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Celulitis: prevención, el arma más eficaz

Aunque hay quienes opinen lo contrario, es posible ganarle la batalla a la antiestética celulitis o “piel de naranja”; para ello es necesario valerse de disciplina, ejercicio, buena alimentación y, en casos graves, novedosas técnicas de actúan en la piel y debajo de ésta.

La celulitis no es sólo un problema estético, sino una enfermedad metabólica (relacionada con las transformaciones que sufren las sustancias que absorbe el organismo) caracterizada por la alteración de adipositos (células que acumulan grasa), las cuales se inflaman debido a la acumulación de agua, grasa y toxinas debajo de la piel.

Las regiones más afectadas suelen ser piernas, glúteos, abdomen y brazos, en las que se forman pequeños bultos que aumentan de tamaño y adquieren mayor rigidez de la normal, causando, a su vez, problemas circulatorios y linfáticos (en aquellos conductos y vasos que permiten la acción del sistema inmunológico).

Asimismo, constituye dolencia muy habitual entre las mujeres, incluso, desde la adolescencia, debido a la forma de distribución de grasa corporal, la cual es mucho más dispersa que en los hombres, con marcada tendencia a acumularse en glúteos y muslos. Cuando esto sucede, la epidermis adquiere apariencia similar a la cáscara de naranja, con pequeñas depresiones que suelen sentirse rugosas y de textura desigual al tacto, y que se pueden observar a simple vista.

Causas

Desafortunadamente se trata de problema que empeora con los años, ante todo si se lleva vida sedentaria (con poca actividad física) y dieta desequilibrada, factores decisivos que desencadenan o complican esta condición; sin embargo, existen otros aspectos que también juegan importante papel en la formación de celulitis, los cuales incluyen:

Prevención

La celulitis es padecimiento que afecta sin distinción a todo tipo de mujeres (jóvenes o de mediana edad, delgadas o con exceso de peso), de manera que combatirla depende de cada persona.

Para ello sólo se requiere aplicar disciplina y voluntad en dos puntos básicos:

Tratamiento

Infinidad de remedios para la celulitis han surgido con el paso de los años: masajes, lociones y la propia prevención, como hemos visto, en tanto que la tecnología pone en nuestras manos lo más avanzado.

Equipos traídos a México desde Francia han demostrado tratar tejido conjuntivo (enlaza y da sostén a diversas estructuras del cuerpo) cutáneo y subcutáneo con sorprendente efectividad, tanto desde el punto de vista fisiológico como estético. El presidente de la compañía Systemes de Sante et Beauté (SSB), Sebastián Cassez, explica en qué consiste el procedimiento:

“Dos rodillos motorizados situados en una cámara hermética de tratamiento y acoplados a una aspiradora tienen por objeto formar una ‘ola’ que es enrollada y desenrollada (primer y segundo rodillo, respectivamente) desplazándola adelante y atrás, en diagonal o lateralmente, según los objetivos terapéuticos deseados. Los rodillos se acercan o separan, según la calidad de los tejidos y la intensidad de la terapia elegida (celulitis o torneado de músculos, por ejemplo).”

El tratamiento de este tipo, asegura el experto, “luego de 14 a 20 citas, repartidas en dos sesiones por semana de 35 minutos cada una, es capaz de moldear el cuerpo y reducir volumen, llegando a los niveles más profundos de la grasa, en ambos sexos, requiriéndose ‘mantenimiento’ semestral”.

Investigación exitosa

Otra novedosa técnica dada a conocer recientemente por el Instituto Politécnico Nacional (IPN) se basa en el uso de baba de caracol, sustancia que ayuda a desaparecer pliegues a nivel epidermis característicos de la celulitis.

Al respecto, investigando con ayuda de un grupo de alumnos, la ingeniera química industrial Iliana Méndez, catedrática del Centro de Estudios Científicos y Tecnológicos (Cecyt) número 6 del IPN, localizado en la Ciudad de México, descubrió que el líquido que secreta este molusco y que deja a su paso al desplazarse, conocido como limasina, contiene aminoácidos (constituyen la bases de las proteínas), colágena (sustancia intercelular del tejido conectivo), vitaminas y algunas sales minerales que fueron tratadas químicamente y mezcladas con gel para su aplicación.

Tras años de pruebas, la catedrática ha obtenido resultados satisfactorios al observar que la piel es capaz de absorber el preparado, suavizando las arrugas y “hoyos” que se forman con la llamada “piel de naranja”.