Hacer fuente pequeña
Hacer fuente normal
Hacer fuente grande
Imprimir

Escoliosis, columna desviada

Lunes 10 de febrero del 2014, 05:01 pm, última actualización.

La escoliosis es una desviación de la columna vertebral, muchas veces sin origen aparente, que puede cursar sin dolor durante varias etapas de la vida pero que al llegar a la adultez mayor puede causar lo que popularmente se conoce como joroba; lo mejor es prevenir.

Escoliosis, columna desviada

La escoliosis es la curvatura anormal y progresiva que sufre la columna vertebral, tanto de la porción torácica (central) como la lumbar (inferior). El término proviene del griego skoliosis, que significa "torcido", y a lo largo de la historia ha sido causa de preocupación del hombre, quien ha diseñado sinfín de formas de tratamiento, algunas de ellas tortuosas.

Ejemplo de ello fue el intento de Paul de Aeginalo, quien en el siglo VII vendó torsos y espaldas deformados con tablillas; en el XVI, Anibroise Paré mandó a hacer para sus pacientes con escoliosis corazas de metal que eran moldeadas a cada tronco afectado. Los prototipos de corsés cambiaron siglo tras siglo, hasta el XX en que se diseñaron algunos que están vigentes en nuestros días.

Características

Antes de continuar, es importante hacer hincapié en que la escoliosis no es un problema primario de huesos y articulaciones, sino más bien un efecto secundario de la disfunción de los mecanismos de equilibrio del cerebro y del tronco, siendo este problema de columna la respuesta del cuerpo a tal disfunción; algunos otros investigadores contemplan la hipótesis de que la desviación de la columna es resultado del moldeado del feto durante su estancia en el útero o matriz.

El principal rasgo de la escoliosis es la rotación o movimiento de las vértebras que forman la columna, lo cual provoca que los espacios discales (entre una y otra vértebra) se vuelvan más estrechos del lado oprimido y más anchos en el abierto, que en casos avanzados causan dolor y deformidad en la espalda.

Las vértebras en rotación empujan a las costillas y provocan que se junten en un costado y en el opuesto se abran, lo cual puede causar problemas respiratorios y cardiacos; en mujeres jóvenes con cierto grado de progreso del problema puede causar alarma, debido a que un seno parece ser más pequeño que el otro, cuando en realidad el desarrollo es normal.

No obstante los avances en investigación al respecto, especialmente los realizados en los últimos 30 años, las causas de este problema anatómico siguen siendo desconocidas en la mayoría de los casos (cuando esto sucede se le nombra idiopática); sin embargo, se estima que alrededor del 90% de los pacientes heredan la enfermedad.

La escoliosis idiopática juvenil se produce entre los 4 y 10 años de edad, y se reconoce por primera vez cuando el paciente tiene seis años o más; en cambio, la denominan adolescente cuando la curva se descubre entre los 10 y 15 años.

Un niño tiene escoliosis si usted observa en él los siguientes rasgos:

  • Cabeza y cuello inclinado a un lado.
  • Un hombro más elevado.
  • Una escápula (omóplato) más prominente.
  • Un lado de la cadera más elevado.
  • Una pierna más corta.
  • Dolor de espalda.

Muchas curvas se descubren aproximadamente a los 12 o 13 años, etapa en que inicia la aceleración del crecimiento adolescente. No obstante, se solía creer que la escoliosis se interrumpía al llegar a la plena madurez, creencia que se ha desmentido, pues ahora se sabe que hay significativo número de adultos con este inconveniente físico que se inició en la niñez y ahora es causa de dolores e incapacidad. El problema se hace más notorio en mujeres sedentarias (sin actividad física) y con mayor peso, lo cual puede aumentar la gravedad cuando la paciente se acerca a la menopausia y desarrolla osteoporosis. Cabe destacar que las embarazadas con escoliosis no experimentan necesariamente marcado incremento de su curva durante el periodo de gestación, pero sí manifestarán dolor de espalda en ese lapso.

Qué corresponde

Si el médico indica a un paciente con escoliosis que no se preocupe y que el problema se resolverá por sí solo, busque una segunda opinión, pues de ser detectada a corta edad se puede iniciar tratamiento con un corsé (especie de faja con soportes metálicos que mantiene la postura correcta de la columna) para evitar una deformidad seria. En tanto, si el descubrimiento se hace en la edad adulta, el médico deberá valorar el grado de avance y determinar el procedimiento a seguir; en esta etapa de la vida el paciente con escoliosis debe someterse a exámenes médicos al menos dos veces al año, y si se observa una progresión de la curva, el tratamiento debe iniciarse inmediatamente.

La confirmación diagnóstica se lleva a cabo mediante una radiografía de cuerpo entero (telerradiografia), la cual puede ser complementada con pruebas de formetría, es decir, a través de video se hace un registro tridimensional de sombras en computadora.

La escoliosis debe ser tratada por el ortopedista (especialista médico en lesiones y enfermedades de huesos y articulaciones), quien generalmente prescribirá un collarín de plástico para mantener la columna derecha, en los casos menos severos, aunque en ocasiones indicará ejercicios que desarrollan los músculos de la espalda y corrigen la postura. Algunas actividades físicas como natación o equitación son especialmente benéficas para tratar al problema porque tonifican y refuerzan los músculos de la espalda, aunque siempre bajo la supervisión del facultativo o fisioterapeuta.

En casos moderados se emplea corsé en cualquiera de sus variantes (Milwakee, Boston o Charleston); es importante mencionar que la utilidad de este aparato está en detener el aumento de la deformidad y no corregir la ya existente, resultado obtenido en 80% de los pacientes.

Una alternativa más es la llamada electroestimulación, en la cual por medio de pequeñas descargas eléctricas se busca excitar a la musculatura paravertebral (alrededor de las vértebras), que responde facilitando el movimiento. En casos severos el tratamiento es quirúrgico, con el fin de fusionar las vértebras.

Otras condiciones, como tumores de médula espinal, también pueden llevar a escoliosis; el tratamiento incluye irradiación, la cual destruye por lo general la protuberancia y después se hace una valoración para contemplar si aún es necesario el uso del collarín o corsé.

Una alteración más que lleva a la desviación de la columna es la extrema fragilidad de los huesos que tiene como resultado centenares de microfracturas de la columna (osteogénesis imperfecta); lo indicado es reforzar las dosis de calcio para fortalecer la estructura ósea y el uso de corsé o cirugía si el daño es considerable.

Valga reiterar que, aunque estos métodos terapéuticos no han podido demostrar que las deformidades se corrigen al 100%, sí mejoran la condición física y el balance corporal.

No obstante que la escoliosis afecta a aproximadamente 2% de la población, y que su prevención es difícil, es importante considerar que es una enfermedad grave que exige atención oportuna. En el caso de un pequeño, es invaluable la participación de padres, maestros y médicos, quienes de realizar un buen trabajo, ayudarán a que los traumatólogos nunca lleguen a ver casos complicados en el paciente adulto. En tanto que el afectado de la tercera edad deberá darle suma importancia al tratamiento, pues de no ser así verá afectada su calidad de vida, el dolor será insoportable y, de continuar la desatención, no quedará nada por hacer.

SyM - Regina Reyna

 

Comenta el tema o, si tienes alguna consulta médica, da clic aquí y los especialistas de la sección Pregunta al Médico responderán tus dudas.


comments powered by Disqus
Loading
Hoy en Climaterio y Osteoporosis

Guía para vivir la menopausia


Ver más...

Suspender medicamentos para controlar el asma en verano, agrava los síntomas en otoño.

Logo Comscore