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Cómo controlar al colesterol

Colesterol es una de las palabras que nos hacen temblar, ya que su reputación es muy mala debido a los daños que causa al organismo. Ciertamente hay que guardarle cierta distancia, aunque no está de más recordar qué es y cómo controlarlo.

El colesterol es un compuesto graso que si bien es fabricado por complejo proceso bioquímico por el organismo de todos los animales, también puede ser administrado por la alimentación. Su función principal es proteger a las membranas de las células de todo el cuerpo, aunque también interviene en la absorción y transporte de las grasas, tiene la capacidad de desactivar algunas sustancias tóxicas y de dar mejor aprovechamiento a otras sanas, como vitamina D (se forma en la piel mediante exposición al Sol, fija el calcio en huesos y previene caries dentales) o las propias hormonas sexuales.

Su medio natural de transporte son venas y arterias, donde se combina con proteínas para formar las llamadas lipoproteínas, las cuales se clasifican en función de su densidad:

Manteniendo lejos al colesterol

Como se indicó, una forma importante de acumular colesterol es por medio de la comida, principalmente los alimentos de origen animal y que contienen lo que los nutriólogos llaman grasas saturadas, que se encuentran en carnes rojas, huevo y la mayoría de productos lácteos; los mismos especialistas reconocen otra categoría a la que pertenecen las grasas insaturadas, presentes en aceites vegetales, aguacate, pollo, pescado y frutas secas, entre otros, y que no favorecen la acumulación de colesterol y participan en su eliminación.

Resulta obvio pensar que si en algo apreciamos nuestra salud, debemos cuidar el consumo excesivo de grasas saturadas para evitar que se desencadene la denominada hipercolesterolemia, es decir, exceso de colesterol en la sangre; estudios científicos recientes del Hospital General de México señalan que 1 de cada 10 mexicanos sufre este problema, incluidos niños y adolescentes.

Ahora bien, lo anterior no significa dejar de comer, sino hacerlo de manera más saludable, para lo cual te sugerimos:

¿Cómo combinar?

El siguiente menú muestra una de las miles de formas en que pueden combinarse los alimentos que hemos indicado; recuerda que puedes crear muchos otros con tan sólo echar mano de tu imaginación, para la cual no hay límites.

Desayuno

    1 toronja pelada.

    1 enfrijolada, elaborada con una tortilla y ½ taza de frijol.

    1 taza de leche descremada.

    1 vaso de jugo de zanahoria.

Comida

    1 tazón de sopa de espinacas.

    1 taza de espagueti al ajillo, el cual se fríe con aceite de oliva.

    60 g de huachinango asado, que puede sustituirse por salmón.

    1 tazón de brócoli al vapor.

    1 jitomate grande en rebanadas.

    Agua de guayaba.

    1 taza de nueces de la India.

Cena

    2 sopes.

    1 taza de ensalada de nopal.

    1 taza de leche descremada.

    1 taza de té.

No olvides cocinar con poca sal y azúcar, y prefiere los alimentos asados o al vapor en lugar de los fritos. Las verduras crudas y jugos de frutas deben consumirse al momento de su preparación, pues de esta manera se aprovecharán todo sus nutrientes y se evitará su oxidación (los radicales libres atacan directamente la membrana de las células, lo que provoca que se acelere su proceso de envejecimiento).

Recuerda que la constancia es gran aliado para hacer frente al colesterol, al que por nuestro bien hay que guardar mucho respeto.