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Estrías, cuando la piel se rompe

Suavidad y firmeza son características que permiten que la piel luzca atractiva; sin embargo, hay factores que afectan su apariencia. Una de las manifestaciones de ello son las estrías, grietas que pueden aparecer durante la adolescencia, embarazo y menopausia.

La piel está formada por fibras en forma de malla y sustancias que le dan soporte, como elastina (proporciona elasticidad) y colágeno (brinda firmeza); aunque esta estructura nos protege de agresiones ambientales y variaciones climáticas es vulnerable a los cambios hormonales, falta de hidratación y modificaciones en el peso corporal, factores que aunados a antecedentes hereditarios pueden ocasionar que la epidermis se desgarre y aparezcan estrías, específicamente en glúteos, caderas, senos, muslos, abdomen y brazos.

Es importante saber que cuando dichas roturas se manifiestan son de color rojo, lo que indica que es el momento adecuado para someterse a tratamiento inmediato, ya que en esta etapa es posible que se reparen las fibras cutáneas. Ahora bien, en fases avanzadas se tornan blancas, y es muy difícil su manejo, si acaso sólo pueden desvanecerse un poco.

Cualquiera que sea el caso, existen diversos procedimientos para tratar las estrías, pero debe quedar claro que los resultados dependerán de su antigüedad y dimensiones. Cuando las roturas no son tan profundas, su coloración es rojiza y la persona afectada se encuentra en su peso ideal, puede recurrirse a productos hidratantes con acción regeneradora, los cuales se ofrecen al consumidor en diversas presentaciones, pero a fin de que sus efectos sean óptimos es necesario asegurarse que contengan las siguientes sustancias:

Cabe destacar que la formulación de los productos antiestrías también debe incluir proteínas y sustancias grasas, pues ello permite que la piel se mantenga hidratada, además de que previene la aparición de nuevas lesiones. Ya sean en crema o gel, es recomendable aplicarlos en las zonas afectadas mediante masaje circular hasta asegurarse que el producto se ha absorbido completamente.

Para casos de estrías más difíciles

Cuando las estrías se tornan color blanco significa que se han convertido en tejido cicatricial (cicatrices), por lo que será necesario recurrir a tratamientos más agresivos, que si bien no las desaparecerán, mejorarán la apariencia y textura de la piel. Entre ellos se encuentra uno de acción vascularizante (activa la circulación de la sangre) formulado en base a aceites esenciales oxigenantes (proporcionan oxígeno al tejido afectado) e hidratantes que estimulen el proceso de regeneración.

La posibilidad de reconstruir las fibras de la piel valiéndose solamente de productos cosméticos resulta casi nula, motivo por el que es conveniente someterse a otros métodos terapéuticos. Entre ellos se encuentra el láser denominado He-Ne, el cual reconstruye al tejido epitelial (primera capa de la piel), a su vez, las radiaciones con Láser IR (infrarrojos) tienen la propiedad de actuar de manera profunda suministrando energía a las células y favoreciendo el reequilibrio, así como la reconstrucción del tejido.

Queda por decir que para disminuir el riesgo de presentar estrías es necesario que desde la adolescencia se mantenga el peso ideal, pues de esta manera la piel no se verá sometida a estiramientos bruscos que rompan sus estructuras. Durante el embarazo (cuando la piel, sobre todo del abdomen, se estira a su máxima capacidad) y menopausia siempre deberán aplicarse cremas antiestrías y humectantes para evitar que la epidermis pierda su elasticidad y sea susceptible a roturas, asimismo, es esencial seguir dieta equilibrada y beber de 2 a 3 litros de agua al día.

Toma en cuenta que aunque no podemos hacer nada para controlar nuestro funcionamiento hormonal, sí es posible mejorar nuestros hábitos y procurar cuidados y tratamientos de la piel, de esta manera se mantendrá bella, saludable y acariciable.