Centro Bucodental / Definición

Salud bucodental

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define salud bucodental como la ausencia de enfermedades y trastornos que afectan bocacavidad bucal dientes, como cáncer de boca o garganta, llagas bucales, defectos congénitos como labio leporino o paladar hendido, enfermedades periodontales, caries dental, dolor orofacial crónico, entre otros. 

Por tanto, este concepto se refiere al estado de normalidad y funcionalidad eficiente de los dientes, estructuras de soporte y de los huesos, articulares, mucosas, músculos, todas las partes de la boca y cavidad bucal, relacionadas con la masticación, comunicación oral y músculo facial. 

Factores que ponen en peligro la salud bucodental

Existe el peligro de perder la salud de dientes, boca y cavidad bucal principalmente por enfermedades como:

Otro factor que puede afectar el mantenimiento de la salud bucodental son los defectos congénitos, como el labio leporino y el paladar hendido. Existe en uno de cada 500-700 nacimientos y varía entre los distintos grupos étnicos y zonas geográficas. 

Estos trastornos bucodentales guardan estrecha relación con aspectos causales como: 

Los traumatismos en la región de la mandíbula también pueden afectar a la salud bucodental

Es posible conservar boca, cavidad bucal y dientes sanos

Para mantener libre de enfermedades cada parte de la cavidad bucal y disfrutar de una salud bucodental óptima es muy importante acudir al odontólogo al menos dos veces al año. 

En caso de tener algún problema bucodental grave se debe acudir de inmediato por atención especializada. 

Entre los tratamientos que los especialistas en salud e higiene bucodental tienen disponibles para tratar y rehabilitar las funciones y eficiencia de boca y dientes se encuentran: 

Además las siguientes medidas de prevención pueden evitar sufrir graves dolencias bucodentales, así como gastos onerosos en tratamientos de este tipo: 

La buena salud bucodental repercute no sólo en el aspecto estético, también en la salud y bienestar en general de la persona, ya que facilita una mejor masticación de los alimentos y, por lo tanto, un eficaz aprovechamiento de los nutrientes por el organismo, entre otras funciones importantes.