Centro de Cáncer Cervicouterino / Análisis y Estudios de Laboratorio

Citología vaginal (Papanicolaou)

La citología vaginal es un examen de las células del cuello uterino. También se le conoce como Papanicolau debido al investigador que configuró este método de detección, el griego George Nicholas Papanicolau (1883-1962). 

El estudio se realiza mediante raspado en el cérvix (cuello del útero o matriz) y su propósito principal es detectar cáncer cervicouterino o cambios anormales de las células, casi siempre ocasionados por el virus del papiloma humano (VPH), que pueden convertirse en tumoraciones. También permite diagnosticar padecimientos no malignos, como infecciones e inflamación. 

Para qué sirve

Ayuda a detectar tempranamente la aparición de cáncer cervicouterino, mismo que sigue siendo una de las principales causas de muerte en mujeres mexicanas y de todo el mundo, pero que cuando se diagnostica a tiempo es posible eliminarlo sin radioterapia, medicamentos ni tratamientos prolongados, pues basta sencilla intervención que no sobrepasa los 15 minutos. 

Por ello, debemos destacar la importancia de que la mujer se someta periódicamente a esta prueba y otros exámenes, como la colposcopía (procedimiento que emplea microscopio especial, llamado colposcopio). 

Cabe recordar que la citología vaginal debe practicarse al menos cada año, luego de que la mujer inicia su vida sexual. 

Después del primer examen:

Asimismo, a las mujeres a quienes se les ha practicado histerectomía (extirpación del útero y cuello uterino), a pesar de que no hayan tenido antecedentes de displasia cervical (células anormales), cáncer de cuello uterino o cualquier otro tipo de cáncer de la pelvis, se les aconseja seguirse sometiendo a esta prueba. 

En qué consiste

La prueba forma parte del examen ginecológico general que se deben realizar todas las mujeres al menos una vez al año. La paciente se acuesta sobre una mesa y coloca las piernas en unos estribos para quedar en la posición pélvica adecuada. Es entonces que el médico (o enfermera) introduce instrumento (espéculo) en la vagina y la abre ligeramente para observar el interior de la cavidad. 

Posteriormente, el ginecólogo o médico general toma muestra de células del exterior y el interior del canal del cuello uterino, mediante leve raspado y la ayuda de una espátula de madera o de plástico, o pequeño cepillo. La muestra obtenida se coloca sobre un portaobjetos de vidrio o en un frasco y se envía al laboratorio para su análisis al microscopio. 

Existe nuevo método de recolección y análisis de muestras, llamado preparación del portaobjetos de capa delgada en base líquida, que puede facilitar la distinción de células anormales. Se estima que este procedimiento puede ser más sensible cuando se trata de detectar anomalías importantes, pero todavía no se ha generalizado. 

También hay lectores automáticos por computadora para mejorar la lectura de las pruebas de Papanicolaou. Esta tecnología usa microscopio que transmite imagen celular a una computadora, la cual analiza el gráfico obtenido en busca de células anormales. 

Preparación de la paciente

Es indispensable evitar duchas vaginales y relaciones sexuales 2 días antes de la realización del estudio; tampoco hay que bañarse en tina ni usar tampones. Como es lógico, la mujer no debe someterse a la prueba si se encuentra menstruando. 

Es importante que la paciente comente a su médico si está tomando algún medicamento o píldoras anticonceptivas, si tiene antecedente de alguna enfermedad ligada al cáncer cervicouterino o si está embarazada. 

Riesgos

En realidad no los hay; solamente en algunas ocasiones se siente ligero dolor semejante al provocado por cólicos menstruales, y es posible que haya leve sangrado al término del estudio. 

Cabe señalar que muchas mujeres se sienten incómodas y avergonzadas al practicarse este examen; no obstante, ante esta postura es conveniente pensar que más vale pasar un rato desagradable que experimentar una enfermedad que ponga en peligro la vida. 

Resultados

Cuando la prueba es normal, el documento indicará: “Resultados negativos de lesión o malignidad intraepitelial”, o frase similar. En caso contrario, cuando el estudio reporte conclusiones “anormales”, la paciente no deberá asustarse, porque esto no significa que tenga cáncer. Lo mejor es acudir al ginecólogo o médico tratante, y dejar que le explique paso a paso lo que sucede. 

Los siguientes términos ayudarán a comprender los resultados:

Si la citología vaginal muestra valores anormales, se solicitarán pruebas adicionales para confirmar o desmentir el diagnóstico, como biopsia auxiliada con colposcopio o examen de detección del VPH para verificar la presencia de dicho microorganismo. Los siguientes pasos dependerán de la interpretación de todos los resultados, antecedentes de citologías y factores de riesgo para desarrollar cáncer del cuello del útero o matriz. 

Finalmente, cuando los cambios celulares son menores, el médico tratante suele aconsejar la repetición de la citología vaginal en 3 a 6 meses. 

Fuentes: