Centro de Climaterio y Osteoporosis / Artículos Relacionados

La mujer y su salud: una gran batalla

La fortaleza de las mujeres se pone a prueba día con día, ya que sufren con fiereza más enfermedades que los hombres; al parecer, su sistema hormonal determina que sean más susceptibles a muchos padecimientos.

Hablar de salud femenina en cada una de sus etapas merecería un tratado médico o un ensayo que, necesariamente, siempre dejaría de lado algunas consideraciones. Sin embargo, es interesante reconocer que la mujer sufre los embates de muchas enfermedades por efecto de su carga hormonal, los estrógenos, los cuales tienen una participación fundamental en el desarrollo y funcionamiento de su organismo.

Por lo anterior, es interesante realizar un recorrido por la geografía de la mujer y saber cuáles son los problemas que con más frecuencia le aquejan.

Salud en la infancia

Si bien es cierto que niños y niñas comparten la misma susceptibilidad a contraer enfermedades del sistema respiratorio (faringitis, amigdalitis, neumonía o bronquitis, entre otros) y digestivo (diarrea, parasitosis o reflujo esofágico), hay padecimientos exclusivos de las mujeres en esta etapa, de los cuales se pueden nombrar algunas anomalías en el aspecto y forma de los genitales y mamas de la recién nacida o la niña pequeña. Muchas de éstas son “variaciones normales” y otras son situaciones temporales:

 

 

Adolescencia y vida adulta

De manera normal el periodo de transición entre infancia y edad adulta, conocido como pubertad o adolescencia, se presenta en las niñas entre los 9 y 14 años. En esta etapa tiene lugar el desarrollo de caracteres sexuales y maduración de los ovarios, lo que permite que se desarrolle plenamente la capacidad reproductora; además, se presenta la primera menstruación, crecen senos y caderas, y aparecen vellos en axilas y pubis.

Algunos de los padecimientos con los que convive una mujer a partir de esta edad son los siguientes:

En la edad madura

En general, las mujeres que cuidan su alimentación, practican ejercicio y se alejan de la obesidad, tabaquismo y consumo de alcohol exagerado están protegidas contra enfermedades crónico-degenerativas (hipertensión arterial, diabetes, ateroesclerosis, entre otras), aunque ninguna de ellas podrá escapar de los síntomas de la menopausia.

En esta etapa cesa la actividad hormonal (se asocia con la fecha de la ultima menstruación), y es común que aparezcan síntomas como bochornos (sudores) en cabeza, rostro y pecho, así como resequedad vaginal o falta de lubricación, que convierte a las relaciones sexuales en experiencias dolorosas e incómodas.

Con frecuencia se atrofia la uretra, canal por el que la orina es descargada, causando con ello urgencia para orinar y dolor intenso al hacerlo, incontinencia cuando se tose o se ríe e infecciones en la vejiga. En el aspecto psicológico es frecuente la depresión, ansiedad e irritabilidad y cansancio, así como pérdida de apetito sexual y concentración mental.

Y como colofón

La vejez marca el capítulo final de un camino lleno de sobresaltos por el que tienen que transitar las mujeres, y siempre, hayan tenido o no el debido cuidado de su cuerpo, se encuentran expuestas a la degeneración natural de las funciones del organismo. Enseguida, un resumen de lo que ocurre en la tercera edad:

Como se puede apreciar, conservar la salud y con ello el bienestar general del cuerpo y mente femeninos es una lucha permanente que no admite conductas frágiles o tímidas.

Este recorrido por la anatomía femenina busca resaltar las dificultades a las que está expuesto el mal llamado sexo débil, y tiene dedicatoria especial para los hombres que no comprenden que, para ser mujer , se necesitan “muchos pantalones”.