Disentería, diarrea que ataca a los niños - SyM
Salud y Medicinas, Sitio líder en salud y prevención de enfermedades, Cuidados de la salud

20 Noviembre 2017 | Iniciar Sesión



Hacer fuente pequeña
Hacer fuente normal
Hacer fuente grande
Imprimir

Disentería, diarrea que ataca a los niños

Viernes 12 de mayo del 2017, 01:21 pm, última actualización

Inflamación abdominal, agotamiento, fiebre y evacuaciones líquidas con sangre son algunos de los síntomas de disentería, problema generado por distintos microorganismos y que ataca con mayor fuerza a niños pequeños. Por fortuna, puede prevenirse cuando se toman las medidas necesarias

Síntomas de disentería, Diarrea en niños

La diarrea o presencia de heces acuosas, poco compactas y frecuentes, es uno de los problemas de salud que generan más visitas a los consultorios médicos, sin dejar de mencionar que también es causa común de ausentismo en centros laborales y escuelas. En adultos es un padecimiento generalmente leve, que se resuelve de manera rápida y sin complicación, mientras que en bebés y niños (sobre todo menores de 3 años) es más preocupante porque dura más tiempo y llega a generar deshidratación.

Empero, cabe señalar que este trastorno gastrointestinal es el síntoma de una enfermedad que puede ser generada, entre otras causas, por estrés, consumo de alimentos en descomposición y, de manera muy común, microorganismos.

Concretamente, la disentería es un padecimiento que se distingue por la presencia de diarrea con sangre y que en la gran mayoría de los casos tiene su origen en el ataque de dos tipos de seres diminutos: amebas (Entamoeba histolytica) y alguno de los cuatro bacilos del género shigella (por lo general sonnei y flexneri , y rara vez por las del tipo dysenteriae o boydii ). El por qué de este hecho radica en que tales seres microscópicos se establecen en el último tramo del sistema digestivo, el intestino grueso o colon, y ahí se dedican a destruir la mucosa o capa superficial de tejido, generando heridas o ulceraciones que se manifiestan con hemorragias.

Este problema es más común en los infantes, en gran parte porque su sistema de defensa contra las enfermedades (inmunológico) se encuentra en maduración, pero también porque a menudo se exponen a los factores de riesgo. En efecto, el acceso de los microorganismos que generan este padecimiento se da a través del mismo sistema digestivo, lo cual ocurre cuando alguien consume comida y agua contaminados (casi siempre los ingiere en la vía pública o al salir de vacaciones), pero también sucede al alimentarse sin lavarse las manos.

Esto último es importante porque los pequeños todavía no establecen adecuadamente sus hábitos de higiene y porque los microorganismos responsables de este problema gastrointestinal se propagan a través de restos de heces depositadas en el suelo o en la tierra, de modo que, sin darse cuenta, los niños pueden exponerse mientras juegan y gatean. Además, insectos como cucarachas y moscas también favorecen su difusión, por lo que interactuar con ellos por hacer alguna broma o “emprender una cacería” también es riesgoso.

Parecidas, pero no iguales

De acuerdo con su origen, las principales tipos de disentería que existen se denominan bacilar (también llamada shigelosis) y amebiana (amebiasis). Ambas ocasionan síntomas parecidos, a saber:

  • Fuerte dolor abdominal y calambres en la región.
  • Tenesmo (dolor rectal).
  • Diarrea acuosa acompañada por sangre, moco o pus.
  • Nauseas y vómito.
  • Cansancio.
  • Pérdida de apetito.
  • Baja de peso.

Sin embargo, cada una posee características particulares que permiten hacer una diferenciación y que ayudan a que el gastroenterólogo efectúe un buen diagnóstico. Por principio, la shigelosis suele generar temperatura muy elevada (cercana a los 40º centígrados), y de ella se deriva la posibilidad de que el paciente, sobre todo si es menor de edad, presente convulsiones, aletargamiento y dolor de cabeza, además de escalofríos.

Por su parte, en la disentería amebiana se observan paralelamente otros trastornos digestivos característicos, siendo notables la presencia de gases intestinales (flatulencias) y, en ocasiones, la alternancia entre episodios de estreñimiento y diarrea. No siempre hay fiebre.

De cualquier forma, el diagnóstico del padecimiento debe complementarse con la historia médica y la realización de pruebas de laboratorio a la materia fecal, mismas que son definitivas para la elección de la terapia a seguir.

