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Pistaches, protectores cardiacos

Comer pistaches es sólo una cuestión de antojo, sino también de salud, ya que estos frutos poseen alto contenido de fibra, proporcionan energía, alimentan al sistema nervioso y, por si fuera poco, reducen el riesgo de sufrir enfermedades cardiacas.

Se ha reconocido el alto valor nutricional de los llamados frutos secos, es decir, aquellos de consistencia dura por su escasa cantidad de agua y que casi siempre poseen cáscara más o menos resistente, como nuez, almendra, avellana, cacahuate y semillas (pepitas) de calabaza o girasol. Y es que ciertos estudios científicos han mostrado que dichos alimentos son ricos en minerales, aportan buena cantidad de vitaminas y hasta ofrecen protección contra padecimientos.

Uno de los frutos secos más destacados, tanto por su sabor como por sus propiedades, es el pistache. Nuestra relación con él no es nueva, pues se estima que hace al menos 10 mil años se inició su consumo en territorio árabe (Cercano Oriente), de donde es nativo.

No pasó mucho tiempo para que el árbol que ofrece este delicioso alimento, llamado alfóncigo o pistachero (Pistacia vera), se comenzara a cultivar desde Turquía hasta India, y aunque es verdad que aquellos primeros productores tuvieron que hacer gala de paciencia, pues hay que esperar entre 5 y 10 años para que el vegetal madure y comience a producir sus preciados frutos, encontraron en él otras ventajas difíciles de superar: tiene vida productiva de más de 150 años, crece sin problemas en tierra árida y requiere poca agua.

Se estima que el cultivo del alfóncigo inició en Europa justo en el inicio de la Era Cristiana, y se extendió ampliamente a través del Imperio Romano y áreas bajo influencia árabe. Siglos después, comerciantes y marineros del “viejo continente” se encargaron de difundir la fama del pistache hacia América, Oceanía e, incluso, algunas regiones de África y Asia, ya que dichos viajeros llevaban importante ración de estos frutos secos y almendras para alimentarse durante sus largos recorridos.

A lo largo de la historia, el pistache ha servido como colorante (hasta la fecha, la industria alimentaria le da esta utilidad) y como remedio popular de males que van desde dolor de dientes hasta enfermedades del hígado.

En la actualidad, la Medicina tradicional lo continúa empleando como remedio para el estreñimiento (tránsito intestinal lento y dificultad para evacuar), sin olvidar que en algunas regiones del planeta se le considera afrodisiaco (estimula el apetito sexual). Más común es su empleo culinario: en repostería, acompañando ensaladas frescas o para preparar helado.

Concentrado nutricional

Tal vez cuando el griego Hipócrates (460 - 377 antes de Cristo), considerado "padre de la Medicina" en Occidente, dijo su inmortal frase: "Que la comida sea tu alimento y el alimento tu medicina", lo hizo degustando pistaches.

Pero más allá del tono de broma, lo cierto es que este producto es ideal dentro de cualquier plan de alimentación saludable, ya que quita el hambre entre comidas, ayuda a estabilizar el azúcar en sangre, proporciona nutrientes adicionales (incluso fibra) y mantiene elevados los niveles de energía y alerta mental.

Un análisis a profundidad sobre las propiedades alimenticias del pistache nos muestra que es el fruto seco con mayor concentración de nutrientes, y fuente adecuada de:

Si te parece poco, toma en cuenta que los pistaches aportan alto nivel de polifenoles, es decir, sustancias antioxidantes que se han relacionado con la prevención de enfermedades cardiovasculares, reducción del riesgo de desarrollar cáncer (al bloquear sustancias que pueden originar la formación de células anormales) y retraso del envejecimiento de la piel y órganos.

Por el bien del corazón

Hasta el momento, diversas investigaciones han revelado que el pistache tiene la capacidad de ayudar a la salud del sistema circulatorio a través de cuatro mecanismos distintos.

En principio, gran parte de la grasa que posee es insaturada o "buena", ya que reduce tanto el nivel de colesterol en sangre como el riesgo de sufrir enfermedades del corazón. En segundo término, posee alto nivel de fibra y fitosteroles, ambas sustancias reducen la absorción intestinal de grasas dañinas provenientes de los alimentos.

Además, como ya se mencionó, el pistache contiene polifenoles, antioxidantes que reducen los efectos del colesterol en sangre y aminoran la probabilidad de sufrir infarto (muerte de tejido del corazón o cerebro debido a la suspensión en el suministro sanguíneo). Por último, el potasio que contiene ayuda a regular la presión arterial, de modo que impide que ésta se eleve y ponga en riesgo las paredes de las vías circulatorias.

En este sentido, en estudio difundido por la publicación especializada Nutrition, metabolism & cardiovascular diseases (Nutrición, metabolismo y enfermedades cardiovasculares), se demostró que incluir pistaches en nuestra alimentación diaria nos ayuda a reducir el riesgo de padecer enfermedades del corazón.

Esto se comprobó a través de los resultados obtenidos tras la observación de un grupo de hombres y mujeres cuya dieta incluyó una ración diaria de 75 gramos de pistaches, durante tres semanas. Al cabo de este tiempo, se demostró que la mitad de los participantes que consumieron los populares frutos del alfóncigo habían reducido su índice de colesterol y grasa en sangre.

Finalmente, nos resta recordarle que el consumo de pistaches puede ser contraindicado en algunas personas, en concreto, quienes padecen alergia a los frutos secos. Asimismo, es recomendable que las personas con enfermedades como diabetes e hipertensión (sobre todo por la sal que se le suele añadir) consulten antes a un médico sobre la conveniencia de consumir este saludable producto.

Adecuada ración

Aunque el consumo de pistache se considera muy saludable, tampoco es conveniente exceder la cantidad recomendada por expertos, ya que estos frutos son ricos en calorías. Así, una ración diaria consta de media taza, lo que equivale aproximadamente a 30 g con cáscara (30 a 40 piezas, dependiendo del tamaño) y a satisfactorio bocadillo de sólo 160 calorías.