Coágulos en las piernas por enfermedad tromboembólica venosa - SyM
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16 Octubre 2017 | Iniciar Sesión



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Enfermedad tromboembólica venosa: desconocida y fatal

Miércoles 12 de abril del 2017, 03:40 pm, última actualización.

Los trombos o coágulos en las piernas son sumamente peligrosos, ya que pueden desprenderse y anidarse en el corazón o pulmones. De hecho, provocan alto índice de mortalidad, aunque poca gente lo sabe; afortunadamente pueden prevenirse.

Enfermedad tromboembólica venosa
Enfermedad tromboembólica venosa: desconocida y fatal

En la actualidad mucha gente tiene conciencia de que el infarto al miocardio es la falta de suministro de sangre al corazón, o que la trombosis cerebral ocurre cuando una arteria de algún sitio específico se ve obstruida por un coágulo o trombo; sin embargo, pocos conocen lo que es la enfermedad tromboembólica venosa, padecimiento que ocupa el tercer lugar en causas de muerte entre las enfermedades vasculares (afectan los vasos sanguíneos).

En principio, es preciso decir que el cuerpo humano cuenta con cierto sistema que se encarga de mantener el flujo de la sangre a través de arterias y venas, así como de reparar las lesiones que se producen en ellas. Este procedimiento se conoce como hemostasia, y debe funcionar al cien por ciento para que los nutrientes lleguen a todas las células del organismo.

A su vez, las arterias transportan la sangre proveniente de pulmones y corazón, es decir, la que tiene mayor cantidad de nutrientes, mientras que las venas se ocupan del sistema de “regreso”, en el que se produce la eliminación de desechos.

Durante este incansable intercambio que ocurre a lo largo de toda nuestra vida puede haber algún tipo de lesión o hemorragia interna que debe ser reparada mediante la coagulación, es decir, aquella maniobra que coloca un “tapón” en la zona que se requiere, sin interrumpir el flujo sanguíneo. El delicado equilibrio que debe guardar este sistema puede verse alterado y es entonces que sobreviene la enfermedad tromboembólica venosa, lo cual significa una interrupción de la circulación sanguínea por un trombo, provocando falta de oxigenación.

A mover las piernas

Las causas manifiestas para que se produzca la obstrucción o evento vascular son de distinta naturaleza por la calidad de la coagulación de cada persona, lo que tiene estrecha relación con los múltiples factores que regulan la hemostasia, por ejemplo, herencia, nutrición y enfermedades crónicas (de larga duración, como diabetes o elevación del nivel de azúcar en sangre).

Sin embargo, es un hecho que existen factores desencadenantes del trastorno mencionado, como los que presentan los individuos con vida sedentaria (caracterizada por poca o nula actividad física), o que se enfrentan a situaciones de inmovilidad obligatoria debido a alguna intervención quirúrgica que los mantiene en cama durante largo tiempo.

El riesgo de que la circulación sanguínea se obstruya es real, y por ello los médicos recomiendan que quien realiza viajes prolongados o continuos en avión o automóvil camine y mueva las piernas constantemente, a fin de evitar la formación de algún coágulo que pueda migrar hacia el corazón o pulmones, donde puede ocasionar estragos e, incluso, tener fatal desenlace.

Así lo explica en exclusiva para saludymedicinas.com.mx el Dr. Marco Ramos Corrales, jefe de la Unidad Coronaria del Hospital de Especialidades del Centro Médico Nacional La Raza, adscrito al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), localizado en la Ciudad de México, quien manifiesta que definitivamente aquellos que lidian con el llamado síndrome metabólico (obesidad, diabetes, presión arterial elevada y altos índices de grasas en sangre) están en mayor riesgo de experimentar la presencia de un trombo. “Estas personas generalmente hacen poco ejercicio, permanecen mucho tiempo en reposo y presentan aumento en la presión del abdomen, lo que influye en la circulación que reciben las piernas”, señala el especialista.

Esta enfermedad es sumamente común y tan sólo en Estados Unidos se calcula que dos millones de personas al año presentan enfermedad tromboembólica, informa el cardiólogo, quien asevera que “cerca de 600,000 individuos se encuentran en posibilidad de que se desprenda un coágulo que vaya al pulmón, y de ellos 200,000 morirán a causa de este problema”.

