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Análisis de laboratorio: prevenir es vivir

Cáncer, diabetes, osteoporosis y enfermedades gastrointestinales no sólo tienen en común ser los padecimientos que generan más incapacidades laborales y decesos en México. Son, también, fáciles de prevenir con ayuda de estudios de laboratorio sencillos y accesibles.

Prevención: lo más importante

Cuando los médicos, instituciones de salud, organizaciones civiles y campañas informativas nos hablan de las bondades que hay en la prevención de enfermedades, tal vez tomamos su consejo un poco a la ligera o lo ignoramos por temores y prejuicios.

Lo cierto es que esas recomendaciones tienen mucho de cierto, ya que la realización de un examen puede prevenirnos sobre la aparición o evolución de algún padecimiento que, con el tiempo, requeriría tratamiento costoso y prolongado, sin olvidar que reduciría nuestra calidad de vida o podría ocasionarnos la muerte.

En este sentido, la Dra. Angélica Illescas Arana opina que lo ideal es que la Medicina se incline hacia la prevención de enfermedades más que a la curación, pues así generaría menores gastos individuales y colectivos.

"Buscamos dar a conocer la existencia de métodos de diagnóstico oportunos, certeros, de calidad y al alcance del paciente, ya que así podemos transmitir la idea de que es posible lograr una atención oportuna", señala la especialista en Ginecología y Obstetricia egresada de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Para ejemplificar lo anterior, menciona seis de las enfermedades que ocasionan más estragos en nuestro país y que podrían controlarse con mayor éxito mediante la adopción y generalización de medidas preventivas, como veremos a continuación.

Cáncer cervicouterino

Si bien se ha logrado que esta enfermedad deje de ser la primera causa de muertes femeninas en nuestro país, la Dra. Illescas Arana indica que "sigue siendo ilógico que se mantenga como la segunda causa de fallecimientos cuando es 100% curable".

Aunque son muchas las razones de este hecho, destacan la falta de información, dificultad para encontrar un espacio en la agenda personal, desidia y factores culturales. "Muchas personas no lo creen, pero si el cáncer cervicouterino se diagnostica a tiempo es posible eliminarlo por completo sin radioterapia, medicamentos ni tratamientos prolongados, sino que basta una sencilla intervención en un consultorio, que tarda 10 o 15 minutos".

La experta recuerda que existen varios factores de riesgo para desarrollar cáncer cervicouterino, como inicio temprano de la vida sexual, tener múltiples parejas, fumar o utilizar anticonceptivos hormonales sin vigilancia médica; no obstante, 99% de los casos se asocian con la presencia del virus del papiloma humano.

Es importante destacar que este microorganismo no genera problemas inmediatamente, "se adquiere, luego pasa por un periodo de incubación y a continuación siguen varias etapas hasta que se forman los tumores de células anormales. Esto significa que para que el cáncer aparezca como tal debe pasar mucho tiempo —meses o años— sin que la mujer se cuide o se haga exámenes".

Por fortuna, explica la Dra. Angélica Illescas, existen pruebas que al practicarse periódicamente dan aviso de la enfermedad:

De esta forma, indica la especialista, "aunque el cáncer suele entenderse como sinónimo de muerte, cuando se diagnostica en una etapa inicial es posible eliminar la zona afectada, la cual se regenera con tejido sano sin problema, de manera similar a cuando te cortas un pedacito de dedo. Así de sencillo es salvarle la vida a una mujer".

Cáncer de mama

Las estimaciones indican que es la primera causa de cáncer y muerte en la mujer. Se debe a la multiplicación de células anormales en los tejidos del seno y su incidencia ha aumentado considerablemente en los últimos 25 años sin que quede clara la razón para que esto ocurra, aunque podría deberse a contaminación o el consumo de alimentos con hormonas adicionadas.

Entre los factores predisponentes encontramos inicio temprano de la menstruación (en menores de 12 años) o conclusión de la misma (menopausia) después de los 55, factores hereditarios y tabaquismo.

Por lo que respecta a su detección, la Dra. Illescas Arana reconoce que la autoexploración es importante, pero "cuando una mujer se detecta un tumor es porque la lesión tiene más de 1 cm, y esto, aunque parezca poco, significa que deberá tratarse con mastectomía radical (extirpación quirúrgica de toda la mama)".

Debido a eso, la prueba más confiable para detectar lesiones de milímetros es la mastografía, un sistema especial de rayos X que se aplica en mujeres mayores de 40 años, preferentemente cada año. "Todas las mujeres le tienen miedo al ‘apachurrón’ que se requiere para hacer este estudio, pero no hay forma de evitarlo, pues se trata de la prueba idónea para la detección".

Cuando la mastografía detecta lesiones cancerígenas pequeñas, lo que procede es "emplear un instrumento similar a una pinza que quita la zona de la lesión y un poco del tejido que hay alrededor. Luego se rellena con un poco de grasa de otra parte del organismo".

Cáncer prostático

El crecimiento descontrolado de células malignas en la próstata (glándula que rodea al conducto que lleva la orina desde la vejiga hasta el exterior del cuerpo y que ayuda a producir semen) es el segundo cáncer más común en varones (el primero es el de pulmón) y el riesgo de padecerlo aumenta con la edad.

