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Grave riesgo al subir de peso en exceso durante el embarazo

Viernes 21 de febrero del 2014, 12:39 pm, última actualización.

Subir demasiado de peso durante el embarazo aumenta la posibilidad de que la madre desarrolle hipertensión, diabetes gestacional o presente parto prematuro, pero también de que el bebé nazca con defectos o muera. Tenga usted mucho cuidado y siga las indicaciones que a continuación le presentamos.

Grave riesgo al subir de peso en exceso durante el embarazo

Alto porcentaje de mujeres que notan que poco a poco van subiendo de peso a lo largo del embarazo muestran preocupación por cómo lo perderán después del parto, y desconocen que descuidar la alimentación puede poner en peligro su salud y la del bebé.

Efectivamente, entre más peso se gane a lo largo de los nueve meses de gestación más difícil será perderlo, pero ello no es por lo que debe preocuparse la madre, sino de los problemas de salud que de ello se derivan, siendo los más importantes:

Preeclamsia. Aumento de la presión arterial, la cual se caracteriza por hinchazón corporal, expulsión de proteínas por vía urinaria y acumulación de líquidos. Se presenta a partir de la semana 20 del embarazo (entre el 4º o 5º mes), y suele considerarse leve cuando la presión arterial se eleva de manera moderada (140/90) y grave cuando la cifra es tan alta (160/100 o más) que da lugar a convulsiones. En el feto este padecimiento ocasiona que la placenta (estructura que le provee aire y nutrientes) no recibe suficiente aporte sanguíneo, lo que suele derivar en bajo peso al nacer, complicaciones respiratorias y serias infecciones.

Diabetes gestacional. Elevación de los niveles de azúcar en la sangre. Aparece durante el embarazo en un porcentaje de 1% a 14% de las pacientes, puede persistir después del parto y se asocia a incremento de trastornos en la madre (presión arterial elevada, infecciones vaginales y en vías urinarias, parto prematuro y cesárea) y daños graves en el bebé (muerte fetal o crecimiento exagerado debido a que está expuesto a mayor cantidad de glucosa que la habitual —esto se debe a que estimula su páncreas y segrega abundante insulina que contribuye a incrementar su desarrollo—, lo que puede generarle lesiones al momento de pasar por el canal de parto).

Los ginecobstetras (especialistas médicos que dan seguimiento a la salud de mamá e hijo en el embarazo) coinciden en señalar que si el incremento es apenas de 10 a 12 kilos a lo largo del periodo las probabilidades de tener un bebé sano son altas, pero de rebasar esas cifras empiezan los riesgos. A grandes rasgos podemos decir que el incremento paulatino de peso se presentará de la siguiente forma si antes de concebir la chica se encuentra en su peso normal: durante el primer mes aumentará 300 gramos, el segundo llegará a 600 gramos, el tercero a un kilo, el cuarto mes a 2 kilos, el quinto a 3, el sexto a 4, el séptimo a 6 kilos, el octavo a 8 kilos y el noveno a 10, máximo a 12.

Es importante señalar que el aumento de peso durante la gestación dependerá del estado nutricional de la madre al inicio de la misma. En otras palabras, una mujer con bajo peso al inicio del embarazo debe incrementarlo en 12 a 18 kilos al cabo de los nueve meses; si se encuentra en el rango normal se recomienda aumentar en total de 11 a 15 kilos, si hay sobrepeso se indica incrementar de 7 a 11 kilos, y si hay problemas de obesidad, el aumento debe ser sólo de 6 kilos.

En cualquiera de los casos se deberá consultar a un nutriólogo para que desarrolle un plan de alimentación adecuado durante toda la gestación.

¿Comer por dos?

Esta creencia se ha mantenido por años, y ha servido de amparo a las gestantes que comen de todo y sin medida. A ellas es importante advertir que si bien las necesidades nutricionales durante el embarazo aumentan, no lo son al grado de consumir la cantidad de alimentos que comerían dos personas.

