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Varicela, se esconde, pero cuando vuelve...

Varicela, se esconde, pero cuando vuelve...

SyM - Raúl Serrano


El virus herpes zoster causa en los niños varicela, caracterizada por pequeñas ronchas ampulosas. El microbio puede llegar a alojarse en terminaciones nerviosas y permanecer allí por muchos años, hasta que decide manifestarse y causar problemas mucho más severos.

Cuando niños, prácticamente todos padecimos varicela, enfermedad infecciosa muy común en las épocas de calor y que es causada por un virus de la familia de los herpes. Produce fiebre y la aparición de pequeñas ronchas ampulosas en cabeza y espalda, que se propagan durante los 3 ó 4 días siguientes hasta cubrir la mayoría de las partes del cuerpo.


La varicela pasa por tres etapas:

  • Aparición de pequeñas ronchas de color rojo que causan comezón.
  • Paulatinamente se transforman en pequeñas vesículas o ampollitas claras, que parecen como gotitas de agua rodeadas de un halo rojo.
  • Conforme se van secando se forman costras, nuevamente causantes de comezón, que de ser arrancadas dejarán marcas imborrables. Igualmente se manifiestan pequeñas llagas en las membranas mucosas, principalmente en boca, garganta y genitales.

A lo largo del desarrollo de la varicela es común que el pequeño presente fiebre, ligero dolor de cabeza, disminución del apetito y que tenga menos ánimo que de costumbre. La enfermedad es contagiosa desde los tres días previos a la erupción hasta que todas las ronchas están cubiertas con costras, usualmente siete días después de la aparición de las primeras lesiones. Tal vez este sea el periodo más difícil para el paciente, pues la comezón es prácticamente insoportable, pero de rascarse y arrancar la costra puede dejar marcas permanentes. En cambio, cuando las ronchas se secan por sí mismas dejarán la piel oscurecida, pero entre 6 y 12 meses el color volverá a ser el mismo.

En muy raras ocasiones esta enfermedad genera complicaciones en la infancia, como infecciones graves de la piel, neumonía o meningitis (inflamación de las membranas cerebrales), siendo las personas con defensas bajas el blanco perfecto. Actualmente se cuenta con una vacuna para prevenir la varicela que es efectiva y segura, y que es parte de la estrategia en el control de esta enfermedad.


Escondido por los rincones

Hasta ahora hemos hablado de un padecimiento que es prácticamente común en toda la población, pero que se puede convertir en un problema de dimensiones a considerar. Sucede que hay algunos casos en que el virus herpes zoster llega a alojarse en los ganglios (nudos en que confluyen los nervios) espinales o craneales y permanecer allí, escondidos por muchos años. De haber una baja en el sistema inmunológico (ya sea por alguna enfermedad o por el consumo de medicamentos como los empleados en quimioterapia), el organismo se debilita, lo que aprovecha el microorganismo para salir a la luz e inflamar los nervios del organismo hasta afectarlos.

La etapa en que sucede esto es entre los 25 y 50 años de edad, empezando con malestar general, escalofrío, fiebre, náuseas, diarrea y dificultad para orinar. Poco a poco irán apareciendo ampollas llenas de líquido e irritación en la piel del tronco, tornándose muy sensible incluso al ligero roce de la ropa. Al cabo de cinco días las ampollas empiezan a secarse y dejar costras.

Lo que sigue es dolor llamado neuropático -porque se origina en los nervios- muy intenso a la altura del tórax, a nivel lumbar (en la franja entre costillas y nalgas) y con menor incidencia en la cara. La dolencia es descrita como sensación quemante, parecida a descargas eléctricas, que llega a ser insoportable e incapacitante durante meses y a veces años.

Actualmente, no se conoce manera alguna de predecir una erupción del herpes zoster, y no hay ningún medicamento aprobado para prevenirlo. Sin embargo, una vez que se ha manifestado, el tratamiento contempla la prescripción de antiinflamatorios y neuromoduladores, medicamentos que se dirigen directamente al cerebro, desde donde reprimen al sistema que genera el dolor.

Algunos estudios al respecto han mostrado que aplicar la vacuna contra la varicela a las personas maduras, la misma que se aplica a niños, aumenta la inmunidad necesaria para bloquear el virus.

Como se puede apreciar, es difícil saber quién que haya padecido varicela alojará al virus y lo desarrollará más adelante para producir el dolor llamado posherpético, por lo que la única manera de protegerse es no descuidar la vacunación en la infancia.

