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Glosopirosis, boca ardiente

La cavidad oral es vía de alimentación y comunicación, además de zona primaria de placer que con frecuencia refleja alteraciones del organismo que pueden manifestarse, por ejemplo, con glosopirosis, padecimiento que genera incómoda sensación de quemazón en la boca.

Aunque se desconoce la causa del también llamado síndrome de la boca ardiente, se han identificado diversos factores de riesgo para desarrollarlo, como mala higiene bucal, fracturas dentales, reflujo gastroesofágico, gastritis, deficiencia de vitaminas A, D y B12, tabaquismo, ingerir medicamentos en exceso y padecer estrés o ansiedad.

De acuerdo con la Dra. Elda Rosales Rodríguez, especialista en Estomatología, el problema puede prolongarse por meses o años, generando verdadera pesadilla a los pacientes debido a que sufren escozor, ardor y dolor en la mucosa de la boca que se dispersa hacia la lengua. “Lo anterior, en ocasiones, se acompaña de sabor amargo o metálico y hormigueo o entumecimiento en garganta, labios, encías y paladar”.

Mal sabor de boca

La glosopirosis tiene como principales víctimas a las personas mayores de 60 años y mujeres, suele empeorar con el tiempo y ocasiona molestias de distinta magnitud. De acuerdo con la especialista, otros síntomas de síndrome de boca ardiente que puede causar incluyen sed continua, sequedad de garganta, alteración del gusto y dolores facial y dental.

"Asimismo, existen otras manifestaciones que no tienen relación con la cavidad oral, como dolor de cabeza, insomnio, letargo durante el día, irritabilidad, vértigo, palpitaciones, ojos secos e, incluso, escozor vaginal", agrega la especialista, y precisa que el trastorno también se conoce bajo las siguientes denominaciones, aunque existen ciertas diferencias entre ellas:

Debido a que el paciente con síndrome de la boca ardiente sufre con esta sensación durante meses o años, puede desarrollar depresión secundaria y sentimiento de desesperanza.

Otros problemas

El ardor bucal ocasionado por glosopirosis debe distinguirse de sensaciones dolorosas debidas a glositis migratoria benigna (lengua geográfica), liquen plano (enfermedad poco común que causa erupción o lesión inflamatoria y picazón recurrentes en boca) o inflamación crónica (durante mucho tiempo) al exponerse a alimentos demasiado calientes o cocinados con muchas especias y picante.

Si bien la mayoría de los casos de glosopirosis son de origen desconocido, advierte la Dra. Rosales Rodríguez, otras causas de sensación de boca ardiente incluyen:

¿Qué hacer?

Si te han diagnosticado el síndrome de la boca ardiente, considera que a pesar de que no es un padecimiento que ponga en peligro la vida, es necesario que el especialista efectúe valoraciones en forma periódica para poder controlar las desagradables molestias que ocasiona.

“Además de revisar al paciente, es necesario reducir el impacto de la sensación en su calidad de vida; para algunos eso suele ser suficiente, para otros es conveniente referirlos al psicólogo para que aprendan técnicas de tolerancia y distracción. Esto es particularmente benéfico para aquellos que presentan ansiedad, depresión o estrés identificados, que pueden aparecer a raíz de la jubilación”, acota la Dra. Rosales Rodríguez.

Asimismo, añade que la glosopirosis requiere de tratamiento basado en la eliminación de los factores de riesgo, lo que significa mantener adecuada higiene bucal, corregir los defectos en la dentadura, disminuir estrés y tensión nerviosa, controlar el reflujo gastroesofágico y suplir las deficiencias vitamínicas.

“Si el síndrome está acompañado por resequedad en la boca, se deberán incluir medicamentos que estimulen la producción de saliva y la ingesta frecuente de agua. También es recomendable usar cepillo dental blando y pasta dental sin sabor, además de evitar el uso de enjuagues bucales con base en alcohol, perforaciones y cualquier otro tipo de lesión traumática en la boca”, puntualiza la experta.

Las molestias dolorosas originadas en la boca pueden conducir a alteraciones del estado de bienestar de la persona, por lo que es fundamental que ante cualquier molestia se acuda de inmediato al médico para que realice revisión y estudios necesarios a fin de recomendar el tratamiento más adecuado que le permita acabar con las molestias del síndrome de la boca ardiente.

¿Mal gusto?

Como hemos mencionado, las causas de este problema siguen siendo poco claras, aunque la observación de algunos patrones han ayudado a que tengamos un panorama distinto, por ejemplo:

  • Se sabe que el dolor es generalmente peor durante las últimas horas de la tarde, pero desaparece poco después, durante la noche.
  • Las molestias involucran con mayor frecuencia a distintas partes de la boca, en vez de a una sola, siendo más comunes la lengua, paladar duro (parte frontal de la base de la boca) y labio inferior.
  • Muchas personas se recuperan de manera espontánea en un lapso de 6 a 7 años.

Debido a ello, algunos investigadores apuntan a que la glosopirosis se encuentra en la categoría de dolor neuropático, lo que significa que probablemente es el resultado de una función nerviosa alterada, en concreto de las terminaciones que se encargan de transportar la sensación del sabor.