Lubricantes, sexo sin dolor

  • SyM - Fernando González G.
Lubricación vaginal, Relación sexual placentera
La lubricación vaginal facilita la relación sexual

Cuando hay falta de lubricación vaginal, la relación sexual suele acompañarse de dolor e insatisfacción y convertirse en un tormento. Por fortuna, la resequedad vaginal ¡tiene solución!

Mecanismos para la lubricación

La excitación femenina es similar (fisiológicamente) a la que ocurre en el proceso de erección del varón, ya que las arterias en el área genital se abren, aumentando el flujo de sangre hacia la zona.

A medida que la excitación sexual se desarrolla, se activan las glándulas de Bartholin (ubicadas alrededor de la entrada de la vagina), que junto con las glándulas vaginales son responsables de la lubricación natural femenina.

Sin embargo, cada mujer posee lubricante vaginal con olor y espesor distinto, incluso, puede variar individualmente en determinado periodo, ya que en ello influyen factores como las características del ciclo menstrual, dieta y estado general de salud.

¿Qué factores influyen en el proceso de lubricación vaginal?

  • Diferencias individuales. Algunas mujeres producen menos lubricación vaginal que otras, pero si no hay desajustes hormonales o enfermedades que la causen, no hay por qué preocuparse.
  • Edad. Las hormonas sexuales femeninas (estrógenos) disminuyen con el tiempo hasta que desaparecen en la menopausia, causando sequedad vaginal persistente.
  • Ciclo menstrual. La acción de los estrógenos influye en la cantidad y viscosidad de la lubricación, y puede variar en cada mujer durante distintos períodos del mes.
  • Estrés.
  • Medicamentos y drogas. Algunos fármacos (como antidepresivos y antihistamínicos), así como alcohol, tabaco, marihuana, incluso algunos medicamentos contra el resfriado o pastillas anticonceptivas, se consideran inhibidores de la lubricación

Lubricación vaginal y excitación

La presencia de lubricación vaginal no significa que una mujer esté lista para la cópula, y su ausencia tampoco revela que no esté excitada; por ello, algunas usan lubricantes para vivir una práctica sexual placentera.

En este caso, conviene elegir productos formulados con una base de agua, los cuales suelen ser útiles para la mayoría de personas. Sin embargo, en gustos se rompen géneros, así que veamos los tipos de lubricantes que existen y sus características:

  • A base de agua. La mejor opción para la mayoría de las parejas: se eliminan fácilmente, no manchan telas y son seguros si se usan con preservativos. Los productos perfumados o con sabor añadido (formulados con glicerina, extracto de toronja o espermicida nonoxynol-9, por ejemplo) pueden irritar vagina o pene. Tienden a secarse durante la actividad, pero puedes aplicar más.
  • A base de aceite. Incluyen mantequilla o grasas vegetales (oliva, maíz, cacahuates, nueces o aguacate). Son seguros para usarse en la vagina, aunque pueden manchar las telas y/o romper los anticonceptivos de látex (condón o diafragma); comparados con aquellos a base de agua, son más difíciles de eliminar.
  • A base de petróleo. Incluyen vaselina y aceites para bebé en su formulación. Son difíciles de retirar y no deben usarse dentro de la vagina (pueden irritarla y aumentar el riesgo de infección, ni en combinación con condones o diafragmas, pues la destrucción del látex es asombrosamente rápida).

Cabe señalar que el recto no se autolubrica tras la excitación, por tanto, si hay sexo anal, un lubricante con base acuosa (debe colocarse tanto en pene o dedo, como en ano) y no irritante, facilitará la penetración.