VARICELA, SE ESCONDE, PERO CUANDO VUELVE...

Raúl Serrano

El virus herpes zoster causa en los niños varicela, caracterizada por pequeñas ronchas ampulosas. El microbio puede llegar a alojarse en terminaciones nerviosas y permanecer allí por muchos años, hasta que decide manifestarse y causar problemas mucho más severos.

Cuando niños, prácticamente todos padecimos varicela, enfermedad infecciosa muy común en las épocas de calor y que es causada por un virus de la familia de los herpes. Produce fiebre y la aparición de pequeñas ronchas ampulosas en cabeza y espalda, que se propagan durante los 3 ó 4 días siguientes hasta cubrir la mayoría de las partes del cuerpo.

Esta erupción cumple tres etapas:

  • Aparición de pequeñas ronchas de color rojo que causan comezón.
  • Paulatinamente se transforman en vesiculitas o ampollitas claras, que parecen como gotitas de agua rodeadas de un halo rojo.
  • Conforme se van secando se forman costras, nuevamente causantes de comezón, que de ser arrancadas dejarán marcas imborrables. Igualmente se manifiestan pequeñas llagas en las membranas mucosas, principalmente en boca, garganta y genitales.

A lo largo del desarrollo de la varicela es común que el pequeño presente fiebre, ligero dolor de cabeza, disminución del apetito y que tenga menos ánimo que de costumbre. La enfermedad es contagiosa desde los tres días previos a la erupción hasta que todas las ronchas están cubiertas con costras, usualmente siete días después de la aparición de las primeras lesiones. Tal vez este sea el periodo más difícil para el paciente, pues la comezón es prácticamente insoportable, pero de rascarse y arrancar la costra puede dejar marcas permanentes. En cambio, cuando las ronchas se secan por sí mismas dejarán la piel oscurecida, pero entre 6 y 12 meses el color volverá a ser el mismo.

En muy raras ocasiones esta enfermedad genera complicaciones en la infancia, como infecciones graves de la piel, neumonía o meningitis (inflamación de las membranas cerebrales), siendo las personas con defensas bajas el blanco perfecto. Actualmente se cuenta con una vacuna para prevenir la varicela que es efectiva y segura, y que es parte de la estrategia en el control de esta enfermedad.

Escondido por los rincones

Hasta ahora hemos hablado de un padecimiento que es prácticamente común en toda la población, pero que se puede convertir en un problema de dimensiones a considerar. Sucede que hay algunos casos en que el virus herpes zoster llega a alojarse en los ganglios (nudos en que confluyen los nervios) espinales o craneales y permanecer allí, escondidos por muchos años. De haber una baja en el sistema inmunológico (ya sea por alguna enfermedad o por el consumo de medicamentos como los empleados en quimioterapia), el organismo se debilita, lo que aprovecha el microorganismo para salir a la luz e inflamar los nervios del organismo hasta afectarlos.

La etapa en que sucede esto es entre los 25 y 50 años de edad, empezando con malestar general, escalofrío, fiebre, náuseas, diarrea y dificultad para orinar. Poco a poco irán apareciendo ampollas llenas de líquido e irritación en la piel del tronco, tornándose muy sensible incluso al ligero roce de la ropa. Al cabo de cinco días las ampollas empiezan a secarse y dejar costras.

Lo que sigue es dolor llamado neuropático -porque se origina en los nervios- muy intenso a la altura del tórax, a nivel lumbar (en la franja entre costillas y nalgas) y con menor incidencia en la cara. La dolencia es descrita como sensación quemante, parecida a descargas eléctricas, que llega a ser insoportable e incapacitante durante meses y a veces años.

Actualmente, no se conoce manera alguna de predecir una erupción del herpes zoster, y no hay ningún medicamento aprobado para prevenirlo. Sin embargo, una vez que se ha manifestado, el tratamiento contempla la prescripción de antiinflamatorios y neuromoduladores, medicamentos que se dirigen directamente al cerebro, desde donde reprimen al sistema que genera el dolor.

Algunos estudios al respecto han mostrado que aplicar la vacuna contra la varicela a las personas maduras, la misma que se aplica a niños, aumenta la inmunidad necesaria para bloquear el virus.

Como se puede apreciar, es difícil saber quién que haya padecido varicela alojará al virus y lo desarrollará más adelante para producir el dolor llamado posherpético, por lo que la única manera de protegerse es no descuidar la vacunación en la infancia.

SyM
Última actualización: 08-2012

 
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