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A la salud del corazón

El infarto del miocardio sigue ocasionando numerosas muertes en México y el mundo cada año; sin embargo, los factores de riesgo asociados, como obesidad, diabetes, hipertensión, tabaquismo y colesterol alto pueden controlarse mediante ejercicio, dieta y Homeopatía.

Desde hace años, las organizaciones de salud, nacionales e internacionales, recomiendan cambios en el estilo de vida para prevenir y mejorar los problemas cardiovasculares. Se sabe que las personas con presión alta, niveles elevados de colesterol y triglicéridos, depósitos de material graso en las arterias, diabetes (incremento en la concentración de azúcar en sangre por la incapacidad del organismo para aprovecharla) y obesidad, son susceptibles a sufrir padecimientos cardiacos.

Por tanto, las recomendaciones principales consisten en dejar de fumar, practicar ejercicio con regularidad y seguir dieta saludable (baja en grasas saturadas y sal). “En este contexto, la Medicina homeopática juega importante papel, ya que cuenta con gran cantidad de medicamentos indicados para corazón y sistema vascular, los cuales tratan al paciente en su totalidad, de modo que su salud general se ve fortalecida”, indica la Dra. Ma. Eugenia Pulido Álvarez, especialista egresada de la Escuela Nacional de Medicina y Homeopatía (ENMH) del Instituto Politécnico Nacional (IPN), en la Ciudad de México.

Órgano vital

El corazón puede compararse con incansable trabajador, pues día y noche bombea el líquido que nos mantiene vivos: la sangre. Se calcula que late, en promedio, 70 veces por minuto en estado de reposo; tiene forma de pera, mide 12.5 cm de longitud y pesa aproximadamente 450 g.

Este órgano se sitúa al interior del tórax, entre los pulmones, y está formado por músculo hueco llamado miocardio, que a su vez se recubre en el lado interno y externo por el endocardio y pericardio, respectivamente.

Posee cuatro cavidades: dos superiores, llamadas aurículas, y dos inferiores, los ventrículos. Están separadas por tres tipos de tabiques: el interauricular, que divide las primeras; el interventricular, que divide los segundos, y el auriculoventricular, que divide ambas secciones del corazón.

La principal acción que ejecuta nuestro corazón es la contracción, realizada por centros nerviosos (conformados por células altamente especializadas) capaces de provocar impulsos rítmicos que dan lugar al latido cardiaco.

Alteraciones

Muchos factores pueden ponernos en riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares (del sistema circulatorio), “algunos no se pueden controlar, como edad, antecedentes médico-familiares y origen étnico. En cambio, hay otros que sí pueden modificarse, como tabaquismo, hipertensión, nivel alto de colesterol, obesidad y sedentarismo (escasa actividad física) que, en conjunto, pueden dar lugar al desarrollo de los siguientes padecimientos”, resalta la homeópata:

Es importante tener presente que los síntomas de alguna afección cardiaca incluyen ciertos tipos de dolor, disnea (sensación de falta de aire), fatiga (cansancio), palpitaciones (percepción de un latido lento, rápido o irregular), mareo y desmayos.

Manejo y tratamientos

Ante la aparición de síntomas de trastorno cardiovascular se recomienda acudir de inmediato al especialista para obtener diagnóstico específico y medicación adecuada a su condición. “El proceso inicia con entrevista y exploración física; con regularidad se realizan estudios para conocer la gravedad del problema y planificar el tratamiento”, refiere la Dra. Pulido Álvarez.

De acuerdo con la entrevistada, existe amplia variedad de medicamentos homeopáticos para tratar y prevenir eventos cardiovasculares, los cuales se prescribirán de manera individualizada a cada paciente. Entre dichas formulaciones se encuentran: Aurum, Argentum Nitricum, Plumbum, Lachesis, Naja, Vipera y Aconitum Napelus.

“Es importante analizar con cuidado los síntomas presentados por cada paciente para elegir los medicamentos adecuados para cada caso, de ahí la importancia de resaltar que no es aconsejable automedicarse”, advierte la homeópata.

Asimismo, resalta que el tratamiento debe complementarse con dieta balanceada, práctica moderada y constante de ejercicio, eliminar el tabaquismo y controlar el estrés. De esta manera se logra mejor control y se previenen futuros eventos y complicaciones.

Las opiniones expresadas en este artículo no reflejan necesariamente el punto de vista de la Asociación Nacional de la Industria Farmacéutica Homeopática, A.C. (Anifhom).