Alergia al látex, reacción poco conocida
SyM - Lido Coronado
El látex forma parte de sinnúmero de productos con los que tenemos contacto frecuentemente, y es capaz de provocar una reacción alérgica que puede resultar incómoda y en casos extremos comprometer la vida; ¿cómo prevenirla?, continúe leyendo.
El látex es un fluido lechoso producido por el árbol de caucho (Hevea basiliensis ), el cual para que sea transformado en productos útiles necesita que se le adicionen numerosas sustancias químicas con el fin de que adquiera las propiedades deseadas, por ejemplo, debe de ser endurecido para elaborar chupones y flexible para fabricar guantes de cirujano.
El mismo compuesto es empleado para elaborar miles de productos de consumo diario, entre los que pueden mencionarse globos, suelas de zapatos deportivos, elásticos de la ropa interior, juguetes de goma, gorros de hule para nadar, biberones y preservativos, entre muchos otros.
El problema en algunas personas radica en que la sustancia contiene proteínas que provocan reacción alérgica, que bien puede ser irritación en la piel y, en casos extremos, dificultar la respiración. Es importante que recordemos en qué consiste el mecanismo de acción de la alergia: imaginemos que cuando el alergeno (sustancia irritante) ingresa al organismo, éste reacciona como lo hace al ser atacado por virus o bacterias y se protege a sí mismo produciendo anticuerpos (inmunoglobulinas) para neutralizar eventuales ataques futuros.
Los anticuerpos se adhieren a las paredes de los tejidos y al hacer acto de presencia nuevamente el alergeno, se desprenden para atacarlo. Esta separación del tejido provoca deterioro que da origen a la liberación de histamina, sustancia química que a través de la sangre llega a piel y mucosas, generando diversos síntomas, por ejemplo, si los alergenos atacan a las membranas mucosas del tracto respiratorio superior (boca, lengua, paladar, nariz y garganta), generan estornudos, moco, comezón, ojos llorosos e infecciones en los oídos, por lo que puede confundirse con gripe; en otros casos producen trastornos digestivos, fuertes dolores de cabeza, mareos o náuseas.
Látex al alcance de todos
A finales de la década de 1980 la alergia a las proteínas en el látex pasó a ser un tema de profunda preocupación, debido, al parecer, al aumento en el uso de los guantes de látex como medida de prevención de infecciones, principalmente en clínicas y hospitales.
La ciencia reconoce dos tipos de reacciones alérgicas al látex. La primera es dermatitis (inflamación de la piel) de contacto retardada, la cual se manifiesta entre 12 y 36 horas luego de haber estado en contacto con un producto elaborado con el compuesto. Frecuentemente se presenta en las manos de quienes usan guantes de látex, pero puede ocurrir en otras partes del cuerpo, y pese a que es muy irritante y causa comezón, en ocasiones se forman ampollas y puede durar de 7 a 10 días, y no pone en peligro la vida.
Sin embargo, hay una forma más grave de reacción al látex que produce rinitis, asma y dificultad para que ingrese aire al organismo, manifestaciones que se pueden producir por el contacto directo con el producto de látex o por vía aérea, inhalando las sustancias alérgenas del látex que están unidas a polvos o talcos, como es el caso de los guantes de cirujano.
Al igual que otras formas comunes de alergia, estas reacciones ocurren en personas que previamente han estado expuestas al alergeno y se han sensibilizado, de forma que al repetirse la exposición se presentan comezón, enrojecimiento, inflamación, estornudos y respiración sibilante, pero además problemas serios para respirar y pérdida de la presión sanguínea, situación que se denomina anafilaxis y, como puede imaginarse, si no se trata de inmediato puede ser fatal.
La gravedad de la reacción inmediata depende del grado de sensibilidad de la persona y de la cantidad de alérgeno de látex al cual estuvo expuesta. El mayor peligro de una reacción severa se produce cuando el compuesto entra en contacto con las partes húmedas del cuerpo (labios, ojos, mucosa rectal o vaginal) o con sus superficies internas durante una cirugía, ya que el cuerpo puede absorber más cantidad de alérgeno.
Los especialistas médicos que se desempeñan en las unidades de cuidado intensivo y quirófanos son los más expuestos, ya que ahí es donde se suscitan altas concentraciones de este polvo alérgeno. No obstante, igualmente corren alto riesgo de desarrollar reacciones alérgicas quienes sufren espina bífida (malformaciones en la columna vertebral y médula espinal con las que se nace) y aquellos con problemas en vías urinarias que requieren múltiples cirugías, así como los trabajadores de la industria del caucho.