Abunda el entrevistado: “Si nosotros juntáramos los decesos ocasionados por el sida, accidentes y cáncer de mama, no igualaríamos la cifra de individuos que fallecen por tromboembolia pulmonar”.

Prevenir es lo mejor

La enfermedad tromboembólica venosa es problema poco conocido, lo que hace que se desestime su importancia. No obstante, debe considerarse siempre grave a pesar de que el trombo se disuelva espontáneamente a los pocos días de haberse formado.

Así, es fundamental tomar en cuenta que la mayoría de los pacientes en estas circunstancias comúnmente desarrollan el llamado síndrome postrombótico, el cual hace que la pierna se hinche ligeramente. Sin embargo, lo verdaderamente preocupante es que al paso del tiempo se produce atrofia o daño en la piel y otros tejidos por falta de nutrientes.

Es entonces que inicia la formación de úlceras que tienden a reaparecer cada vez con mayor frecuencia hasta que, eventualmente, pueden volverse crónicas. Más allá de los esperados problemas estéticos, dicha lesión suele originar dolores, infecciones y diversas molestias que incapacitan al enfermo para realizar sus actividades cotidianas.

Mucha gente piensa que por no haber tenido algún antecedente de este tipo está a salvo de cualquier complicación, pero no es así, porque gran número de pacientes llegan al médico sin ningún síntoma.

Al respecto, refiere el Dr. Ramos Corrales, “si atendiéramos a lo que dicen los libros en relación con los casos típicos, hablaríamos del paciente con una pierna inflamada que no puede mover, de coloración rojiza y con dolor, pero desafortunadamente la mayoría de los enfermos no tienen este tipo de señales y esto hace que surjan muchas complicaciones. Hay que citar que casi 70 de cada 100 sucesos pueden cursar sin síntomas, pero ello no los salva de sufrir serias repercusiones”.

Tratamiento exitoso

Regularmente, los pacientes con este problema reciben terapia a base de medicamentos anticoagulantes, los cuales interfieren con el proceso normal de coagulación de la sangre para que éste sea más lento. Un fármaco de este tipo, el cual se administra vía oral o inyectado en la vena, no elimina inmediatamente al trombo, pero sí lo “estabiliza” y evita que se fragmente.

“Si hablamos de fase aguda definitivamente tenemos que usar medicamentos anticoagulantes para disminuir el riesgo presente en esta etapa inicial, en la que hay que atacar el trombo para que no crezca. Sin embargo, en la actualidad está por iniciar nuevo enfoque mucho más interesante: se trata de cierto medicamento que consigue inhibir el sistema de coagulación, llamado factor 10 A, con lo cual se podrá impedir la formación del trombo o, al menos, disminuir su crecimiento”, asegura el especialista.

Este fármaco ya se encuentra en las últimas fases de investigación, de modo que en algunos países incluso se está probando en seres humanos. “Esperamos tenerlo pronto en México, pero mientras esto sucede, lo mejor es prevenir cualquier evento de esta naturaleza. Hay que dejar en claro que una vez que el coágulo se desprendió de las venas y se anida en el pulmón, el riesgo de muerte es impresionante”, sentencia el Dr. Ramos Corrales.

No lo olvides

Algunas de las medidas para prevenir la enfermedad tromboembólica venosa son:

  • Mantener peso y alimentación adecuados.
  • Practicar actividad física regular. Para ello, 30 ó 40 minutos de caminata al día (o al menos 3 ó 4 veces por semana) es medida adecuada.
  • En caso de padecer colesterol (grasa) elevado en sangre o diabetes, seguir al pie de la letra el tratamiento médico.
  • Mover las piernas con frecuencia durante los viajes largos en avión o automóvil, así como en otras situaciones en las cuales se debe permanecer acostado o sentado durante mucho tiempo.
  • El médico puede prescribir anticoagulantes para prevenir este problema en personas con alto riesgo de sufrir tromboembolia venosa o que se someterán a cirugía de alto riesgo.
  • El uso de medias de compresión también ayuda a prevenir este padecimiento en pacientes en alto riesgo y mujeres embarazadas.

SyM - Juan Fernando González

 

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