Problemas en la piel durante el embarazo - SyM
Salud y Medicinas, Sitio líder en salud y prevención de enfermedades, Cuidados de la salud

23 Noviembre 2017 | Iniciar Sesión



Hacer fuente pequeña
Hacer fuente normal
Hacer fuente grande
Imprimir

Problemas en la piel durante el embarazo

Miércoles 22 de marzo del 2017, 09:38 am, última actualización

En la gestación, el mayor órgano del cuerpo experimenta cambios y dificultades que pueden estropear su apariencia. Basta mencionar que en la gran mayoría de las mujeres embarazadas aparecen estrías y manchas oscuras en rostro, pezones, región genital y línea media del abdomen.

Problemas en la piel durante el embarazo

Los síntomas y molestias del embarazo varían de una mujer a otra, así que cada futura madre los manifiesta de modo diferente, según señala el dermatólogo Gilberto Adame Miranda, miembro de la Sociedad Mexicana de Dermatología.

Durante el embarazo, explica el facultativo, “el cuerpo experimenta muchos cambios a nivel inmunológico (defensa contra enfermedades), endocrino (niveles hormonales), vascular (del sistema circulatorio) y metabólico (en el aprovechamiento y transformación de los nutrientes), en tanto que la piel es particularmente susceptible a estas alteraciones; por esto es habitual que ella sufra múltiples trastornos a lo largo del periodo de gestación”.

Así, “la variación en los niveles hormonales puede producir amplia gama de procesos cutáneos (desde estrías y acné hasta oscurecimiento de la epidermis), la mayoría de los cuales desaparecen al poco tiempo del parto”. En cuanto a los más frecuentes, explica el especialista, están bien identificados y, aunque suelen causar malestar, sus complicaciones son mínimas y llevaderas cuando se toman en cuenta al pie de la letra las indicaciones del médico.

Problemas cutáneos más comunes

  • Manchas oscuras. De las mujeres embarazadas, 90% experimentan la aparición de manchas en la piel como consecuencia de cierta hormona que se encuentra incrementada por el embarazo. Esta sustancia induce el aumento de la producción de pigmento en la epidermis (denominado melanina) causando oscurecimiento en torno a los pezones, región genital y línea media del abdomen, variaciones que suelen surgir durante el segundo o tercer trimestre del proceso gestacional y desaparecen después del parto. “Esta misma pigmentación excesiva provoca la aparición de una línea negra que va del ombligo a la zona púbica”, explica el Dr. Adame Miranda.
  • Melasma. Otro trastorno epidérmico observado en aproximadamente 70% de las futuras madres es el melasma, coloquialmente llamado “máscara del embarazo”; este nombre se debe a que aparece cierto oscurecimiento en ambas mejillas, alrededor de los ojos, dorso de la nariz y/o frente. El cloasma, como también es conocido, suele afectar en ocasiones a mujeres que ingieren anticonceptivos orales. “Una medida eficaz para evitar la progresión de la pigmentación de la piel (común en féminas con cabello oscuro y tez pálida) es el uso de protector solar, ya que la exposición a los rayos ultravioleta empeora la situación”, agrega el entrevistado. Además, si las manchas persisten después del arribo del bebé puede recurrirse a tratamientos aclarantes concretas o geles cuyos resultados generalmente son satisfactorios.
  • Estrías. En gran porcentaje de damas la distensión de la piel a nivel abdominal, como consecuencia del crecimiento del útero o matriz, ocasiona el desarrollo de estrías, las cuales durante el embarazo tienen color rosado-rojizo, adoptando luego un aspecto blanquecino (cabe aclarar que también pueden aparecer en personas que suben y bajan de peso rápidamente). Este tipo de lesiones se producen por pequeños desgarres del tejido que yace justo debajo de la piel, y no hay forma de prevenirlas durante la gestación, aunque por lo general, desaparecen o se notan menos después del parto, en tanto que los sitios adonde más frecuentemente aparecen son abdomen, senos, caderas, glúteos y muslos. “Si bien su tratamiento es bastante difícil, al igual que su prevención, para enfrentar estos cambios es de gran utilidad mantener la piel hidratada mediante la aplicación de lociones o cremas humectantes, de preferencia naturales”, asevera el Dr. Adame Miranda.
  • Várices. En el tercer trimestre del embarazo es común que se produzcan várices (venas inflamadas de color morado) en las piernas y en torno al orificio anal, en la mayoría de los casos provocadas por el aumento de la presión sobre las piernas y conductos sanguíneos, así como por el incremento del volumen circulatorio.
  • “Arañas” vasculares. Algunas mujeres embarazadas muestran este tipo de signos en rostro, cuello, parte superior del pecho o brazos, los cuales consisten en pequeñas manchas rojas con “ramas” capilares irradiadas, conformadas por diminutos vasos sanguíneos que aparecen por la mayor circulación de sangre, pudiendo ser resultado de cambios hormonales. Estas marcas desaparecen o se desvanecen después del parto.
  • Piernas azuladas o manchadas. Específicamente si la futura madre vive en zonas con clima frío, el referido aumento de producción hormonal originada durante la gestación provoca cierta decoloración temporal o manchas en la piel de las piernas, alteraciones que habitualmente desaparecen luego del alumbramiento.
  • Piel “brillante”. Además de que el flujo sanguíneo aumenta durante el embarazo, ciertas glándulas liberan aceite que deja la cara invariablemente brillante. Sin embargo, la combinación de ambos factores, que tienden a normalizarse después de la gestación, puede producir “brillo” especial o excesivo.
  • Comezón. Muchas mujeres padecen picazón en vientre y senos durante el segundo y tercer trimestre, lo cual sucede por lo general a medida que la epidermis se estira para adaptarse al crecimiento del cuerpo. Aunque puede obedecer a múltiples causas, en ocasiones se relaciona con algún trastorno funcional del hígado inducido por las hormonas del embarazo. Para aliviar dicho síntoma pueden utilizarse lociones naturales a base de avena, que proveen efecto calmante.

Otros cambios observados en la piel pueden ser los siguientes:

  • Aparición de vello en rostro, brazos y piernas, el cual suele desaparecer seis meses después del alumbramiento.
  • Las uñas se vuelven frágiles y quebradizas.
  • Aumento de la sudoración.
  • Acné.
  • Inflamación.
  • Erupciones.
  • Palmas de las manos rojas o con comezón (el aumento en la concentración de ciertas hormonas en el organismo, llamadas estrógenos, puede causar ambas alteraciones también en las plantas de los pies).

Finalmente, cabe señalar que, si bien se trata de problemas frecuentes, la futura mamá debe enterar de ellos al ginecólogo durante la consulta de rutina, considerando que con cuidados y atención médica es más fácil sobrellevar las molestias de esta etapa hasta la ansiada llegada del nuevo ser.

SyM - Ramiro Chávez

 

Comenta el tema desde Facebook... Si tienes alguna consulta médica, regístrate gratuitamente en Pregunta al Médico. Nuestros especialistas te responderán en forma privada sólo a través de dicha sección.

Comenta el tema desde Facebook... Si tienes alguna consulta médica, regístrate gratuitamente en Pregunta al Médico. Nuestros especialistas te responderán en forma privada sólo a través de dicha sección.

Hoy en Dermatología

Cómo depilar el área del bikini


Ver más...

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) considera la violencia de género en México una "pandemia".




Comscore