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Ecografía Doppler de Extremidad

Prueba no invasiva que permite evaluar el flujo sanguíneo de las principales arterias y venas localizadas en brazos y piernas con el uso de ultrasonido, tecnología que involucra la exposición a ondas acústicas de alta frecuencia para formar imágenes. No utiliza radiación, como sucede con los rayos X. 

Ya que los gráficos en este examen se capturan en tiempo real, pueden mostrar el movimiento de la sangre que fluye, haciendo más sencillo el diagnóstico de condiciones anormales en el sistema circulatorio. 

¿Para qué sirve?

La ecografía o ultrasonido Doppler es de gran utilidad para evaluar posibles lesiones en los vasos sanguíneos, mismas que pueden deberse a:

También se puede utilizar para el estudio de lesión arterial a causa de golpes, accidentes o tumoraciones, así como para dar seguimiento al tratamiento y corroborar sus resultados. 

¿En qué consiste?

La ecografía Doppler suele realizarse en una sala especial, dotada de un equipo de ultrasonido que consiste en una consola que contiene una computadora y sistemas electrónicos, y un dispositivo manual parecido a un micrófono, llamado transductor, el cual emite ondas sonoras de alta frecuencia para realizar la exploración. 

Por lo general, se coloca a la persona acostada boca arriba en una mesa de examen que puede inclinarse o moverse. Dependiendo del tipo de vía sanguínea a explorar, el estudio puede realizarse de la siguiente forma:

Cabe señalar que la obtención de gráficos con ultrasonido se basa en el mismo principio que el sonar utilizado por barcos, de modo que cuando una onda acústica choca contra un objeto, rebota y hace eco. Gracias a esto es posible determinar la distancia a la que se encuentra, así como su forma, tamaño, y consistencia.

En particular, la ecografía Doppler es capaz de medir la dirección y velocidad de las células sanguíneas a medida que se mueven por los vasos, debido a un cambio en el tono de las ondas acústicas reflejadas (efecto Doppler). Una computadora procesa esta información y crea imágenes con colores que representan el flujo circulatorio. 

Preparación del paciente

Es necesario que el brazo o pierna a examinar se encuentre libre y, por ello, es posible que se le solicite a la persona acudir con ropa cómoda y suelta. No obstante, queda a juicio del radiólogo o ecografista solicitar al paciente que se desnude y vista una bata, a fin de facilitar el procedimiento.

Riesgos

Al ser un método no invasivo, carece de riesgo específico asociado a este estudio, y de hecho ofrece poca o ninguna molestia. 

Resultados

Cuando las imágenes muestran a los vasos sanguíneos sin ningún signo de estrechamiento o cierre, y las arterias tienen presión normal, se considera que el resultado es positivo. 

En cambio, si existe alguna obstrucción puede deberse a:

La interpretación y diagnóstico del resultado correrá a cargo del angiólogo (atiende enfermedades de las vías circulatorias), quien se valdrá de historia clínica y tal vez de otros exámenes para tener conclusiones acertadas. Dicho especialista será también el encargado de prescribir el tratamiento más conveniente. 

Fuentes: