Quimioterapia, lo que usted debe de saber
SyM - Raúl Serrano
A diferencia de hace algunos años, los modernos métodos para tratar cáncer brindan mejores expectativas de vida a enfermos y familiares; la quimioterapia tiene un papel preponderante en ello.
Las células que se encuentran a lo largo de nuestro cuerpo regulan su desarrollo a través de un mecanismo que puede llegar a fallar, hecho que de presentarse provoca que algunas células crezcan sin control alterando su estructura genética, siendo propensas a desarrollar cáncer. El proceso puede acelerarse por la acción de factores como contaminantes químicos, virus y luz solar, entre otros, y las posibilidades se multiplicarán si el individuo sigue algunos malos hábitos (fumar o beber alcohol) o tiene parientes con antecedentes del padecimiento.
Una sola célula afectada puede reproducir millones de células cancerosas, de manera que irán formando una masa de tejido, mejor conocida como tumor. Cuando éste tiene un billón de células cancerosas tendrá un peso aproximado de medio kilogramo, y seguirá creciendo si no se detiene el proceso, e invadirá órganos adyacentes (metástasis) y propagándose por el cuerpo. Científicamente se ha comprobado que las células que no han sido afectadas no pueden impedir que las dañadas sigan multiplicándose, dejándoles la puerta abierta en su paso hacia la invasión de "territorio".
El Dr. Rubén Herrera Aguilera, oncólogo (especialista médico en el estudio del cáncer) adscrito al Hospital General de México, declara en entrevista para saludymedicinas.com.mx que para que una célula cancerosa alcance un tamaño de 5 centímetros debieron haber pasado entre 8 y 10 años, tiempo en el que pudo haber daños considerables. "De ahí la importancia de que el problema se detecte en etapas tempranas, cuando mejor se puede actuar para erradicarlo.
"Durante muchos años la palabra cáncer remitía a una idea fatalista -indica el entrevistado-, pero actualmente la ciencia ha permitido que ello se modifique. Debemos dejar claro que todavía no hay cura para este padecimiento, pero en los 40 años que tiene la oncología como especialidad médica se han dado importantes avances, desde las técnicas de diagnóstico hasta en los tratamientos, de manera que los tiempos de supervivencia han aumentado".
Qué es la quimioterapia
El especialista indica que "del total de casos de cáncer 25% se alivian, 50% se controla y el 25% restante no tiene cura, pero puede mejorarse considerablemente la calidad de vida del paciente".
Una de las herramientas para lograrlo es la quimioterapia o uso de medicamentos para combatir y prevenir el crecimiento, multiplicación y diseminación de células cancerosas. La ciencia emplea más de 50 fármacos con este fin, pudiendo ser prescritos uno o varios de ellos, lo cual dependerá del tipo de problema, su localización y el estado general de salud del paciente.
La quimioterapia generalmente se administra por medio de una inyección en el músculo o en la vena u oralmente (por la boca); la dosis puede ser diaria, semanal o mensual, lo cual variará según las características del cáncer y la reacción del paciente a los medicamentos.
La vía oral permite al enfermo no salir de casa, pero la intravenosa debe ser aplicada por un especialista, por lo cual debe acudirse a consultorio médico, hospital o clínica. Algunas de las sustancias empleadas en quimioterapia llegan a irritar e inflamar las venas (flebitis), la cual se manifiesta con dolor y endurecimiento de las mismas.
Ahora bien, un criterio importante para elegir cualquiera de las dos vías de administración de medicamentos es la característica de las venas, pues si son muy delgadas no se recomienda utilizarlas, ya que las sustancias pueden romperlas fácilmente y causar quemaduras en los tejidos vecinos. La opción será la vía oral o métodos más modernos de acceso a las venas, como los catéteres "permanentes", es decir, un trozo de este instrumento de material blando es introducido en una vena de cualquier brazo, cuidando que uno de los extremos se exponga al exterior para que por ahí se realice el ingreso de medicamento, en este caso, quimioterapia; cabe destacar que el objetivo es no pinchar al paciente cada vez que se tiene una sesión, y que cuando no se utiliza es cubierto por un tapón de heparina, material que evita la coagulación de la sangre y que es de fácil remoción.
Efectos secundarios de la quimioterapia
El primer objetivo de los medicamentos empleados en quimioterapia es detener el rápido crecimiento y reproducción de las células cancerosas. En el intento, lamentablemente pueden afectar a células normales, lo que causa efectos secundarios indeseables, pudiendo variar de un paciente a otro.
En ocasiones algunas de estas secuelas se presentan sólo cuando se combina la quimioterapia con otras medicinas, con ciertos alimentos o con el alcohol, por lo cual el médico debe informar al paciente qué puede consumir durante el tratamiento.