Cabe destacar que las personas alérgicas al látex también pueden experimentar reacciones alérgicas a ciertos alimentos que contienen algunas de las proteínas alérgenas presentes en el compuesto, como plátano, uvas, durazno, aguacate, kiwi y castañas.
No todo está perdido cuando se tiene alergia al látex
Sucede regularmente que ante la irritación de la piel provocada por la alergia el paciente acude a consulta con el dermatólogo, quien prescribirá pomada o ungüento para controlar el problema. No obstante, el especialista médico que trata esta afección es un alergólogo, a quien debe acudir en cuanto tenga manifestaciones de alergia al látex. Luego de elaborar historia clínica con todo detalle y de examinarle, el médico decidirá si es necesario hacer exámenes de diagnóstico adicionales; en la actualidad se conocen dos tipos de pruebas: una de ellas es la cutánea, que consiste en aplicar látex en la piel y observar la reacción local que produce; otra es la denominada radioalergoabsorvente (RAST), y se lleva a cabo practicando un análisis se sangre con antígeno de látex purificado.
Lo indicado a continuación es evitar al máximo el contacto con productos de látex, por ejemplo, puede intentar sustituir los guantes de este material por otros sintéticos (vinilo o nitrilo). Si tiene síntomas significativos de alergia respiratoria, debe eludir las áreas donde se usen con frecuencia guantes espolvoreados con almidón.
Cabe destacar que el polvo de látex puede alojarse en tapicería, alfombras, conductos de ventilación, y sistemas de aire acondicionado, los cuales deben mantenerse limpios, e incluso cambie frecuentemente los filtros de ventilación y los sacos de las aspiradoras.
La mayoría de los condones incluye entre los componentes del látex al timerosal (como conservador), sustancia a la que muchos hombres son alérgicos. Bueno, pues el mercado farmacéutico ya ofrece un preservativo desprovisto del compuesto, es decir, hipoalergénico, fabricado en poliuretano con la misma resistencia y elasticidad que los de látex.
Finalmente, informe a su familia, amigos y compañeros de trabajo o escuela que sufre alergia al látex, y platique con su médico para decidir si usted debe usar un brazalete o cadena especial que informe a otros acerca de su alergia. El alergólogo determinará también si debe llevar adrenalina inyectable (epinefrina) para administrarle un tratamiento inmediato de emergencia en caso de que sufra una reacción alérgica severa.
ALERGIA AL LÁTEX, REACCIÓN POCO CONOCIDA
Lido Coronado
El látex forma parte de sinnúmero de productos con los que tenemos contacto frecuentemente, y es capaz de provocar una reacción alérgica que puede resultar incómoda y en casos extremos comprometer la vida; ¿cómo prevenirla?, continúe leyendo.
El látex es un fluido lechoso producido por el árbol de caucho (Hevea basiliensis ), el cual para que sea transformado en productos útiles necesita que se le adicionen numerosas sustancias químicas con el fin de que adquiera las propiedades deseadas, por ejemplo, debe de ser endurecido para elaborar chupones y flexible para fabricar guantes de cirujano.
El mismo compuesto es empleado para elaborar miles de productos de consumo diario, entre los que pueden mencionarse globos, suelas de zapatos deportivos, elásticos de la ropa interior, juguetes de goma, gorros de hule para nadar, biberones y preservativos, entre muchos otros.
El problema en algunas personas radica en que la sustancia contiene proteínas que provocan reacción alérgica, que bien puede ser irritación en la piel y, en casos extremos, dificultar la respiración. Es importante que recordemos en qué consiste el mecanismo de acción de la alergia: imaginemos que cuando el alergeno (sustancia irritante) ingresa al organismo, éste reacciona como lo hace al ser atacado por virus o bacterias y se protege a sí mismo produciendo anticuerpos (inmunoglobulinas) para neutralizar eventuales ataques futuros.
Los anticuerpos se adhieren a las paredes de los tejidos y al hacer acto de presencia nuevamente el alergeno, se desprenden para atacarlo. Esta separación del tejido provoca deterioro que da origen a la liberación de histamina, sustancia química que a través de la sangre llega a piel y mucosas, generando diversos síntomas, por ejemplo, si los alergenos atacan a las membranas mucosas del tracto respiratorio superior (boca, lengua, paladar, nariz y garganta), generan estornudos, moco, comezón, ojos llorosos e infecciones en los oídos, por lo que puede confundirse con gripe; en otros casos producen trastornos digestivos, fuertes dolores de cabeza, mareos o náuseas.
Látex al alcance de todos
A finales de la década de 1980 la alergia a las proteínas en el látex pasó a ser un tema de profunda preocupación, debido, al parecer, al aumento en el uso de los guantes de látex como medida de prevención de infecciones, principalmente en clínicas y hospitales.
La ciencia reconoce dos tipos de reacciones alérgicas al látex. La primera es dermatitis (inflamación de la piel) de contacto retardada, la cual se manifiesta entre 12 y 36 horas luego de haber estado en contacto con un producto elaborado con el compuesto. Frecuentemente se presenta en las manos de quienes usan guantes de látex, pero puede ocurrir en otras partes del cuerpo, y pese a que es muy irritante y causa comezón, en ocasiones se forman ampollas y puede durar de 7 a 10 días, y no pone en peligro la vida.
Sin embargo, hay una forma más grave de reacción al látex que produce rinitis, asma y dificultad para que ingrese aire al organismo, manifestaciones que se pueden producir por el contacto directo con el producto de látex o por vía aérea, inhalando las sustancias alérgenas del látex que están unidas a polvos o talcos, como es el caso de los guantes de cirujano.
Al igual que otras formas comunes de alergia, estas reacciones ocurren en personas que previamente han estado expuestas al alergeno y se han sensibilizado, de forma que al repetirse la exposición se presentan comezón, enrojecimiento, inflamación, estornudos y respiración sibilante, pero además problemas serios para respirar y pérdida de la presión sanguínea, situación que se denomina anafilaxis y, como puede imaginarse, si no se trata de inmediato puede ser fatal.
La gravedad de la reacción inmediata depende del grado de sensibilidad de la persona y de la cantidad de alérgeno de látex al cual estuvo expuesta. El mayor peligro de una reacción severa se produce cuando el compuesto entra en contacto con las partes húmedas del cuerpo (labios, ojos, mucosa rectal o vaginal) o con sus superficies internas durante una cirugía, ya que el cuerpo puede absorber más cantidad de alérgeno.
Los especialistas médicos que se desempeñan en las unidades de cuidado intensivo y quirófanos son los más expuestos, ya que ahí es donde se suscitan altas concentraciones de este polvo alérgeno. No obstante, igualmente corren alto riesgo de desarrollar reacciones alérgicas quienes sufren espina bífida (malformaciones en la columna vertebral y médula espinal con las que se nace) y aquellos con problemas en vías urinarias que requieren múltiples cirugías, así como los trabajadores de la industria del caucho.
Cabe destacar que las personas alérgicas al látex también pueden experimentar reacciones alérgicas a ciertos alimentos que contienen algunas de las proteínas alérgenas presentes en el compuesto, como plátano, uvas, durazno, aguacate, kiwi y castañas.
No todo está perdido
Sucede regularmente que ante la irritación de la piel provocada por la alergia el paciente acude a consulta con el dermatólogo, quien prescribirá pomada o ungüento para controlar el problema. No obstante, el especialista médico que trata esta afección es un alergólogo, a quien debe acudir en cuanto tenga manifestaciones de alergia al látex. Luego de elaborar historia clínica con todo detalle y de examinarle, el médico decidirá si es necesario hacer exámenes de diagnóstico adicionales; en la actualidad se conocen dos tipos de pruebas: una de ellas es la cutánea, que consiste en aplicar látex en la piel y observar la reacción local que produce; otra es la denominada radioalergoabsorvente (RAST), y se lleva a cabo practicando un análisis se sangre con antígeno de látex purificado.
Lo indicado a continuación es evitar al máximo el contacto con productos de látex, por ejemplo, puede intentar sustituir los guantes de este material por otros sintéticos (vinilo o nitrilo). Si tiene síntomas significativos de alergia respiratoria, debe eludir las áreas donde se usen con frecuencia guantes espolvoreados con almidón.
Cabe destacar que el polvo de látex puede alojarse en tapicería, alfombras, conductos de ventilación, y sistemas de aire acondicionado, los cuales deben mantenerse limpios, e incluso cambie frecuentemente los filtros de ventilación y los sacos de las aspiradoras.
La mayoría de los condones incluye entre los componentes del látex al timerosal (como conservador), sustancia a la que muchos hombres son alérgicos. Bueno, pues el mercado farmacéutico ya ofrece un preservativo desprovisto del compuesto, es decir, hipoalergénico, fabricado en poliuretano con la misma resistencia y elasticidad que los de látex.
Finalmente, informe a su familia, amigos y compañeros de trabajo o escuela que sufre alergia al látex, y platique con su médico para decidir si usted debe usar un brazalete o cadena especial que informe a otros acerca de su alergia. El alergólogo determinará también si debe llevar adrenalina inyectable (epinefrina) para administrarle un tratamiento inmediato de emergencia en caso de que sufra una reacción alérgica severa.
SyM
Última actualización: 05-2013

















