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Linaza, saludable moda

Es común oír comentarios sobre los beneficios de la linaza, e, incluso, no faltan quienes la califican de maravillosa, ya que se dice que ayuda a bajar de peso, mejora la digestión y controla los niveles de glucosa y colesterol en la sangre. ¿Qué tanto hay de cierto en esto?

Muchos piensan que esta semilla es el "último grito de la moda" en cuanto a nutrición se refiere, gracias a que se ha desatado importante campaña publicitaria en la que se divulgan testimonios de usuarios satisfechos y especialistas en naturismo o herbolaria, quienes no dejan de enfatizar los notables y múltiples beneficios que aporta a la salud. Lo cierto es que antes de salir corriendo a comprar este producto, conviene detenerse un instante e informarse para saber qué tan cierto es lo que se difunde.

De inicio vale recordar que el lino (Linum usitatissimum) y su semilla, la linaza, son viejos conocidos de la humanidad. Egipcios, babilonios y griegos cultivaron esta planta desde hace al menos 5,000 años para obtener alimento e importante fibra de uso textil, además de que la empleaban con fines medicinales; de hecho, se sabe que uno de los padres de la Medicina occidental, Hipócrates (460 al 377 antes de nuestra era), recomendaba su uso para tratar malestares digestivos y enfermedades de la piel.

La linaza puede comerse sola, ya que su agradable sabor recuerda al de la nuez, o puede combinarse con otros granos para elaborar pan o granola; también se le tritura para obtener su aceite, el cual se destina al consumo humano o a la elaboración de productos cosméticos, pues ayuda a mantener óptima humectación en la piel.

Su uso tradicional, sobre todo en Asia, la señala desde hace siglos como remedio para irritación en estómago e intestinos, además de que se emplea con otros ingredientes en la elaboración de fórmulas para enfermedades respiratorias o de la vejiga y conductos por los que viaja la orina (uréteres y uretra). También se ha empleado para atender enfermedades de transmisión sexual, como gonorrea, aunque no hay evidencia científica que avale este hecho.

Polémica incursión

Investigaciones recientes han encontrado que la linaza contiene varios compuestos y elementos nutricionales de gran valor que son los responsables de su actual popularidad, entre ellos:

Los especialistas en medicina naturista afirman, no sin negarles la razón, que dichas sustancias otorgan a la linaza propiedades de las que pocos productos pueden presumir. Sin embargo, debemos mencionar que muchos nutriólogos llaman la atención acerca de la falta de investigaciones científicos que certifiquen estadísticamente la efectividad de la linaza en el tratamiento de enfermedades, por lo que, sin negar su utilidad dentro de una alimentación balanceada, se muestran poco entusiastas ante quienes declaran que este vegetal es la solución a varios de los problemas médicos que enfrentamos en la actualidad.

El por qué de lo anterior radica en que los estudios sobre los beneficios del Omega 3 en el sistema circulatorio, por ejemplo, son aceptados por buena parte de la comunidad médica, pero a pesar de ello todavía no hay conclusiones definitivas sobre cuál es la dosis de esta sustancia que se debe incluir en la dieta habitual para prevenir padecimientos, y menos aún se cuenta con información certera sobre su uso con fines terapéuticos. De esta manera, aunque en teoría muchos de los productos a base de linaza que se encuentran en el mercado podrían contribuir al mejoramiento de la salud sólo por los elementos que contienen, es aventurado establecer si las cantidades de éstos son adecuadas para erradicar o controlar enfermedades.

Beneficios de la linaza

Lo anteriormente dicho no intenta desmeritar a esta pequeña semilla, sino darle su justa dimensión y valor dentro de la dieta habitual. De cualquier forma, y con el fin de crear un panorama mucho más amplio al respecto, brindamos un recorrido a través de los atributos más difundidos sobre esta planta y las evidencias con que se cuentan hasta el momento para formarse una opinión:

Última recomendación

Los especialistas en naturismo insisten en que los mayores beneficios de la semilla del lino se obtienen cuando se consume en el desayuno con jugos, licuados, trozos de fruta, yogurt o ensaladas, si bien hay quienes aseguran que su efecto es mayor al tomarla con agua, luego de dejarla reposar toda la noche en este líquido. También es posible incorporar este producto en hot cakes, panqués y guisados con pollo o pescado, además de que algunas panaderías cuentan con pan de linaza o multigrano, ideal para acompañar alimentos o preparar emparedados.

Finalmente, se recomienda que la linaza no sea consumida por quienes padecen enfermedades del sistema digestivo muy severas sin antes consultar a un gastroenterólogo, además de que las personas con alergia se deben mantener atentas a posibles efectos negativos, como dolor intestinal intenso y diarrea. Asimismo, al incorporarla a la dieta habitual se deben consumir ocho vasos con agua al día, con el fin de ayudar a su correcto funcionamiento.