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Condones

También llamados preservativos, constituyen un método anticonceptivo de barrera que impide que los espermatozoides ingresen al útero durante una relación sexual y hagan contacto con el óvulo. 

Si se usa correctamente cualquiera de sus variantes (masculino o femenino), proporciona efectividad de 97% para evitar embarazos no deseados, además de protección contra enfermedades de transmisión sexual ocasionadas por microorganismos infecciosos con los que se tenga contacto o que utilizan como vía de transporte semen o sangre; ejemplos de ellas son:

Usos y costumbres

La Historia indica que los primeros condones sólo se usaron para evitar el contagio de enfermedades venéreas y no como un método anticonceptivo. Hay algunas suposiciones que establecen que en el siglo XVII, el rey Carlos II de Inglaterra, cansado de las enfermedades sexuales contraídas en sus expediciones, ordenó al doctor de la corte, de apellido Condom, que encontrara una solución, y fue así que diseñó una funda elaborada con intestino de cordero y aceite; algunos historiadores niegan la existencia de dicho médico y estipulan que la palabra condón proviene del latín condere, que significa “esconder”, o condus, que es “receptáculo” o “recipiente”.

En 1844 se fabricó el primer condón de goma, el cual era más eficaz en cuanto a protección, además de que permitía tener mayor sensibilidad, pero su costo era elevado. Sería hasta la segunda década del siglo XX cuando se patentó un producto estadounidense elaborado de látex, material obtenido del árbol Heveas brasiliensis, que en ese entonces sólo crecía en América del Sur.

Diez años después, un equipo de médicos daneses dio a conocer su trabajo en la contraparte femenina. Aunque el intento no trascendió de inmediato, en 1992 la idea fue retomada por una compañía británica que lanzó al mercado el primer condón diseñado exclusivamente para la mujer.

Tradicional, para varón

En nuestros días, los preservativos masculinos son fabricados con látex, tienen forma de cilindro cerrado en un extremo, donde poseen un espacio llamado depósito, en el cual se acumula el semen tras la eyaculación; miden entre 16 y 22 centímetros de largo y 3.5 de diámetro. Su seguridad depende directamente de la forma correcta en que haya sido colocado; por tanto, es necesario que se sigan los siguientes pasos para colocar un condón:

Es importante tener presentes las siguientes consideraciones sobre el preservativo masculino: úsalo en cada relación sexual cuando no se tiene una pareja fija; si se desea usar lubricantes deben elegirse aquellos elaborados a base de agua, nunca con aceite, ya que daña el látex; su eficacia anticonceptiva se incrementa al usarlos con crema espermicida. Debe conservarse lejos de fuentes de luz y calor; no lo utilices si se ha guardado por periodos prolongados en el bolsillo o la guantera del coche. Revisa la fecha de caducidad antes de utilizarlo.

Las ventajas del uso del condón son:

Moderno, para mujer

El condón femenino se trata de una funda de poliuretano, material más resistente y liviano que el látex, que contiene lubricante especial que permite ajustarse a las paredes de la vagina. Mide aproximadamente 17 cm de largo, cuenta con dos anillos blandos y flexibles en ambos extremos, uno más grande que otro.

Para colocarlo, la mujer se recuesta con las piernas abiertas e introduce por entre los labios y hasta el orificio vaginal el anillo interno (el más pequeño), procurando hacerlo llegar lo más profundo posible (lo indicado es que se ubique a la altura del hueso púbico). El anillo de mayor tamaño queda afuera del cuerpo protegiendo los labios vaginales.

Una vez puesto, la mujer puede caminar con él, y para retirarlo es necesario nuevamente recostarse y girar el anillo externo del condón, de manera que quede cerrado para que no se derrame el semen, tirándolo poco a poco hacia fuera; una vez retirado debe desecharse (sólo se usa una vez). También es factible emplearlo como método de barrera para prácticas anales y orales.

Sexólogos y ginecólogos sugieren que para familiarizarse con el condón femenino debe colocarse al menos en tres ocasiones previas a la relación sexual, ya que de esta forma se sabrá si resulta cómodo y se evitarán contratiempos a la hora del coito. Inclusive, se propone que una vez que la mujer domina cómo ponerlo y quitarlo invite a su pareja a que le ayude, pero definitivamente nunca con el pene.

Es importante señalar algunas características de este tipo de anticonceptivo femenino:

Consulta a tu médico.