Avances en dermatología y belleza - SyM
Salud y Medicinas, Sitio líder en salud y prevención de enfermedades, Cuidados de la salud

23 Julio 2017 | Iniciar Sesión



Hacer fuente pequeña
Hacer fuente normal
Hacer fuente grande
Imprimir

La ciencia al servicio de la belleza

Lunes 28 de marzo del 2016, 11:30 am, última actualización

Nunca como hoy día Dermatología, Cirugía Plástica y Cosmetología habían ofrecido tal gama de recursos para recuperar la lozanía y juventud del cutis; ¿quieres conocer los últimos avances?

Piel, Cutis, Dermatología, Hilos rusos

¿Quién no ha sido tentado, más de una vez, por la curiosidad de mejorar la apariencia del rostro? Si no todos, la gran mayoría. Y es que muchas personas lo hacen con cierta frecuencia o siguiendo hábitos saludables, desde no fumar, ni beber alcohol o desvelarse, hasta quienes cada día se aplican cremas y tratamientos para mantener cutis saludable.

Sin embargo, el paso del tiempo es implacable y no duda en dejar sus huellas, principalmente en el rostro. De ahí que cirujanos plásticos, cosmetólogos y dermatólogos dediquen valiosas horas de investigación a innovar y perfeccionar métodos que mejoren su condición, así como para que sean más perdurables y que no ocasionen cambios demasiado drásticos en el rostro de la persona.

Antes de llegar a los recientes avances en la materia, debemos mencionar las técnicas más sencillas y con más tiempo en el mercado, que estimulan a la piel y le devuelvan su capacidad natural de regenerarse. Dentro de estos tratamientos se encuentran:

  • Peeling. Este método elimina a las células viejas de la epidermis -capa superficial de la piel- mediante productos que en su fórmula contemplan sustancias especiales (generalmente, ácido glicólico); el objetivo es dar paso a las nuevas células recientemente generadas por el propio organismo, lo que se conoce como proceso natural de renovación celular. El resultado es un aspecto más joven, y además de servir para eliminar arrugas finas también lo hace en las marcas de acné o para uniformar el tono; se recomienda hacerlo una vez cada tres meses.
  • Micro-peels. Un aparato especial que emplea cristales de hidróxido de aluminio, que giran a gran velocidad, logra remover la capa superficial de la piel, de manera que elimina imperfecciones, poros abiertos y marcas de acné, principalmente. La sesión dura 30 minutos, y su recuperación sólo exige usar protector solar hasta una semana después, por lo que se entiende su popularidad.
  • Dermoabrasión mecánica. Se emplea un aparato motor similar a la técnica anterior con la diferencia de que utiliza diamantes que "lijan" la superficie de la piel. Se recomienda en problemas muy agudos y cuando existen cicatrices de acné profundas; se realiza bajo anestesia.
  • Dermoabrasión química. Utiliza varias sustancias, como ácidos glicólico, láctico o tricloroacético -entre otros- para provocar abrasiones (irritaciones) controladas y la posterior renovación epidérmica.

Asimismo, deben mencionarse los llamados liftings o ritidectomías, métodos que corrigen la falta de firmeza en los tejidos de la cara, no requieren intervención y el especialista puede realizarla en la clínica o consultorio; entre las más importantes destacan:

  • Mesoterapia facial. Consiste en la aplicación, por parte de un médico especialista, de pequeñas cantidades de sustancias (vitaminas, minerales, aminoácidos, ácido hialurónico o extractos de plantas) en la dermis (zona que se encuentra entre la primera capa de piel y la grasa, debajo de ella), utilizando jeringa especial. La inyección es indolora y parece ser una de las mejores alternativas para combatir los signos del envejecimiento y la flacidez en la piel de cara y cuello. Los resultados se notan desde la primera sesión, aunque deben programarse otras 2 ó 3 después de 15 a 30 días y, una vez obtenida la mejora deseada, hay que someterse a una sesión de mantenimiento cada tres meses.
  • Láser no ablativo. Un haz de luz atraviesa la epidermis sin quemarla, llega a la dermis y provoca un calentamiento que estimula la producción de colágeno y elastina (sustancias que dan firmeza a la piel). Para mejores resultados se requieren más de cinco sesiones.
  • Botox. Esta sustancia se inyecta en las zonas del rostro donde se quieran desvanecer arrugas, y mediante jeringa especial para insulina se atraviesan piel y tejido subcutáneo hasta llegar al músculo donde se deposita la sustancia logrando que éste se paralice, lo cual imposibilita su contracción, de manera que no hay movimiento y, por tanto, no hay arrugas. Por lo regular se inyecta para acabar temporalmente -el efecto dura entre 4 y 6 meses- con "patas de gallo", líneas en la frente, marcas en el entrecejo y arrugas en las comisuras de los labios, brindando total libertad para hablar y sonreír.
  • Implantes faciales. También conocidos como "rellenos", corrigen arrugas profundas, pliegues, cicatrices y participan en la remodelación de labios, pómulos, mejillas, mentón e incluso en las manos demasiado delgadas. Igualmente se aplica mediante inyecciones, y entre los materiales más confiables, además del ya clásico colágeno, destacan el ácido hialurónico y los polímeros sintéticos, totalmente biocompatibles, es decir, se reabsorben poco a poco y evitan la posibilidad de rechazo. 
    Existen rellenos permanentes que duran eternamente y que suelen ser de origen sintético, pero tienen el riesgo de que pueden provocar desplazamientos o encapsulamientos, en otras palabras, el implante forma grumos o "bolitas" y tiende a moverse de la posición original en el que fue colocado. 
    Los métodos más novedosos tienen como objetivo aplicar la grasa propia del paciente en algo que se ha hecho llamar autoimplante o liporreestructuración, técnica que evita posibles problemas de rechazo o alergias, empleándose también para hacer más armónicos los rasgos de un rostro joven, es decir, para aumentar los pómulos, resaltar el extremo de las cejas, mejorar la zona de las sienes (si es que en éstas se forman huecos, lo que ofrece aspecto viejo y cansado), contener mejor la mandíbula o hacer más prominente el mentón. 
    El procedimiento inicia cuando el cirujano identifica las regiones del cuerpo de las cuales se extraerá grasa (generalmente abdomen o el mismo rostro) mediante cánulas (ductos o pequeñas mangueras de material especial), a través de incisiones mínimas, empleando una máquina aspiradora, para la cual recurre a instrumentos con punta roma (chata y sin filo) que no dañan las zonas de donde se extrae la grasa -este proceso recibe el nombre lipoaspiración o liposucción-.
    En el área receptora se aplica anestésico local con el fin de recibir las células adiposas, tras lo cual, y gracias a jeringas y agujas especiales, pequeñas gotas de grasa (previamente purificada) se depositan en las zonas a tratar. Para que el efecto sea homogéneo, natural y duradero, las gotitas no se inyectan todas al mismo nivel, sino en diferentes estratos de la piel que se encuentran debajo de la más superficial (epidermis), es decir, en dermis e hipodermis. La recuperación lleva algunos días pero el efecto se prolonga por varios años.

