Centro Bucodental / Consejos Alimenticios

Leche, indispensable a cualquier edad

Este alimento que se obtiene de la vaca es uno de los más recomendables para el ser humano, ya que es fuente invaluable de proteínas, calcio, grasas y vitaminas A, D y del complejo B, sin olvidar que su digestión es sencilla.

Importante para todos

La leche materna es el primer sorbo que los seres humanos recibimos como alimento desde los minutos iniciales de vida hasta aproximadamente los seis meses de edad.

Después de esta importante etapa, el preciado líquido debe formar parte de la dieta, así que luego del amamantamiento suele optarse por el que produce otro mamífero, como la vaca, cuyo producto es el más consumido a nivel mundial pues, aunque no es el único que se industrializa (también podemos encontrar de cabra, oveja o búfalo), éste ha demostrado ser el que más se asemeja a la leche materna, además de que se adapta mejor a diversos climas y aporta alto volumen durante la ordeña, asegura la nutrióloga Kaori Loza Hirasaka.

La importancia de que chicos y grandes consuman dicho líquido cotidianamente (por lo menos dos veces al día) radica en que posee alto contenido de nutrientes, como:

Tipos de leche

La Lic. Loza explica que, como mínimo, medio litro de leche (500 ml) al día es la cantidad que cubre los requerimientos de calcio (1,200 mg), aunque es recomendable que niños y adultos mayores consuman 750 ml, en tanto adolescentes, embarazadas y mujeres en periodo de lactancia materna deben beber 1 litro.

Por lo anterior, la industria lechera ha introducido al mercado diversas presentaciones, en las que ha dividido al consumidor por edad, padecimientos asociados (diabetes, colesterol elevado) a fin de que este alimento resulte más provechoso y no dañe su organismo. Pensando en ello, han fortificado y adicionado cada variedad de leche con vitaminas, minerales y antioxidantes (evitan el deterioro celular), dividiéndola en grupos: leche entera, leche semidescremada, leche descremada (también llamada semidesnatada y desnatada), con leche grasa vegetal y leche deslactosada (ideal para gente mayor que comúnmente desarrolla intolerancia a la lactosa).

Asimismo, la citada industria ha hecho más viable la conservación de este alimento, por lo que desde hace varios años existen en el mercado presentaciones en polvo, evaporada y ultrapasteurizada (UHT por las siglas en inglés de ultra high temperature):

La leche de vaca se consume prácticamente a diario en casi todos los países del mundo. Gran proporción de este alimento se emplea para la elaboración de diversos derivados lácteos, como yogurt, queso, crema y mantequilla.

También se usa en la cocina para la preparación de incontables platillos, postres y productos de repostería utilizando leche condensada, cuyo color es amarillento, sabor dulce, delicado olor y consistencia viscosa, además de que posee alto contenido de azúcar  (54 g y 332 calorías por cada 100 g) que, a su vez, actúa como conservante.

¿Intolerante a la lactosa?

A pesar de su valor nutritivo, la leche de vaca está contraindicada en situaciones concretas, como en el caso de quienes sufren los siguientes trastornos: