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Bloqueadores solares, aliados de la piel

Bloqueadores solares, aliados de la piel

Rafael Chagoyán

La piel se encarga de regular la temperatura corporal, percibir estímulos y protegernos de agresiones ambientales, como contaminación y rayos solares, siendo estos últimos los principales responsables de que se altere su equilibrio natural de grasa y agua.

Además, cuando se tiene exposición frecuente y prolongada al astro, sus radiaciones pueden ocasionar enrojecimiento, quemaduras, urticaria (hinchazón cutánea con picor o sensación de quemazón), eccema (inflamación superficial de la epidermis con enrojecimiento, comezón y vesículas diminutas) y problemas oculares (lagrimeo, irritación y conjuntivitis, que es la inflamación de la membrana que recubre al ojo y parte del párpado.).

Protección desde siempre

De acuerdo con la Dra. Irma Villanueva Cortés, especialista en Dermatología del Centro Médico Nacional Siglo XXI, adscrito al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en el Distrito Federal, “la piel se defiende de dicho embate gracias a la acción de los melanocitos (células especiales que al ser estimuladas generan pigmento color marrón llamado melanina), los cuales bloquean la luz y son responsables de la coloración típica del bronceado”.

Sin embargo, especifica la entrevistada, “esta barrera tiene resistencia limitada, de modo que parte de las emisiones penetran en los tejidos y los dañan poco a poco. Lo anterior suele derivar en envejecimiento prematuro y aparición de manchas, además de incrementar la posibilidad de padecer cáncer de piel, que es la manifestación extrema de la acción destructiva de la radiación del Sol”.

Por dichas razones es sumamente importante que desde la infancia se proteja al máximo la epidermis mediante la aplicación de protectores solares, cuya función consiste en repeler los rayos ultravioleta (UV).

Escudos perfectos

Dichos productos son emulsiones semisólidas, líquidas o en gel que contienen agentes antisolares, los cuales reducen el riesgo e intensidad de sufrir quemaduras, ya que tienen la propiedad de reflejar o absorber parte de la iluminación solar y pueden dividirse en dos grupos, ambos igualmente efectivos pero que defienden a la piel de acuerdo a distintos principios:

  • Filtros. Se considera que ofrecen protección química, es decir, en su fórmula incluyen sustancias orgánicas que atraen a los rayos del Sol y los vuelven inofensivos. Los compuestos más empleados para este fin son mexoryl sx, parsol, octocrileno, cinamatos, tinosorb M y tinosorb S.
  • Bloqueadores. Su acción es física, ya que crean una pantalla que genera sombra sobre la superficie cutánea, la cual refleja o dispersa las radiaciones UV e infrarrojas. Las sustancias más utilizadas con dicho objetivo son el dióxido de titanio y óxido de zinc.

Defensa a la medida

Existen infinidad de productos y todos con niveles de factor de protección solar (FPS) desde 2 hasta 45 o más. Dicho factor está determinado por tres aspectos: tipo de piel, intensidad de los rayos solares y cantidad de tiempo bajo éstos; así, nos ayudará a indicar el lapso que le tomará a la epidermis quemarse cuando se usa protección en relación a cuando no la llevamos.

Asimismo, existe un sistema internacional que utilizan los dermatólogos para clasificar los tipos cutáneos y su vulnerabilidad ante la exposición prolongada a los rayos UV, por lo que el FPS se mide de acuerdo al fototipo (capacidad de adaptación al Sol) individual.

En otras palabras, las palabras de piel clara o pelirrojas (tipos I y II) poseen capacidad más reducida de resistencia (aproximadamente 5 minutos), por lo que sólo logran quemarse pero nunca se broncean, mientras aquellas de tez morena clara a oscura (tipos III y IV) sí obtienen bronceado uniforme sin tanto peligro, ya que resisten 20 minutos al Sol sin quemarse.

Es importante destacar que, en todos los casos, el FPS depende de la hora del día y localización geográfica, pues no es lo mismo estar a las 12:00 del día en una playa de Alaska que en una de México, donde los rayos solares son más agresivos por estar cerca de la zona tropical de la Tierra.

Por tanto, si cierta persona puede asolearse el primer día 10 minutos de unas vacaciones, por ejemplo, sin mostrar enrojecimiento ni quemadura, utilizar adecuadamente FPS 15 la protegerá durante 2 horas y media (150 minutos = 150/10 =15).

“Investigaciones recientes han encontrado que los filtros y bloqueadores son más efectivos a partir del factor 15, por lo que en puntos cercanos al Ecuador y alta montaña se aconseja que el mínimo sea de 30”, explica la Dra. Villanueva Cortés, quien añade que al adquirir dicho producto es pertinente tomar en cuenta:

  • Tipo de piel. Si ésta es seca, elija presentación en crema, en tanto que si es grasa o con acné, es aconsejable en gel; en piel normal ambos tipos son ideales.
  • Lugar donde se usará. Si piensa visitar la playa o alberca, asegúrese de que sea resistente al agua. Hay productos que se mantienen en ela piel durante 80 ó 40 minutos (waterproof y water resistant, respectivamente), aunque la persona se encuentre nadando.
  • Calidad. Use protectores de marcas reconocidas y aprobados por asociaciones dermatológicas.

Uso

Para que el empleo de filtros y bloqueadores resulte más efectivo se recomienda lo siguiente:

  • Utilice el producto diariamente cuando la exposición a rayos solares sea de más de 20 minutos al día, independientemente del lugar en que se encuentre (es decir, ciudad, montaña, playa o bosque).
  • Aplíquelo entre 15 y 30 minutos antes de tomar Sol para que la piel lo absorba y desarrolle mejor sus funciones.
  • No olvide proteger zonas como orejas, cuello, manos y pies, y tener cuidado para que la fórmula no entre en contacto con los ojos (muchos protectores generan fuerte irritación).
  • Recurra a lápiz labial con FPS con el fin de proteger esta delicada zona del rostro.
  • La persona alérgica a cosméticos puede presentar reacción similar ante el filtro solar, por lo que debe usar productos hipoalergénicos (evitan respuestas adversas).
  • No exponga a bebés menores de seis meses al Sol, pues si piel es delgada e incapaz de producir melanina, amén de que el filtro o bloqueador puede irritarle.
  • Evite asolearse entre las 10:00 y la 15:00 horas, ya que durante este periodo la radiación es más intensa.
  • Enseñe a los niños a protegerse del Sol y, en caso de salir de paseo con ellos, procure hacerlo en las primeras horas de la mañana o en las últimas de la tarde.
  • Cuídese de permanecer largo tiempo sobre superficies reflejantes como la nieve, ya que la radiación ultravioleta “rebota” en ellas. Recuerde que también en climas fríos se recomienda usar filtro o bloqueador solar.
  • Porte sombrero o gorra, anteojos protectores contra rayos ultravioleta y ropa holgada (ésta resulta más efectiva cuando se encuentra seca que mojada).
  • Independientemente del FPS que haya decidido utilizar, debe reaplicarse filtro o bloqueador en la epidermis al menos cada dos horas si tiene contacto con el agua, suda en exceso o se seca con toalla.
  • Beba agua después de someterse a exposición prolongada al Sol, a fin de evitar deshidratación. Humecte la piel con crema corporal.
  • También se recomienda consumir productos ricos en vitaminas A, C y D (naranja, mandarina, lima, limón, toronja, zanahoria, espinaca, durazno y brócoli, así como hígado y lácteos), pues estos ayudan a evitar envejecimiento cutáneo por la acción de la radiación solar. El uso de protectores solares durante el tratamiento de enfermedades de la piel debe ser supervisado por el médico especialista (dermatólogo).
  • Suspenda inmediatamente la aplicación de cualquier producto que le genere irritación cutánea.

Identifique su tipo de piel
Fototipo    Tipo de piel                                                             Reacción solar
I                Muy clara, con pecas y/o casi albina. Ojos azules.     Eritrema (enrojecimiento e inflamación            

                                                                                                cutáneas) intenso. Gran descamación. No se 

                                                                                                pigmentan.

II                Clara. Ojos azules o claros. Pelo rubio o pelirrojo.     Reacción eritrematosa. Descamación. Ligera

                                                                                               pigmentación

III              Blanca (caucasiana). Ojos y pelo castaños.              Eritrema moderado. Pigmentación suave.
IV              Mediterránea. Pelos y ojos oscuros.                         Ligero eritrema. Pigmentación fácil.

V              Morena. Tipo india, sudamericana; indostánicos, gitanos.   Eritrema imperceptible, pigmentación fácil

                                                                                                e intensa.
VI             Negra.     No hay eritrema, pero sí bronceado.

SyM
Última actualización: 05-2013

 

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