En términos generales el tratamiento dictado por el gastroenterólogo consiste en que el paciente descanse, se alimente con frutas, verduras y carnes blancas (pollo, pescado) y reponga los líquidos que ha perdido, lo cual se logra mediante la administración de agua y soluciones especiales (de electrolitos); empero, el uso de medicamentos para controlar la disentería amebiana dependerá del tipo de microorganismo invasor. Así, para la shigelosis se suelen emplear antibióticos como sulfametoxazol, trimetoprima, ampicilina, cloranfenicol o ciprofloxacina, en tanto que en la amebiasis se recetan secnidazol, tinidazol o metronidazol. No se aconsejan antidiarreicos, ya que pueden empeorar los síntomas.

Aunque en la mayoría de los casos el pronóstico de la disentería es bueno, puede generar algunas complicaciones severas cuando no se detienen el avance de los microorganismos. La de tipo bacilar puede desencadenar un padecimiento llamado síndrome urémico hemolítico, en que las bacterias invaden el riñón y atrofian su funcionamiento, generando insuficiencia renal (el órgano es incapaz de filtrar la sangre adecuadamente, lo que obliga a la realización de diálisis o limpieza de sangre por medios artificiales de por vida) y, en ocasiones, la muerte.

En tanto, la de tipo amebiana llega a desencadenar absceso hepático (un cúmulo de pus en el hígado), mismo que genera ictericia (coloración amarilla de la piel), retención de líquido en el vientre (ascitis) e infección en la sangre. 10 al 30% de los casos tratados por esta complicación tienen un desenlace fatal.

La deshidratación o pérdida de líquidos merece mención aparte, pues cuando es muy severa y no recibe tratamiento puede ocasionar daños neuronales irreparables e incluso la muerte. Sus manifestaciones principales son:

  • Ojos hundidos.
  • Lengua y mucosas de la boca se sienten secas o pegajosas.
  • Sed.
  • Pérdida del apetito.
  • Falta de elasticidad en piel que se aprecia, por ejemplo, cuando uno la pellizca y no vuelve a su sitio rápidamente.
  • Presión arterial baja.
  • Taquicardia o alteraciones en el ritmo cardiaco.
  • Escasa o ausente secreción de lágrimas.
  • Poca excreción de orina, la cual tiene color amarillo oscuro.

Es por ello que toda diarrea con sangre debe recibir la atención inmediata de un especialista desde sus primeras manifestaciones, ya que “esperar a que se quite sola” o recurrir a remedios caseros es exponer la vida del paciente a un riesgo innecesario, sobre todo cuando es menor de edad.

Mejor prevenir

Definitivamente, la mejor manera de hacer frente a la disentería es evitar su surgimiento, lo cual se logra a través de las siguientes recomendaciones:

  • Consumir frutas y verduras perfectamente lavadas y desinfectadas con soluciones elaboradas para tal fin.
  • Los alimentos preparados deberán estar perfectamente cocidos y elaborados con agua desinfectada.
  • Evitar el consumo de alimentos en la vía pública o lugares con higiene dudosa.
  • Lavar las manos con frecuencia, especialmente después de ir al baño o antes de comer, y enseñar este hábito a los pequeños.
  • Educar a los niños y bebés para que no lleven objetos a la boca.
  • Tomar únicamente agua desinfectada y/o hervida.
  • Mantener limpia la cocina y comedor para evitar la proliferación de insectos dañinos.
  • Llevar una alimentación rica y variada, que incluya fibra, vegetales y productos fermentados como yogurt, ya que esto garantiza el equilibrio de la flora bacteriana (microorganismos que habitan de manera natural en el colon y ayudan a la digestión) y la hace resistente a infecciones.
  • Al salir de vacaciones, evitar el contacto con la tierra en aquellos lugares donde pudiera haber contacto con agua contaminada o heces de animales y seres humanos.

Toma en cuenta que el seguimiento de estas medidas permitirá que tu familia goce de buena salud, además de que reducirá considerablemente el riesgo a exponerse a complicaciones severas, como la deshidratación y enfermedades en hígado y riñones. Vale la pena el esfuerzo.

SyM - Israel Cortés

 

Comenta el tema desde Facebook... Si tienes alguna consulta médica, regístrate gratuitamente en Pregunta al Médico. Nuestros especialistas te responderán en forma privada sólo a través de dicha sección.

Comenta el tema desde Facebook... Si tienes alguna consulta médica, regístrate gratuitamente en Pregunta al Médico. Nuestros especialistas te responderán en forma privada sólo a través de dicha sección.

Hoy en Diarrea / Deshidratación

Evita los productos milagro


Ver más...

Sabías que...

Cuando no duermes lo suficiente, actúas como si hubieras bebido demasiado, pues las neuronas que controlan la memoria y percepción visual reducen su actividad.




Comscore