El incremento en el consumo de alimentos varía dependiendo de la actividad física de la mujer, sin embargo, lo recomendable es mantener las proporciones adecuadas de nutrientes en la dieta para lograr que ésta sea equilibrada y suficiente tanto en calidad como en cantidad, es decir:

  • 55 a 65% de hidratos de carbono, para el aporte de energía, a partir de cereales y frutas.
  • 15 a 20% de grasas.
  • 15 a 35% de proteínas, presentes en carnes, pescado, huevo, aves, frijoles, nueces, quesos, leche, lentejas, salchichas y jamón.

Asimismo, debe cuidarse en extremo la alimentación para que no haya carencias de:

  • Vitaminas, minerales y fibra. Obtenidas de frutas y vegetales frescos, cereales y panes de granos enteros.
  • Calcio. Obtenido de leche y sus derivados.
  • Hierro. Se encuentra en verduras, frutas secas, frijoles y almendras.
  • Agua. Natural o a través de jugos.

De manera preventiva es recomendable consumir suplementos de hierro —en forma de sulfato ferroso, aproximadamente 30 mg. diarios y hasta 300 mg. semanales—, ya que la mayoría de las mujeres inician el embarazo con reservas insuficientes de este mineral y, por tanto, desarrollan anemia. No obstante, debemos destacar que la prescripción de algún complemento alimenticio, o de cualquier fármaco, debe hacerlo el ginecólogo, pues algunos de éstos pueden causar alteraciones que afecten a madre y feto.

No olvide limitar el consumo de grasas en forma de mantequilla, margarina, frituras, aceites, así como de dulces, postres, refrescos, harinas y galletas, ya que pueden favorecer incremento de peso mayor al esperado.

Definitivamente evite la ingestión de cafeína (presente en café, té, refrescos de cola y chocolate, principalmente), alcohol y tabaco, pues pueden ser causantes de aborto, retardo en el crecimiento intrauterino o bajo peso al nacer, parto prematuro, desprendimiento anticipado de placenta, ruptura prematura de membranas, labio hendido, microcefalia (cabeza de menor tamaño al normal), alteraciones en el sistema nervioso del producto, menor coeficiente intelectual, déficit de atención, alergias, bronquitis y asma, entre otros problemas.

Pese a que durante el embarazo el líquido corporal total aumenta en forma significativa (siete litros aproximadamente), se recomienda que la mujer embarazada ingiera de 6 a 8 vasos con agua diarios. Otros consejos que serán de gran ayuda durante la gestación son:

  • Evite ayunar por más de 8 horas.
  • Realice 5 comidas con una pequeña cantidad de alimento, en lugar de las 3 comunes con grandes proporciones.
  • Coma en lugares con buena ventilación.
  • Descanse después de comer.
  • No consuma líquidos durante la comida y tómelos al final de la misma.

¿Cómo se distribuye el peso antes del parto?

Bebé

3.5 kilos

Sangre

1.800 kilos

Líquido amniótico

900 gramos

Aumento de senos

700 gramos

Placenta

700 gramos

Crecimiento del útero

900 gramos

Suma

8.5 kilos

Grasa acumulada

3.5 kilos

Total

12 kilos

Es importante señalar que si se esperan gemelos la madre aumentará de 16 a 18 kilos.

Ahora bien, lo mejor para madre e hijo es seguir la alimentación como lo hemos sugerido, ya que hay quien piensa que estando por debajo de los límites aquí mostrados facilitará el parto, hecho totalmente erróneo, ya que al limitar la ingesta de nutrientes implica el riesgo de que el bebé tenga una talla menor y que su nacimiento se dificulte, sobre todo porque el útero no responde en forma adecuada y el alumbramiento puede alargarse.

Lo correcto no es pensar que se come por dos, sino para dos. Si se tiene esta premisa en mente a lo largo de los nueve meses el embarazo, el parto y el nuevo miembro de la familia no deberán presentar problemas.

SyM - Regina Reyna

 

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