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Ventriculografía isotópica

La ventriculografía isotópica es un método diagnóstico de imagen que permite estudiar el funcionamiento del corazón, es decir, su capacidad para contraerse e impulsar la sangre que contiene hacia el resto del organismo. Para ello se emplea un radioisótopo que muestra cómo dicho líquido se acumula en el corazón en reposo, durante el ejercicio o en ambos casos.

Funcionamiento

El estudio consiste en administrar por vía intravenosa una sustancia radiactiva (Tecnecio-99m), la cual “marca” los glóbulos rojos. Además de ser inofensivo y no dañar la sangre ni los órganos, este trazador permite obtener imágenes del contenido de las cavidades cardiacas (aurículas y ventrículos) que se observan gracias al uso de una cámara gamma.

La técnica más habitual se denomina ventriculografía de equilibrio, que consiste en acumular información de numerosos latidos cardiacos durante 6 a 10 minutos, mediante sincronización de las imágenes con el electrocardiograma (ECG), lo que hace posible identificar en qué momento inicia cada latido.

Pueden obtenerse varias imágenes en distintas proyecciones, así como un estudio tomográfico, es decir, múltiples imágenes realizadas alrededor del corazón; a partir de ellas y con una computadora se calcula la función global, tamaño o volumen, así como la capacidad de contracción regional, esto es, de cada cavidad del corazón.

Es importante señalar que toda esta información puede estudiarse mientras el paciente se encuentra en reposo, o bien, al realizar un esfuerzo físico controlado o recibir un estímulo fisiológico o farmacológico, todo ello tras una inyección de trazador. 

Preparación

El paciente debe saber que no se requiere ningún tipo de preparación especial antes de someterse a una ventriculografía isotópica en reposoSin embargo, cuando el médico le indica una ventriculografía isotópica de esfuerzo, el individuo no debe comer ni beber nada (excepto agua) después de la medianoche anterior al estudio.

Un técnico le limpiará ciertas zonas del pecho para poder colocar los electrodos, pequeños discos de metal que tienen cables (derivaciones) que se conectan a una computadora de imagenología nuclear.

A continuación, el técnico administra dos inyecciones al paciente: la primera prepara los glóbulos rojos y la segunda los “marca”. Después, le pedirá que se acueste sobre una pequeña camilla que tiene cámara especial a su alrededor. En seguida, obtendrá varias imágenes del corazón con la cámara gamma. Si el médico sólo le indicó una ventriculografía isotópica en reposo, el estudio concluiría en este momento.

Ahora bien, si se solicitó una ventriculografía isotópica de esfuerzo, la persona es trasladada a otra camilla con pedales en un extremo; cuando esté acostada sobre ella, le indicarán que comience a pedalear como si estuviera andando en bicicleta.

Utilizando la cámara gamma, el técnico obtendrá serie de imágenes del corazón. En ocasiones, el médico también está presente para examinar estas gráficas de dicho órgano durante el estudio.

Al finalizar, posiblemente el paciente sienta cansancio, pero podrá reanudar sus actividades normales en cuanto termine la prueba. La inofensiva sustancia radiactiva será eliminada por el organismo en 2 ó 3 días.

Es importante señalar que las mujeres embarazadas o lactantes no deben someterse a una ventriculografía isotópica.