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Medicamentos homeopáticos, dulce terapia para niños

A diferencia de como ocurre con la Medicina alópata, los medicamentos homeopáticos son fáciles de deglutir y tienen agradable sabor, características que acaban con muchos de los pretextos que los niños esgrimen cuando están enfermos.

Es bien sabido que la Homeopatía es ciencia muy efectiva en cualquier etapa de la vida, pero es un hecho que quienes mejor resultado presentan son aquellas personas que empieza a recibir sus beneficios desde la infancia.

Los expertos en este sistema médico terapéutico señalan que ocurre de esta forma porque el organismo de un niño o bebé no se encuentra contaminado con medicamentos de naturaleza química, sino que se acostumbra a la acción de los fármacos homeopáticos, los que, a final de cuentas, harán posible que el individuo recupere su fuerza o energía vital y que vuelva a estar en sintonía con todo aquello que le rodea.

Desde la óptica de la Homeopatía, un niño que se enferma constantemente está demandando la atención de sus padres debido a alguna insatisfacción que puede ir más allá de lo meramente material.

Es por esta razón que los médicos homeópatas señalan en tono crítico que el uso de un antibiótico tradicional, por ejemplo para aliviar los síntomas de las anginas (infección de la garganta),  representa la supresión o represión de un reclamo subyacente del organismo que se ignora o no se atiende apropiadamente. Así, los chicos en tales circunstancias se enferman cada vez con más frecuencia, lo que, además, puede promover que el paciente genere resistencia a los principios activos de los medicamentos alópatas.

Más allá de estas consideraciones, se debe advertir que administrar medicamentos en los niños puede convertirse en verdadero suplicio, por varias causas: son difíciles de tragar, tienen sabor muy desagradable y promueven efectos secundarios indeseables en el infante. La Homeopatía es, en este sentido, mucho más amable que la terapéutica convencional.

Trucos y consejos

Muchos niños experimentan genuino horror hacia los medicamentos porque los asocian con sensaciones desagradables o con la enfermedad misma, la cual los aleja de los juegos, de la escuela y del trato con sus amigos.

Asimismo, muchos de los productos farmacéuticos se fabrican sin pensar en la anatomía y personalidad de esos pequeños pacientes, quienes difícilmente pueden tragar una pastilla o cápsula, o soportar el sabor tan desagradable de sus componentes.

Ante este panorama, un niño que haya tenido mala experiencia con alguna medicación hará todo para tratar de no ser “martirizado” de nueva cuenta, y más si se trata de recibir alguna inyección.

Estas historias no ocurren con los medicamentos homeopáticos, pues los glóbulos o “chochitos”, por ejemplo, son pequeños, tienen sabor muy agradable y se disuelven debajo de la lengua con suma facilidad. En otros casos, y de acuerdo con la experiencia del médico, es posible determinar que el remedio se diluya en un poco de agua para facilitar su administración, como sucede a menudo con los bebés.

No obstante, y a pesar de las evidentes ventajas que ofrecen estos medicamentos, siempre habrá algún chico que se niegue a ingerirlos. En tales circunstancias habrá que echar mano de algunas de las siguientes recomendaciones:

Recomendaciones finales

La otra “cara de la moneda” la representan aquellos chicos que encuentran agradable el sabor de los medicamentos homeopáticos, por lo que desean consumirlos como si fueran dulces e incluso los desean compartir con sus compañeritos en el salón de clase. En tales casos, lo mejor será que el niño se lleve sólo los glóbulos que debe ingerir durante su estancia en la escuela en pedacito de papel de aluminio, en vez del frasco.

Asimismo, es importante explicarle al pequeño que los medicamentos deben conservarse en sitios frescos, sin humedad y donde no penetre mucha luz. Finalmente, también deben evitar el consumo de refresco de cola o café, ya que estas bebidas pueden interferir con el efecto de los medicamentos.

Las opiniones expresadas en este artículo no reflejan necesariamente el punto de vista de la Asociación Nacional de la Industria Farmacéutica Homeopática, A.C. (Anifhom).