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Tratamientos para la piel

La piel es el órgano más extenso y pesado del organismo, ya que mide entre 1.5 y 2 m2, y su peso es de 2 a 3 kg; además de ser la estructura más visible, evidencia el paso del tiempo y nos indica que el estado de salud no es óptimo. Su principal tarea es protegernos de las agresiones ambientales, e igualmente se encarga de regular la temperatura corporal y percibir estímulos de dolor y placer.

Las tres capas de la piel

Tipos de piel

De manera natural la piel genera grasa a través de las glándulas sebáceas, con la que se mantiene lubricada y libre de infecciones, pero la cantidad de esta sustancia varía de una persona a otra; es por ello que se ha llegado a la siguiente clasificación:

Ahora bien, es importante considerar que la piel puede sufrir deterioro en su superficie a causa de cambios bruscos de temperatura, radiación solar, contaminación ambiental, estrés, ansiedad, así como falta de descanso, dieta deficiente en nutrientes, fumar y beber poca agua. Por estas razones resulta fundamental que el régimen alimenticio incluya los diferentes grupos de alimentos (proteínas, carbohidratos, grasas y vitaminas, ingerir de 2 a 3 litros de agua diariamente y aplicar tratamientos que le proporcionen protección, humectación y nutrientes.

Tratamientos especializados para la piel

Las industrias cosmética y farmacéutica no sólo han desarrollado tratamientos para la piel que hidratan y la mantienen en buen estado, sino también productos que contribuyen en la curación o control de síntomas en alguna región de la epidermis (por ejemplo, dermatitis, heridas leves, pediculosis y acné); a continuación se describen:

Aceites esenciales. Activos tonificantes y relajantes que al disolverse en el agua durante el baño humectan y suavizan la epidermis.

Como puedes ver, en la actualidad es más fácil tener piel saludable y bella, ya que las industrias cosmética y farmacéutica ponen a nuestro alcance sinnúmero de productos específicos a cada problema cutáneo, así que no hay pretexto para descuidarse.

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