infección; normalmente se administra vía oral en forma de gotas. Como norma general se establecen cuatro dosis, al nacer y a los 2, 4 y 6 meses, respectivamente. Después de su aplicación el niño puede presentar fiebre y malestar general.

Difteria, tos ferina y tétanos

La difteria es una enfermedad muy grave que puede causar infecciones en nariz, garganta, oídos, piel, dificulta la respiración y ocasiona trastornos en corazón y sistema nervioso. A su vez, el tétanos puede presentarse cuando una herida se infecta con el germen responsable del padecimiento, lo cual dificulta al paciente abrir la boca y tragar. Por su parte, la tos ferina genera períodos prolongados de tos, obstaculiza comer, beber, respirar y, en casos severos, provoca convulsiones, daño cerebral e incluso la muerte.

Estas tres vacunas se aplican como una sola inmunización llamada vacuna DPT en tres dosis: a los 2, 4 y 6 meses de edad, posteriormente, se requieren refuerzos a los 2 y 4 años. Cabe destacar que después de que llega al organismo pueden presentarse fiebre leve e irritabilidad.

Influenza

Padecimiento causado por un virus cuyos síntomas son similares a los de la gripe, el cual se contagia por contacto directo, ya que los gérmenes se mezclan con el aire que respiramos (al toser, por ejemplo) o llegan a nosotros por objetos que una persona enferma tocó. Es posible que se prolongue hasta una semana o más y se presenten complicaciones, como infecciones en oídos, pulmones o bronquios.

La vacuna contra influenza se aplica a partir de los 6 meses de edad en dos dosis con un mes de diferencia entre cada una, luego a los tres años, a los nueve y en la etapa adulta. Los efectos secundarios incluyen dolor, inflamación y enrojecimiento en la zona donde se aplicó la inyección.

Hepatitis B

Es una infección causada por uno o varios virus, la cual ocasiona pigmentación amarilla en piel e inflamación del hígado; puede transmitirse de madre a hijo durante el parto, mediante contacto sexual sin protección o con sangre infectada.

La vacuna tiene que aplicarse en tres dosis para estar completamente protegido contra el padecimiento: la primera al nacer, la segunda a los dos meses y la tercera entre los 6 y 18 meses de edad; la mayoría de los niños no presentan efectos secundarios.

Sarampión, rubéola y paperas

El sarampión es grave enfermedad que comienza con síntomas parecidos a la gripe y brote de ronchas rojas; la rubéola eleva la temperatura corporal y provoca erupción cutánea, en tanto que las paperas causan inflamación en glándulas salivales, así como hinchazón y dolor en articulaciones, testículos y páncreas.

Para proteger al pequeño contra dichos padecimientos se aplica la vacuna triple viral o MMR, de la cual se necesita una dosis entre los 12 y 15 meses y, posteriormente, otra entre los 5 y 6 años. La mayoría de los niños presentan fiebre, erupción leve, irritabilidad e insomnio.

Varicela

Es una de las enfermedades virales más comunes que se padecen en la infancia, cuyo signo más visible es erupción de pequeñas ampollas en rostro, cabeza y cuerpo, las cuales se secan en un lapso de 2 a 4 días hasta formar costras. Se recomienda vacunar a todos los niños entre los 12 y 18 meses, y los mayores a esta edad deberán ser inmunizados a la primera oportunidad; como reacciones, pueden presentar fatiga, mareo, fiebre, nausea y/o erupción de ronchas.

Neumococo

Es una bacteria que puede causar infecciones en diferentes partes del cuerpo, como meningitis (inflamación del revestimiento y vasos sanguíneos que cubren al cerebro y médula espinal), bacteremia (circulación de bacterias en la sangre), pulmonía y sinusitis (hinchazón en membranas de la nariz). Se diseminan de persona a persona por las pequeñas gotas de saliva que atraviesan el aire cuando un individuo enfermo tose o estornuda y a través de los besos.

Actualmente existe una nueva vacuna contra neumococo que ofrece a los niños protección contra esas odiosas enfermedades, es muy segura y puede ser aplicada al mismo tiempo que otras inmunizaciones, de preferencia a los 2, 4 y 6 meses de edad, y un refuerzo entre los 12 y 15 meses. Los posibles efectos incluyen hinchazón, fiebre (leve a moderada) e irritabilidad.

Consejos prácticos

Para que la vacunación sea más fácil para tu hijo conviene explicarle que la inyección sirve para mantenerse saludable; además, puedes seguir los siguientes consejos para que el proceso se lleve con éxito:

Aplicar las vacunas a tiempo evitará o disminuirá el riesgo de que los pequeños padezcan alguna enfermedad que afecte su calidad de vida, así que tómalo en cuenta y no pases por alto ninguna.