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Apoplejía acaba con la vida de “La dama de hierro”

Mujer de ciencia, abogada, ícono del liberalismo económico y política conservadora inglesa, Margaret Thatcher, la primera y única ministra que ha tenido Reino Unido, murió a los 87 años de edad a consecuencia de un ataque de apoplejía, noticia que ha dado vuelta al mundo pero, ¿qué significa esto exactamente?

“Apoplejía” en palabras sencillas

Un sangrado o la pérdida de flujo sanguíneo dentro de un órgano puede ocasionar apoplejía, por lo que puede hablarse, por ejemplo, de apoplejía suprarrenal, es decir, de sangrado dentro de las glándulas suprarrenales; sin embargo, cuando el término se usa solo, suele referirse a una afección en particular: accidente cerebrovascular.

Diabetes, hipertensión, obesidad y tabaquismo pueden ocasionar que una de las arterias cerebrales se obstruya o rompa, de modo que las células de este órgano comienzan a morir por falta de oxígeno. Las secuelas pueden ser parálisis, problemas cognitivos e, incluso, muerte, como sucedió en este caso. 

La apoplejía (también conocida como isquemia) es responsable de la mitad de los casos de pacientes hospitalizados por problemas neurológicos, y se ha observado que afecta más a hombres que a mujeres. Asimismo, se sabe que el número de casos aumenta dramáticamente con la edad, ya que después de los 35 años el riesgo se duplica cada década, sobre todo si existen hábitos como fumar y beber, o se padecen enfermedades como hipertensión y diabetes. 

¿Qué ocurre cuando se presenta accidente cerebrovascular?

Existen dos categorías para agrupar los distintos tipos de apoplejía

Prevención, la mejor medicina contra la apoplejía

Los condicionantes más frecuentes de este trastorno son: 

Sobre este último punto, cabe señalar que hay síntomas de apoplejía que permiten distinguir su inicio:

Radiografía de la salud de Margaret Thatcher

La salud de la ex primera ministro británica comenzó a deteriorarse notoriamente un año antes de la muerte de su esposo en 2002, y tras ella se retiró de los espacios públicos a causa de varios accidentes cerebrovasculares (episodios isquémicos que aumentaron su riesgo de apoplejía). Además, en 2008 se dio a conocer que sufría demencia senil, en 2010 tuvo que ser hospitalizada a causa de una gripe que se complicó, y en diciembre de 2012 volvió a ser internada, esta vez para operarla de un tumor en la vejiga.

De Thatcher se dijo que era "testaruda, obstinada y peligrosamente terca", mujer exigente, una adicta al trabajo, características que además de valerle el reconocimiento de muchos y el rechazo de otros , también le hicieron ganar el apodo “La dama de hierro” y, seguramente, influyeron en este desenlace.