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Coenzima Q10, retarda el envejecimiento

Hace muchos años los productos para el cuidado de la piel sólo se limitaban a humectarla; no obstante, en la actualidad su formulación incorpora compuestos que solucionan lesiones en la piel y nutren a la epidermis. Tal es el caso de la coenzima Q10, elemento incluido en las cremas debido a sus propiedades antienvejecimiento.

La coenzima Q10 también se conoce como ubicuinona, término proveniente de la palabra ubicuidad que significa "en todas partes". Tal denominación se debe a que dicha sustancia se encuentra en todas las células que conforman al organismo, en donde se encarga de fomentar la producción de energía, proteger la piel de las agresiones externas y retardar el envejecimiento. Es producida por el hígado, aunque también se puede obtener mediante consumo de carnes rojas, sardina, atún, ajonjolí, aceite de soya y cacahuate.

Cabe destacar, que con el paso del tiempo la cantidad de la coenzima Q10 se reduce lo que, aunado a la disminución de las proteínas colágeno y elastina, da lugar a formación de arrugas y resequedad en la epidermis; esto fue lo que motivó a la industria cosmética a producir dicha sustancia en laboratorio para incluirla en las fórmulas de cremas y tratamientos para la piel de todo el cuerpo. Tras años de investigación, fue posible incorporarla exitosamente a los productos de belleza, incluso, diversos estudios dermatológicos han comprobado que disminuye la profundidad de las arrugas y suaviza al tejido cutáneo.

 

¿Cómo funciona la coenzima Q10?

Las células que constituyen el cuerpo humano necesitan coenzima Q10 para producir energía y cumplir con los procesos vitales, y para lograrlo aprovechan los alimentos que les son suministrados a través de la sangre, lo que da lugar a la formación de una sustancia llamada adenosin trifosfato, la cual funge como el "combustible" que permite la realización de las reacciones químicas del organismo.

Todo esto ocurre en las mitocondrias (estructura que forma parte de las células), y es precisamente en éstas donde se concentra la coenzima Q10 efectuando indispensable papel en la transformación de la energía.

Debido a las importantes funciones de Q10, la industria cosmética no sólo ofrece formulaciones que la contienen para devolverle sus carencias a la piel, sino además dota a dichos productos con la capacidad de estimular a la epidermis a producir sustancias que la humectan y defienden de las agresiones ambientales.

Por dichas razones, se recomienda que a partir de los 30 años se procuren cuidados intensivos a la piel para que las líneas de expresión que empiezan a formarse en rostro se desvanezcan (con lo que se retarda la aparición de arrugas) y la epidermis del resto del cuerpo mantenga su firmeza. Para tal fin puede recurrirse a cremas y tratamientos faciales y corporales con coenzima Q10, pues su uso continúo revitaliza los tejidos, aumenta su elasticidad y promueve la producción de ácido hialurónico, sustancia que mantiene en los tejidos el nivel de humedad adecuado.

 

Otras funciones de la coenzima Q10

Como hemos visto, esta sustancia es esencial para la producción de energía en las células, pero también se ha comprobado que juega importante papel en las siguientes funciones:

Considera que el paso del tiempo no perdona y causa estragos en la salud y apariencia; no obstante, podemos lograr que sea menos perjudicial con nuestra persona si seguimos dieta balanceada y recurrimos a productos para nutrir la piel de todo el cuerpo.