"La evolución de este cáncer es muy lenta, dura años, por lo que cabe preguntarse por qué tanta incidencia. La respuesta es que al varón le cuesta mucho trabajo decir que tiene dificultad para orinar, o que gotea. Llegan pacientes a consulta con un crecimiento prostático tan notable que, de verdad, debieron haber hecho malabares en el baño para lograr la micción", comenta Angélica Illescas.

Hay varios factores de riesgo para presentar este problema: antecedentes familiares, exposición a químicos industriales, dieta rica en grasa e infecciones por bacterias o virus. "Agentes infecciosos como el virus del papiloma humano tienen que ver con esto; no dan síntomas ni generan lesiones externas, pero a la larga pueden crear este problema".

La detección del cáncer prostático no es sencilla porque sus síntomas pueden confundirse con los de otros padecimientos (dificultad y dolor en la micción, orina con sangre y dolor en espalda o pelvis), pero sobre todo por la tendencia del hombre a ocultar el problema y... por su ancestral miedo al urólogo.

"Debemos informar que existe un estudio de sangre que nos permite medir el nivel de antígeno prostático, que sirve de guía en el diagnóstico de este problema. Empero, cuando detectamos un alto nivel de esta sustancia puede deberse no sólo a cáncer, sino a infecciones, y por ello no siempre salva al hombre de otros estudios, como ecografía o tacto rectal", indica la experta.

Osteoporosis

Este padecimiento se caracteriza por la disminución de la masa ósea y alteraciones de la arquitectura del tejido, lo cual se traduce en disminución de la solidez de los huesos y una mayor propensión a sufrir fracturas. Afecta de 75 a 80 millones de personas en el mundo, principalmente mujeres mayores de 60 años.

Al respecto, la Dra. Illescas Arana informa: "Las lesiones músculo-esqueléticas, como las ocasionadas por osteoporosis, ocupan el segundo lugar de atención quirúrgica en el Instituto Mexicano del Seguro Social. Además, cada 20 segundos una persona en el mundo sufre fractura de cadera por osteroporosis, y una quinta parte de ellas mueren en los tres primeros meses después de la lesión".

Esta enfermedad no tiene síntomas iniciales, pero con el tiempo genera deformación, dolor, incapacidad para realizar ciertos movimientos y pérdida de estatura por microfracturas en los huesos de la columna que van ocasionando encorvamiento.

El estado del sistema óseo puede evaluarse constantemente con ayuda de la densitometría ósea, un estudio que emplea rayos X para conocer la concentración de minerales en el tejido de los huesos. El examen más completo incluye observar caderas y columna.

Aunque hay algunos factores de riesgo que no pueden modificarse (sexo femenino, factores hereditarios), hay otros en los que sí podemos incidir, como erradicar tabaco, alcohol y refrescos de cola, mejorar la ingesta de calcio y vitamina D, y realizar actividad física constante. La densitometría permite orientar estas medidas, además de que sirve para evaluar la posibilidad de recurrir a medicamentos.

Diabetes

Quizá hay poco que decir de esta enfermedad que se caracteriza por la elevación en la cantidad de azúcar en sangre, debido a que el organismo se vuelve incapaz de aprovecharla. Sin embargo, no está de más recordar que casi 120 millones de personas la padecen en el mundo y que se relaciona con pérdida de visión, daño renal, disfunción eréctil y mayor propensión a sufrir infarto.

Los factores predisponentes de la diabetes tipo 2, que es la más común, son herencia, obesidad, escasa actividad física, dieta rica en grasa animal y estrés. Si se detecta cuando inicia o en su etapa previa, llamada intolerancia a la glucosa, podemos emprender con mayor éxito las medidas que reducen sus complicaciones. En ocasiones es suficiente cambiar la dieta y hacer ejercicio, aunque a veces se requieren medicamentos e insulina.

Los estudios para detectar esta enfermedad son la medición de glucosa en ayunas, que consiste en analizar una muestra de sangre tomada luego de 12 horas sin consumir alimentos, y la curva de tolerancia oral a la glucosa, en la que se mide la concentración de azúcar del paciente cada 30 minutos, luego de haber bebido una solución dulce.

Asimismo, los pacientes ya diagnosticados pueden recurrir al examen de hemoglobina glicosilada, que permite conocer las concentraciones de azúcar durante los últimos tres meses y, por ende, ayuda a determinar si el tratamiento va por buen camino.

Alteraciones gastrointestinales

De acuerdo con la Dra. Angélica Illescas, se debe fomentar que la gente se realice estudios de endoscopía (con ayuda de una cámara diminuta), ya que los padecimientos del tubo digestivo (gastritis, úlcera estomacal, colon irritado y cáncer de colon) se encuentran en aumento.

La realización de esta prueba es sencilla: se introduce el endoscopio por recto o boca, y ello permite evaluar el estado del intestino, esófago, estómago y esfínteres (músculos que cierran el paso dentro del tracto digestivo). "Este examen tiene un alcance amplio, pues nos ayuda a diagnosticar lesiones benignas, malignas o que generan hemorragias, principalmente por estrés; incluso podemos cauterizar a estas últimas para evitar un problema grave derivado del sangrado".

Finalmente, la experta enfatiza que así como el paciente deposita su confianza para someterse a diferentes exámenes que le permitan prevenir enfermedades, los laboratorios de análisis clínicos tienen la responsabilidad de retribuirla a través de métodos adecuados, personal con experiencia y manejo confidencial de la información.