Hilos rusos

Las innovaciones en cirugía cosmética contemplan técnicas que emplean pequeñas suturas que permiten levantar cejas, pómulos o el arco de la mandíbula. Los resultados son verdaderamente espectaculares, siendo los hilos rusos el método más popular en nuestros días.

La técnica fue creada en Rusia por el cirujano Marlen Sulamanidze hace menos de 10 años, pero ahora vive su momento cumbre en popularidad, pues hay quien asegura haber "rejuvenecido" de 5 a 10 años. Los mejores resultados los obtiene quien presenta signos tempranos de flacidez facial.

El procedimiento consiste en introducir en algunas zonas de la cara pequeño hilo de polipropileno que tiene el objetivo de estirar la piel y lograr que desaparezcan algunas líneas de expresión, levantando al mismo tiempo las áreas que tienden a perder firmeza. Los famosos hilos rusos son los mismos que se emplean en sutura en diversas especialidades quirúrgicas; tienen una especie de escamas que se anclan en la piel y que al estirarse "jalan" la zona flácida.

Se implantan en la capa superficial del tejido adiposo facial -donde no causan elevaciones ni depresiones- con una aguja, sin necesidad de cirugía ni anestesia; son colocados para tensar ciertos puntos del rostro, cuello, mejillas y cejas, que ya reflejan el paso de tiempo; el sangrado es casi nulo, lo que evita el riesgo de hematomas (moretones) o edema (hinchazón).

El polipropileno tiene la cualidad de no provocar reacciones alérgicas, no es rechazado por el organismo y resiste grandes tensiones, además de que es imperceptible, incluso al tacto.

Es importante aclarar que los hilos rusos cuentan con doble fila de "garras" o "anzuelos" que se anclan firmemente al tejido grasoso estirándolo y fijándolo en la nueva posición, de forma que la cara vuelve a ser la de años atrás, ya que además se estimula la producción de colágeno y elastina, se mejora la circulación y con ello la nutrición de los tejidos faciales.

Los hilos rusos no producen cambios drásticos en las facciones y están indicados para personas entre 35 y 50 años de edad que no pueden someterse a algún tipo de cirugía de estiramiento (quienes no son aptos para recibir anestesias profundas y prolongadas, como aquellas personas que sufren problemas de corazón o diabetes) o para retocar o complementar algún otro método de estiramiento ya usado.

La técnica no deja cicatrices y puede corregir varios puntos de la cara a la vez, además de que en un lapso de 24 a 48 horas el paciente está en condiciones de cumplir con sus actividades cotidianas.

Ahora bien, en personas con flacidez facial extrema no es lo más recomendado, de manera que el cirujano no debe crear falsas expectativas en el paciente. Asimismo, debe quedar claro que por lo innovador del procedimiento sólo se han evaluado resultados por tres años y que por el momento no pueden garantizarse efectos mayores a ese lapso.

No está de más recordar que para cualquiera de las técnicas aquí mencionadas debe consultarse a un especialista en Dermatología o Cirugía Plástica, pues caer en manos de charlatanes puede significar fatales consecuencias.

Finalmente, cabe hacer mención que en ocasiones las innovaciones científicas brindan alternativas que resultan sorprendentes por su practicidad. Tal es el caso del denominado yellow balm, crema labial que agiliza la circulación sanguínea de la zona al tiempo que da firmeza, de manera que es posible aumentar el tamaño de los labios empleando algo tan sencillo; por lo pronto el producto se encuentra a la venta únicamente en Europa.

SyM - Regina Reyna

 

Comenta el tema desde Facebook... Si tienes alguna consulta médica, regístrate gratuitamente en Pregunta al Médico. Nuestros especialistas te responderán en forma privada sólo a través de dicha sección.

Comenta el tema desde Facebook... Si tienes alguna consulta médica, regístrate gratuitamente en Pregunta al Médico. Nuestros especialistas te responderán en forma privada sólo a través de dicha sección.

Hoy en Climaterio y Osteoporosis

Escoliosis, columna desviada


Ver más...

Hiperhidratación es beber más agua de la que el cuerpo resiste (hasta 7 litros al día), lo que puede dificultar el correcto funcionamiento de varios órganos y ocasionar la muerte. 




Comscore