Centro de Dermatología / Artículos

Seborrea, incómoda compañera de la calvicie

El exceso de grasa capilar no sólo es un problema que genera apariencia desaseada, caspa y mal olor, sino que también es uno de los detonantes de pérdida de cabello o alopecia. Por suerte, la Dermatología cuenta con tratamientos de seborrea que logran su control.

A pesar de que el nombre ofrece idea clara del problema al que se refiere, vale la pena mencionar que la palabra seborrea proviene de las raíces latinas sebum, grasa, y rhea, fluir. Se relaciona, pues, con el aceite que se genera normalmente en la piel y que junto con el sudor forma la emulsión epicutánea o manto hidrolipídico que brinda protección contra factores ambientales.

Siendo más concretos, la también llamada dermatitis seborreica es un trastorno en el que las glándulas productoras de grasa que se localizan en el cuero cabelludo y otras zonas de la piel, principalmente rostro, cejas, mentón, axilas y pecho, producen excesiva cantidad de grasa o sebo (hipersecreción).

Realmente es un problema estético y dermatológico importante, ya que genera inflamación y comezón, y hace que el cabello se vuelva graso, brillante, pesado, difícil de peinar y de mantener aseado. Asimismo, el sebo sufre cierta alteración al entrar en contacto con el aire (se oxida), de modo que adquiere olor desagradable.

Por si fuera poco, los especialistas señalan que la seborrea se encuentra íntimamente ligada con caspa (Pitiriasis capitis), responsable de descamación o caída de costras de piel muerta, sin olvidar que es factor que acelera o anticipa el proceso de pérdida del cabello (alopecia seborreica), ya que la grasa excesiva ahoga la raíz capilar (folículo piloso) y estimula la formación de dihidrotestosterona (DHT), sustancia que se ha encontrado responsable de calvicie.

Por dentro y por fuera

La dermatitis seborreica se debe a diversos factores, mismos que para su mejor comprensión suelen clasificarse en internos y externos. Los primeros son los más determinantes:

Por su parte, entre los factores externos encontramos:

También podemos mencionar que la seborrea se ha asociado con padecimientos neurológicos como epilepsia (padecimiento cerebral que hace que las personas presenten crisis convulsivas) y enfermedad de Parkinson (trastorno que afecta las células nerviosas que controlan los movimientos musculares), aunque hasta la fecha se desconoce cuál es la razón del vínculo.

Cruzada por el cabello

El mejor consejo que podemos dar a quienes padecen seborrea es acudir al dermatólogo para que evalúe la gravedad de su problema, ya que de ello dependerá el tratamiento a seguir.

Por ejemplo, los casos leves pueden tratarse con ayuda de shampoo con ácido salicílico, sulfuro de selenio o zinc de piritiona, los cuales pueden utilizarse dos veces por semana, o bien, con productos que contengan alquitrán de hulla, mismos que se aplican tres veces en idéntico lapso. En problemas moderados estos productos se emplean diariamente hasta que la situación se estabilice, y luego se reduce la frecuencia de uso.

Para los casos severos o en los que el shampoo no dé resultado, es probable que el especialista prescriba el uso de productos especializados, como loción con corticosteroides (hormonas implicadas en numerosos mecanismos fisiológicos, incluyendo la regulación de la inflamación) que se utiliza 1 o 2 veces al día. Este medicamento debe emplearse bajo vigilancia del dermatólogo, ya que su uso prolongado puede reducir el espesor de la piel.

Aunado a esto, es posible echar mano de algunas medidas que controlen la aparición o avance de seborrea y sus consecuencias:

Finalmente, recuerda que debes consultar a tu médico en caso de que el tratamiento no ofrezca los resultados esperados, tengas una recaída o alguno de los productos empleados te cause irritación.

¿Quién es el culpable?

La búsqueda del responsable de la calvicie ha tenido nuevos resultados, pues se ha dado a conocer cuál es la sustancia presuntamente responsable del problema: la dihidrotestosterona o DHT, misma que debilita a algunos folículos pilosos genéticamente propensos (la mayoría de ellos se localizan en la frente y coronilla) y que, en consecuencia, hace que el cabello dure menos tiempo, crezca cada vez más débil y desaparezca.

Investigaciones científicas dieron con esta sustancia al estudiar a fondo el ciclo de la testosterona (hormona masculina) en la sangre, y se encontró que cuando esta sustancia entra en contacto con cierta enzima conocida como 5-alfa reductasa, se transforman en DHT.

Cabe señalar que la enzima 5-alfa reductasa se multiplica en la grasa capilar, de modo que cuando se incrementa la producción de ésta a causa de la seborrea, es más fácil que se produzca DHT y haya mayor pérdida de cabello.

La conclusión de estos estudios es que la caída del cabello no se detendría ni siquiera al controlar la cantidad de sebo que se genera, ya que la calvicie también depende de otros factores, pero ha quedado claro que la regulación del nivel de grasa reduce la velocidad de la pérdida capilar. De ahí la importancia de emplear el tratamiento prescrito por el dermatólogo, basado en el uso de shampoo y lociones especiales.