Centro de Climaterio y Osteoporosis / Análisis y Estudios de Laboratorio

Densitometría ósea

Se trata de estudio perfeccionado de la tecnología de rayos X que tiene como objetivo medir la densidad de los huesos de una persona. También se le conoce como absorciometría de rayos X de energía dual (DXA). 

Hay que recordar que los rayos X se emplean habitualmente en la realización de exámenes médicos no invasivos que producen imágenes en distintas partes del cuerpo (radiografías). Generalmente, la densitometría ósea se realiza en caderas y zona inferior de la columna vertebral, si bien en niños y algunos adultos se puede explorar la totalidad de la anatomía. También existen aparatos portátiles que miden la densidad ósea en la muñeca o talón. 

Mientras menor sea la densidad de un hueso, mayor será el riesgo de fracturas; de allí que la principal utilidad de este estudio es averiguar si existe osteoporosis, enfermedad que se refiere a la pérdida gradual de minerales (sobre todo calcio) y a cambios en la estructura ósea del cuerpo, lo cual hace que el esqueleto pierda grosor, se vuelva frágil y exista mayor probabilidad de sufrir fracturas. 

Si una persona es diagnosticada con problemas de osteoporosis, tendrá que someterse periódicamente a una densitometría ósea para saber si el tratamiento que sigue es efectivo y evaluar el riesgo que tiene para desarrollar fracturas. 

Cómo funciona

Existen dos tipos de equipos para densitometría ósea: central y periférico. Los primeros miden la densidad ósea en la cadera y la columna, y por lo general se encuentran en hospitales y consultorios médicos. Cuentan con una mesa lisa y grande, y un “brazo” suspendido sobre la cabeza. 

Por su parte, los dispositivos periféricos miden la densidad ósea en muñeca, talón o dedo y, por lo general, se encuentran disponibles en unidades móviles. Es mucho más pequeño que la versión central de DXA, teniendo estructura portátil similar a una caja con un espacio para colocar el pie o el antebrazo para la toma de imágenes. En ocasiones se utilizan además otras tecnologías portátiles, como máquinas de ultrasonido especialmente diseñadas para diagnóstico. 

En términos generales, la máquina para densitometría ósea envía un haz delgado e invisible de dosis baja de rayos X con dos picos de energía distintos a través de los huesos que son examinados; uno es absorbido principalmente por el tejido y el otro por los huesos. La cantidad de tejido blando puede sustraerse del total registrado, y lo que resta es la densidad mineral ósea del paciente. 

Las máquinas DXA cuentan con un programa especial que computa y visualiza las mediciones de densidad ósea en un monitor de computadora. 

Es importante señalar que el ser humano tiene dos tipos de tejido óseo:

Por esta razón, si al médico le interesa saber cuál de los dos tipos de tejido tiende a perder más consistencia, se escoge un área de cada uno. Generalmente, el estudio en centros hospitalarios se realiza en la columna y cadera, ya que cada una representa una zona o tipo de hueso, además de que son los sitios de mayor soporte y, por ende, sus fracturas tienen más consecuencias. 

Cuando un paciente se fractura la muñeca, se incapacita y puede llevar una vida casi normal. En cambio, si la fractura sucede en la columna o la cadera, puede necesitar silla de ruedas, prótesis o sufrir limitante física severa. 

¿Quién debe realizarse el estudio?

Preparación para el examen

El paciente puede comer normalmente el día anterior al estudio; no obstante, deberá suspender la ingestión de suplementos de calcio al menos 24 horas antes de presentarse a la prueba. 

Se aconseja utilizar ropa cómoda y floja, que no tenga cierres, cinturones o botones de metal. Antes de someterse al estudio se le pide al individuo que se despoje de joyas, dentadura postiza, llaves, anteojos y, en general, de cualquier objeto de metal o vestimenta que pueda interferir con las imágenes de rayos X. 

El especialista le preguntará al paciente si se ha sometido recientemente a un examen con bario o si le han inyectado un medio de contraste para una tomografía axial computarizada (TAC) o una radioisotopía. Si ha sido así, deberá esperar al menos 15 días antes de realizarse el examen de densitometría ósea

En términos generales, esta prueba es indolora y no representa mayores riesgos. Sin embargo, es indispensable que las mujeres informen al médico si están embarazadas o si existe alguna posibilidad de que lo estén, pues la radiación puede afectar al feto. 

¿Cómo se realiza el examen?

El examen de densitometría ósea es de carácter ambulatorio, lo cual significa que el paciente no tiene que hospitalizarse. Cuando se realiza la prueba central de DXA, que mide la densidad ósea en caderas y la columna, el enfermo se recuesta en una mesa acolchonada. Un generador de rayos X se encuentra ubicado debajo del individuo y un dispositivo de imágenes, o detector, está arriba. 

Para evaluar la columna, las piernas del paciente se apoyan en una caja para aplanar la pelvis y la parte inferior (lumbar) de la espalda. Si se trata de la cadera, el pie del paciente se coloca en una abrazadera que rota esta parte hacia dentro. En ambos casos, el detector pasa lentamente por el área, generando imágenes en un monitor de computadora. 

La persona debe permanecer inmóvil, e incluso se le puede pedir que contenga la respiración por unos segundos para reducir la posibilidad de que la imagen de rayos X resulte borrosa. 

Los exámenes periféricos son más simples. El dedo, mano, antebrazo o pie se colocan en pequeño dispositivo que obtiene una lectura de densidad ósea en pocos minutos. 

Interpretación de resultados

Un radiólogo es el responsable de interpretar los exámenes, aunque en ocasiones pueden hacerlo también otros médicos (reumatólogos y endocrinólogos, por ejemplo). Los resultados incluyen los siguientes datos:

Cualquier duda en estos resultados debe consultarse con el médico familiar o tratante que haya encargado los estudios. 

Fuentes: