Centro de Dermatología / Prevención

¡A proteger la piel en invierno!

Bajas temperaturas y humedad que caracteriza al invierno pueden causar estragos en la piel si no se tienen los cuidados necesarios, pues ésta puede resecarse, lucir opaca, áspera y sufrir incómoda sensación de estiramiento. ¡Evítalo!

Cambios de clima y piel seca

Si bien es cierto que la piel cuenta con métodos de defensa que le permiten soportar los embates climáticos, concretamente fina capa de grasa y agua (hidrolipídica) segregada por glándulas especializadas, los factores adversos contribuyen a deteriorar esta protección y, por ende, originar daños que aceleran su proceso de envejecimiento.

Para que esto no ocurra, es posible llevar a cabo medidas que ayuden a que la epidermis se conserve en perfectas condiciones mediante el uso de productos o cremas hidratantes, nutritivos o que actúan como filtros de las emisiones solares, además de que se debe tener cuidado de seguir nutrición adecuada y evitar tabaco y alcohol, los cuales interfieren en la salud de la piel.

A fin de lograr esta misión, te proporcionamos una serie de consejos que pueden ser de mucha utilidad para que el frío no te tome por sorpresa ni te haga una mala pasada.

Piel sin sed, piel hidratada

El deterioro de la capa hidrolipídica deja la piel "al descubierto", con lo que pierde agua con facilidad. Para solucionar esta deficiencia recomendamos:

Ojo con la dieta

Antes de cualquier producto, la piel toma sus nutrientes de los alimentos que consumimos, por lo que el cuidado "desde adentro" es básico para obtener buenos resultados:

¿Cambios de temperatura? ¡Nunca contra tu piel!

Nuestra piel puede verse afectada de manera considerable si se expone a cambios bruscos de temperatura, generando resequedad, descamación, falta de brillo e incluso pequeñas heridas. Evita este problema mediante sencillas, pero eficaces, medidas:

Nada como un baño tibio

Además de los cambios de temperatura, la piel sufre en invierno la agresión de baños muy calientes y prolongados. Aunque esta práctica puede ser aparentemente satisfactoria, lo cierto es que una ducha demasiado vaporosa remueve el manto hidrolipídico, generando las consecuencias que ya conocemos: resequedad y deshidratación de la piel.

Por ello, los dermatólogos recomiendan baños rápidos y con agua tibia y, en la medida de lo posible, utilizar jabones con pH neutro, es decir, aquellos que respetan la estructura y química de la piel.

¡No todo es negativo!

Sin embargo, no todo es negativo para la piel en invierno, ya que esta época del año puede ser muy buena para someterse a sesiones de peeling, que es un tratamiento muy útil para remover capas de la piel, a fin de eliminar arrugas finas, marcas de acné o pequeñas manchas.

Este procedimiento se realiza mediante diversos ácidos, aparatos que lijan la piel o rayo láser, el cual deja el cutis muy sensible y, por ende, más expuesto a sufrir daño por el sol. Cierto que en invierno continúa activo el "astro rey", pero sus radiaciones son menos intensas que en verano, por lo que implican menor riesgo.

El peeling se agrupa en tres categorías:

Esperamos que estos consejos te ayuden a prevenir molestias en la piel y a mantenerla saludable para que luzca de la mejor manera durante las fiestas de fin de año. El esfuerzo es mínimo comparado con los resultados.