Entre los principales efectos indeseables y cómo tratarlos se encuentran:
Náuseas. Sensación de estómago inestable que al contacto con alimento puede desencadenar vómito; prefiera comer pequeñas cantidades varias veces al día o el consumo de productos que mejoran la condición (nieve de limón, refresco de cola u otros líquidos helados o galletas saladas); mantenga su casa o habitación libre de olores desagradables o de alimentos cocinándose. Aunque sienta náuseas, no suspenda el medicamento indicado y cumpla con horarios y tiempos señalados de administración.
Agotamiento. La fatiga es característica de los pacientes sometidos a quimioterapia, quienes tienden a sentirse mejor si descansan posterior al tratamiento y siguen un régimen alimenticio equilibrado, así como también al ingerir mayor cantidad de proteínas y calorías.
Alopecia. La caída del cabello es propiciada por algunos medicamentos, pero después de aproximadamente cuatro semanas finalizada la quimioterapia vuelve a salir, más delgado y quebrado, pero con el paso del tiempo volverá a tener la misma calidad de antes. Sin embargo, algunas personas no toleran esa imagen de calvicie como propia, por lo que es conveniente que se preparen con alguna peluca, pañoleta, sombrero, boina o gorra.
Lesiones en boca. La quimioterapia suele causar sensibilidad en boca y garganta, por lo cual se aconseja a los pacientes que visiten al dentista antes de comenzar el tratamiento, ya que él les puede enseñar la mejor manera de limpiar dientes y encías, y puede sugerir cómo aliviar el malestar ocasionado por las llagas.
Afecciones en médula ósea. Algunas sustancias suelen provocarle daños a esta estructura responsable de producir la sangre, siendo los más afectados los glóbulos blancos (son las defensas del organismo contra las infecciones), y las plaquetas, las cuales al ver mermada su cantidad (trombocitopenia) disminuyen el control de las hemorragias; el problema se manifiesta por sangrado persistente después de alguna herida o facilidad para crear moretones o petequias, que son hemorragias de color rojo del tamaño de la cabeza de un alfiler en el interior de la boca o en piernas, principalmente.
Lo indicado es evitar actividades que impliquen riesgo de provocar heridas, como jardinería o deportes de contacto; si sufre alguna, por insignificante que parezca, lávese inmediatamente con agua y jabón, aplique presión en el sitio sangrante durante al menos 10 minutos, en tanto recibe atención médica; no se autorrecete. Si sangra la nariz, presione las fosas nasales mientras permanece sentado o de pie, y aplique hielo envuelto en un paño sobre la frente.
Anemia. Suele presentarse por disminución de glóbulos rojos y se caracteriza por debilidad, somnolencia, dolor de cabeza, fatiga, falta de aire y palpitaciones. Cuando se presenta, algunos pacientes requieren transfusión de sangre, aunque la mayoría sale adelante con suplementos alimenticios prescritos por el médico.
Otro aspecto a destacar es que algunos medicamentos pueden causar infertilidad temporal o permanente, por lo cual es conveniente preguntar al oncólogo si el tratamiento prescrito tiene ese efecto. Asimismo, no es raro que el paciente sometido a quimioterapia también vea su piel reseca y sus uñas oscurecerse, efectos que como la mayoría de los anteriores desaparecen cuando termina el tratamiento y las células sanas tienen la oportunidad de reproducirse para alcanzar su nivel normal.
Por otra parte, si la quimioterapia se aplica durante el embarazo el producto puede resultar con serias malformaciones o muerto al nacer; por lo que se recomienda evitar quedar embarazada durante el tiempo en que se está recibiendo el tratamiento. No obstante, recibir tratamiento a base de quimioterapia no es impedimento para llevar una vida sexual completa, satisfactoria y normal.
Es común que los pacientes con cáncer experimenten sentimientos de temor, enojo y depresión, por efecto de los cambios que la quimioterapia puede causar. Es por ello que los pacientes y sus familiares o amigos cercanos deben aprender a reducir la angustia y tensión que sienten, en ocasiones mediante terapia grupal.
Finalmente, el Dr. Herrera Aguilera acota que si bien los efectos secundarios pueden llegar a ser insoportables, vale la pena el sacrificio; "el alto precio que se paga por padecer cáncer redituará en una mejor calidad de vida.
"El paciente debe ser constante y disciplinado, pues la quimioterapia tiene un ciclo de vida que si no se respeta puede causar problemas; en otras palabras, no debe faltar a las citas y seguir las instrucciones del médico, ya que el terreno ganado puede perderse por descuidos, y el cáncer hacerse presente nuevamente".
SyM
Última actualización: 01-2013
















